lunes, 30 de abril de 2012

graw

Caminaba. La noche empezaba a hacer presencia en el escenario y un viento suave comenzaba a arroparnos, pero no me importaba. Estaba con el. Comenzamos a caminar mientras Mirlo ojeaba mis pisadas, irregulares, temblorosas, esperando un beso, uno de esos que me paralizan y crean la sensación de volar. Entonces sus ojos buscaron los mios, y un sentimiento suicida dió lugar a un adiós, a una distancia.

Conjugame en futuro perfecto.

Me senté, estaba nerviosa. Por desgracia se me notaba. Me estaba quedando sin uñas, sin palabras, sin respiración. No daba llegado. Miraba al suelo, a mis pies, al cielo, y al camino esperando que apareciera con una sonrisa que me volviese loca. Pero la suerte no se ponía de mi parte. De pronto un soplo de aire puro acarició mi cuello y más tarde unos labios hicieron el resto. Me dí la vuelta, roja, avergonzada, cortada. Estaba allí, enfrente mía, riendo. Esa maldita risa que enamoraría a cualquiera, la cual imaginaba cada día antes de dormir.

Solo necesito un día.

Un día entre tus brazos, un día de felicidad, un día de vida, un día de amor, un día de besos, un día de desesperación, un día de miedos, un día... solo necesito un día para querer prometerte el cielo. Un día para enamorarte.

Fly.

Era como una gota en el mar, como una palabra en un diccionario o como una lágrima en un entierro. Era común, una más. No tenía nada de especial. Ni sonrisa bonita, ni miradas que enamoran. Ni palabras que ofrecer ni cartas de amor. Era de ese montón, de aquel donde somos utilizadas, hundidas y aburridas. Y entonces apareciste tu. Tus alas y tus encantamientos. Entonces, apareciste tu.

No nos cuesta nada.


Le dí al botón de stop y unos segundos más tarde el ascensor paró, con un golpe seco y rápido. Se quedó mirándome. Eché un vistazo a su cuerpo, de arriba a abajo. Tenía hambre.

Se acercó y comenzó a besarme. Sin presentaciones, sin palabras, sin amor. Un juego, un juego divertido. Me cogió en brazos y me puso contra los botones de la pared. Mientras mi ropa iba cayendo al suelo el espejo nos hacía competencia. Su cuerpo semidesnudo pedía a gritos continuar y yo otorgaba las respuestas desabrochándole el pantalón. Su mirada bajó. Quedamos unos minutos en silencio, esperando algo, entonces continuamos.
-Esos calzoncillos comienza a ser odiosos- Susurré mientras pegaba su boca a la mía y sonriendo picaramente.
El hizo un gesto de aceptación y se los quitó, con rapidez.
Fuego.Solo sentía fuego.

l

Muerte, la muerte es dura, simple y complicada. Felicidad, inalcanzable, soñadores, imagenes... Miedo, presente, pasado y futuro.

Oh, shit.

Abrí mi bolso y tras rebuscar entre pintalabios usados y objetos varios encontré por fin mi cajeta de nicotina diaria. Pero, para mi sorpresa, solo quedaba un cigarrillo. Recordaba haber fumado menos, pero también recordaba haber sido feliz hace poco. Aunque desde aquellos tiempos ya habían pasado semanas en mi calendario y el tiempo enemigo me perdió en el olvido de las noches sin alcohol.

You can, i fly.

Todo es posible, todo es posible, todo es posible... Que los kilómetros desaparezcan y los labios dejen de hablar. Que las miradas actúen en nuestra historia y sientas como puedo latir, como puedo gritar y mi desesperada forma de mirarte y decir adiós.

M.

Caminé hacia el, rápido. Sin querer malgastar un segundo. Abrió sus brazos y yo me entrometí en ellos. Con una sonrisa subí mi cabeza y nuestras miradas se chocaron, con fuerza. Las palabras sobraron, nuestras vidas estaban escritas.

