Me dolía la cabeza, tal vez era de llorar o de odio, sí, sentía odio.
Te miro desde lejos con esa sonrisa en el rostro y me voy alejando, mientras tu miras mis pasos irse indecisos. Dudo y me paro de vez en cuando, a veces acelero el paso y otras miro atrás, esperando que grites un stop.
No hay comentarios:
Publicar un comentario