Contigo, quiero estar contigo.

Quiero estar contigo. Escuchar tu voz. Despertarme por la mañana con una sonrisa tuya a mi lado. Quiero volar, contigo. Quiero bailar, contigo. Y que todo mi tiempo sea tuyo... quiero ser lo que nunca he sido.

Un lugar donde hay vida.

El corazón me latía fuerte, parecía una melodía constante, una música con un ritmo exageradamente perfecto. Parecía que no podía parar. Sus besos creaban una fortaleza ante el dolor y sufrimiento del planeta. Mi latir comenzó a cantar y nuestros cuerpos tocaban una canción. Me agarró- Creemos algo que con el tiempo se amargue.- Me besó y me tiró en la cama- Algo único- Comenzó a besar mi cuello bajando lentamente- Algo..
+Perfecto.
Sonreímos, por desgracia no recuerdo nada más de esa noche entre cajetillas de tabaco y botellas de ron vacías.

Conversaciones.

Removí el té con una sonrisa, como si el mundo se pudiera acabar, y mi felicidad fuese a seguir intacta.
-Vale, dímelo ya, ¿Qué ha ocurrido?
Miré a Claudia con verguenza, como si me costase hablar.
+Hoy me ha llamado... y... su voz es preciosa-Sonreí y recalqué con fuerza- PRECIOSA.
Su cara fue graciosa, entonces, se echó a reir- Enserio? a la de quien se parece?
+A nadie, a ninguna, es única. Es suave, como la de un niño... pero sin ser aguda. Es dulce y calida... y su risa, puf. Era como una caricia. Le quiero, le quiero mucho.

Como el sol cuando atraviesa una tormenta.

Llegaste a mi habitación, sonreiste y te acercaste. Me puse en pie y te abracé. Fue extraño. Quería gritar, saltar, acariciarte y comerte a besos. Pero preferí quedarme callada. Esperando que tu hicieras algún gesto que me indicase que estabas enamorado. Me acurruqué entre tu pecho y tu brazo derecho y tu me acariciaste el pelo mientras la felicidad se acumulaba en pequeños suspiros que llegaban al cielo. Entonces bajaste con lentitud tu barbilla, disimulando... y...
-Espera!
Tu cara. Tu puta cara. Nunca podré expresar tu reacción facial con palabras.
+¿Qué-é?...- Comenzaste a tartamudear, me hacía gracia, parecías tan inocente.
-Te quiero. Se que suena cursi re-declararme antes de nuestro primer beso y algo estúpido... pero llevo soñando con este día desde antes de concoerte. Llevo esperándote una vida, una eternidad...-Comenzó a caer una lágrima por mi megilla- Lo siento, siento ser tan estúpida... pero te quiero, necesito que sepas que pasa por mi mente cuando te ries... porque es como si un prado quemado comenzase a florecer sin más. Y cuando me miras... el sol se enciende y brilla como nunca, al igual que yo... porque me haces ser especial. Y lo siento, pero este día, pasará a ser historia para mi.
Sonrió.
+Eres la persona más cursi del mundo- secó mis lágrimas con su dedo indice- la más imbécil y asustadiza que he conocido. Pero intentaré que este día sea irremplazable.
Me miró, la calma había llegado.

Y que hago aqui a 752 kilometros de tus besos?

Estábamos tirados en la gran explanada de hierba alta, mirando al cielo. Su mano agarraba la mía y yo entre mis dedos sostenía el universo. De pronto le miré, me estaba observando. Serio, calmado. Como si una nube le arropase.
+Shopi...
-Dime-Sonreí, y le sujete más fuerte. Me tenía, le tenía.
+¿Qué harás cuando me vaya?
Me quedé callada. Mil respuestas pasaron por mi mente, pero ninguna parecía ser la acertada y de pronto mis labios hablaron por si solos.
-Lloraré.- Su rostro cambió, bajó la mirada, como si no me la pudiese sostener con facilidad. Y yo, a su vez, pues la expresión de aquellos ojos pesaba más de lo que yo podía contener. Mis megillas comenzaron a enmudecerse.- No quiero que te vayas. Necesito tu voz, tu boca, tus labios, tu sonrisa. Sí, ante todo esa sonrisa... y tu patética forma de pedirme sexo.-Mirlo echó una pequeña carcajada y me dejó continuar- Cuando vaya por la calle quiero que me pares para besarme, y me agarres con fuerza. Y cuando nadie nos mire, ser la pareja perfecta. Quiero, todo lo que no puedo tener.-Volví a mirarle a los ojos, con miedo-Por eso lloraré.

bdulenbgr

Y entonces fue cuando mis pies tomaron el control de mi cuerpo, creando sinfonías. Deseando bailar al son de tus suspiros

miau.

sonreír sin que me veas, llorar sin que me escuches, besarte sin que me sientas..

Esperar.

El tiempo vuela, y lo desperdiciamos. Cada tarde, cada noche, cada mañana... Y cuando nos damos cuenta la madurez llamó a la puerta, entró y se colocó en el jardín.

Un cosquilleo que me llega a los pies.


No será fácil la espera. Pero la soledad no será mi compañera... vendrán nubes de tormenta, días largos y concisos. Llegará el miedo, la frustración y la necesidad de tus brazos... Pero el paso de los días me dirá que estás más cerca.
Y cada noche serás mi sueño, y cada mañana tu lo harás realidad a base de palabras. Y te adelantaré cosas, que debes saber. Mis sonrisas tontas al ver un pájaro negro pasar, mi forma de mover el pelo hacia los lados cuando lo tengo liso o esas horribles manías que te sacarán de e quicio. Pero, creo que valdrá la pena esperar para descubrirlo todo de mi...
Yo te esperaré, años, meses, días, horas... Una vida de felicidad tiene un precio.
Firmado: Tu anonima.

Empecemos con un par de besos.

Estaba tumbada. Con unos calzoncillos negros y un sujetador de lunares color pastel. Entonces comenzó a acariciar mi pierna mientras besaba con suavidad mi espalda. Me volteó y se colocó sobre mi. Caricias, mordiscos... y uf, ahí aparecía la piel de pollo. Sonreí. Le besé con fuerza agarrando su camiseta la cual tardo poco en caer al suelo. Pero otro cambio de posición hizo presencia en aquella cama. Mientras el se tumbaba y me miraba desde abajo yo abría mis piernas colocando su cuerpo entre ellas. Entonces, agarró cada uno de mis muslos con las manos y yo continúe bajando mi mano hacia su pantalón. La cama ardía, nuestros cuerpos vivían y nuestras almas se enamoraban.

Un reflejo de ti.

Me quedé mirándole fijamente. Ninguno hablamos. Ninguno fue capaz de romper el silencio.
-Shopi, que ocurre?
Me dí cuenta, ocurría algo. Abrí los ojos... y caí en que era cierto, estaba ocurriendo. Entonces se levantó, me abrazó y comencé a gritar. El dolor desgarraba mi piel, y mis lágrimas su corazón. Cerré mis parpados y al abrirlos, no estaba. Nunca estuvo.

Tu sabes que te quiero.


Parecía fuerte. Aguantaba las lágrimas, con fuerza, intentando que se quedasen conmigo, que no me dejasen sola. Y entonces, apareces tu. Sonó el teléfono y me arropaste con palabras insufribles, inesperadas... me cubriste entre tus brazos sin llegar a tocarme.
Tenía miedo. El mundo se acababa y entonces, llegaste tu. Como una gota de agua en el desierto. Como una rosa roja en un prado lleno de ortigas. Y con una risa dulce y los te quiero's necesarios arreglaste el jardín, floreció la primavera.

Ojalá.

-Solo necesitas un poco de impulso, otro trocito de suerte y algo de peso para haber si aguanta y entonces, salta, VUELA. Como siempre soñaste, como te enseñaron. Vuela, aunque cueste, porque si no cuesta no existe.
+¿volar?
-Sí, 752 kilometros..

Las lágrimas fueron mi piel.

Cubrí las mejillas con un río. Resguardé mi piel con tus palabras y mis brazos descubiertos comenzaron a temblar. El miedo jugaba al escondite, y cada recoveco de mi cuerpo era un lugar perfecto donde pasar la tormenta que se asomaba por llegar. Comenzó a jugar. Acarició cada una de mis pestañas matando la magia que había en mi mirada. Entonces pude sentir como sus brazos comenzaban a presionarme. Como el dolor comenzaba a balancear mi cuerpo sin vida. Y entonces... y solo entonces, pude sentir lejos tu calor.

No me preguntes proque, saltamos del tren.

Calada a calada iba deshaciéndome de cada uno de mis pensamientos intentando no pensar en nada más que ambos dos. El y yo. Nosotros. Puf, sonaba tan puro, verdadero y sincero... El cielo comenzó a teñirse de oscuridad con pequeños parches estrellados que iluminaban la ciudad.

Te llevo en mis manos.

La fuerza conllevaba a la felicidad, al arrepentimiento, al miedo... Sus palabras eran potentes. En ellas crecía la vida. El mundo tenía un nuevo eje de rotación cuando se reía.
-Te quiero Mirlo, te quiero de verdad...

Podría pasarme la vida entera mirandote.

Sentía la música. Era una sensación única. Rozaba mi cuerpo, como caricias, besos. Mis pies empezaron a levitar. Volaba, volaba alto. Y al mirar a mi lado. Allí estaba el. Con sus alas negras y tantos besos acumulados, guardados solo para mi.

'

Me agarraba con fuerza los brazos sosteniendome enfrente suya, sin dejarme escapar.
-Shopii, solo te pido que seas sincera.-Le miré desde abajo, dando a conocer mis grandes ojos color castaño- Lo has echo por mi?
Sonreí, ingenuo...
+Mirlo, hasta mi respiración va dedicada a ti.

Sin ti.


Abrí los ojos. La luz comenzó a escaparse entre las cortinas y mis ojos dañados por las luces de la noche anterior mostraban un aspecto denigrante. Me coloqué de pie. Pero un leve mareo vino a mi. Bostecé. Miré a mi al rededor. Mantas, ropa, zapatos... todo estaba expandido por el suelo. Sin ningún orden.
Cuando conseguí mantener el equilibrio me senté en el sofá . No recordaba mucho de la noche anterior. Cogí mi botella de Ron, me tumbé y comencé a intentar ocultar tu ausencia.

Mientras quede mi mirada en tus ojos.

Era como un continuo movimiento. Como una droga pura. Un alcohol fuerte. Quemaba mi piel, mi cuerpo, mis sentidos. Ni el amor más puto podía causar tal dolor. Ni las palabras más dolorosas fueron capaces de causar esa extraña sensación. Necesitaba su calor. Pero no estaba. Necesitaba su boca. Pero el silencio me acorralaba contra esa pared. Entonces, lloré. Fue fácil. Como si no hubiera nada más que hacer. Como si el planeta fuese mio y no tuviera habitantes. Era... la guerra.

Pium.

Me quedé en silencio. Observaba cada detalle de aquel asfalto. Buscando respuestas, sin encontrar las preguntas adecuadas. Entonces fue cuando gritó. Se escuchó a kilómetros. Incluso aun a veces, al cerrar los ojos puedo regresar.

Lacts.


Me quedé paralizada. Podía notar las lágrimas golpeando mis párpados intentando salir. Como si todo lo que habitaba a mi alrededor se acercase a mi como un imán y me causase una presión de la cual no podía escapar.
Nunca le había sentido tan lejos. Nunca la impotencia saboreo mi cuerpo como aquella noche.

Y en serio que esto no se puede describir en un poema.


Fortes ventos.
Fortes choivas
Forte vida, debil morte.
Forte o teu corazón,
forte é nosa ilusión.
Empatía e sentimientos,
neste mar cheo de esquezos.
Forte vento, corazón
Forte ti, forte nos.

¿Are you happy?


Últimamente las cosas se han complicado. Dando vueltas de campana y dando golpes de corazón. Pero entonces... apareces tu.
Un mes. En solo un mes devolviste la vida a mis mejillas, la felicidad a mis palabras, la respiración a mis pupilas. Mi mirada grita, salta y baila al escuchar tu respiración. Y tu risa... es la melodía más bella que sonó. Superando la cuarta sinfonía y las otras tantas melodías de poetas y compositores que aparecen en cualquier libro de texto.
Mi corazón respiró en paz tras unos cuantos suspiros de felicidad. Mis sueños latían con la fuerza de tu amor. Las esperanzas.... TODO voló por la habitación. Te quiero.

Vida psicológica.

Lo que duraba un parpadeo ya era una puñalada más. No daba abasto. Su sonrisa apagada inspeccionaba mi felicidad, buscando alguna irregularidad clara, por concisa que fuese. Pero mis carcajadas no paraban. Eran insufrible para su corazón.

Mi mezcla preferida para ahuyentar el llanto.

Cuando dejas de lado la vida que todos conocen, no es por falta de ganas. Es porque has encontrado otra persona que lleve los rumbos de tu mundo. Que cree nuevos mañanas y finales de esos de cuentos, de cuentos que se cumplen.

Pájaro.

Cerré los ojos con fuerza. Era divertido como el aire de mi boca se escapaba al unísono movimiento de sus labios. Su boca suave cubría el atardecer haciendo competencia a aquella puesta de sol. Con una voz que hacía referencia al cantar de un pájaro nocturno logró enamorar mis pupilas, casi al mismo tiempo que mi cuerpo gritaba con fuerza sus sentimientos. Entonces nuestra mirada chocó. Se escuchó a kilómetros como el amor había aparecido entre nosotros y entonces, la noche calló. Mientras el prometía sujetarme para siempre.

Quédate.

El pulso se iba acelerando con cada caricia que notaba sobre mi piel. Desnudos en aquel colchón buscábamos la felicidad oculta entre las mantas de algodón y terciopelo. Tus labios que revivían mi vida ya muerta hace tiempo causando complejos a cualquier amanecer de esos que te dejan sin aliento. Cada suspiro era una nube en la que volar, como si el cielo fuese nuestro. Como si el mundo solo fuese tierra bajo los pies.

Esperando.

Hubiese jurado escuchar su voz entre el murmullo del viento que se acurrucaba entre las copas de aquellos árboles. Pero tras varias mirada de insatisfacción mi corazón admitió la distancia, admitió la falta de tu presencia. Dije tu nombre y el aire palpó mi cuerpo. Debió dolerle. Pues se paró en mis labios hasta colmarme de un frescor inalcanzable. Abrí los ojos y miré a los lados. De pronto el sol se intentó esconder de mi tras las montañas, intentado ocultar lo que ambos sabíamos... siempre estaría junto a mi. Solo tenía que cerrar mis parpados y soñar.

Tururuuú

Una brisa primaveral intentaba juntar nuestras almas a la vez que nuestros cuerpos despertaban las ansias de volar. Tus alas arropaban mi cuerpo desnudo mientras los besos por el cuello eran inadmisiblemente perfectos. Cerramos los ojos y nuestros labios decidieron darnos más felicidad uniéndose para bailar un bals. Matamos el tiempo a base de te quiero's y la envidia con sonrisas cautas a distancia. Fue perfecto como el aleteo de tu piel hizo despegar mi alma 752 kilómetros con la facilidad que una mariposa aletea en un campo desierto.

Tomando tu sol.


+cuando vengas... vendrán las tardes felices a tu lado, y los besos inesperados esperandome( porque llegaré tarde siempre) y esas cosas .... que vendrán. Como la felicidad
-la felicidad llego antes, llego con tus primeras palabras

Era solo el primer paso.

Era complicado saber quien te quería y quien no. Seis millones de personas y... ¿porqué yo? ¿Porqué contigo?. Eramos un echo, un gesto de felicidad escondido entre los metros cuadrados de una habitación deshabitada. La soledad del lugar y las paredes descoloridas dejaban a nuestra imaginación el crear un nuevo hogar para nosotros. Estábamos juntos, después de 4 meses de luchas entre cabeza y corazón nuestras manos sostenían la felicidad de agarrar al otro. Así que le miré, y antes de comenzar a pintar el mundo y tragármelo con todas las calorías de las que podía constar dije en voz alta y clareando el ,momento "te amo".

Si me sueltas entre tanto viento ¿como voy a continuar?

Un viento fuerte arrasaba con todos los sentimientos que yo dejaba libres a mi al rededor. Mi vestido daba a entender que quería escapar de mi piel, y mi pelo al contacto con el aire rebelde de la ciudad se volvían uno. A cada paso la vida cambiaba, el pasado crecía y mi amor disminuía cual cigarrillo en mis labios.

Prometo cumplir todas mis promesas.


Porque tu eres la primera persona que logra comprenderme. Quererme con todos esos defectos que tu me vas quitando. Y deseando desde el primer al último centímetro de mi piel. La vida nos da y nos quita para lograr comprender el valor de lo vivido. Pero a mi me dio tu risa y no tu sonrisa. Me dio tu voz y no tus miradas. Me dio tus te quiero, y no tus abrazos. Me dio todo, y me dejó tirada en la mitad.
Guardé mi confianza y eché mis miedos al exterior... de tal forma que cuando llegaste solo tenía lo bueno de mi amor para darte. Mi primera sonrisa del día te la dedico, te la prometo. Mi felicidad es toda tuya, ojalá la cuides tanto como yo intentaré proteger tus besos. Y mi vida, no te la doy, pero te invito a compartirla conmigo.

Merry me.

Tic, tac, tic, tac... mi reloj adelantaba el momento de su llegada al aeropuerto. Cuando el panel bajó y sus pasajeros comenzaron a caminar mi corazón se deslizó hasta la pasarela de la estación. Entonces mi mirada chocó con sus ojos. Una sonrisa cubrió la tarde y su paso apresurado logró desvanecer toda duda de que el y yo fuesemos destinados. Habíamos nacido para volar a ras del suelo en este beso que uniría nuestras almas. Se acercó, sostuvo mi cabeza y acercándose con lentitud rió. Y de pronto, pum. Cuatro meses de esperas, sueños e imaginando esa maldita situación. Sentí una presión fuerte en el pecho, como si hubiera parado de latir, de respirar, de vivir... solo observaba su belleza.

Los días pasan y no pasa nada.

Las horas iban pasando como si de una pasarela de modelos se tratase. Unas más bonitas, otras más largas y otras con tantas pausas que parece nunca terminar. El tiempo se paró. De pronto, sin avisar. Como si todo lo que hubiera vivido hubiera quedado plasmado en tinta sobre un papel. Y ya no llegaba nada. Todo se quedo quieto. Inerte. Y sin más, me besaste. La vida volvió a fluir en tus ojos y mi sonrisa gritaba llantos de felicidad.

Ñiump.


Cuando mis parpados se cerraron mi imaginación despertó. Comenzó a caminar por tu piel con la facilidad con la que me cantas esa canción. Una sonrisa traviesa escapó entre tus lágrimas. Me puse en pie, pero las piernas me fallaban. Y ante ti, delante tuya, dejé caer una lágrima de intranquilidad. No me lo quería creer. Había llegado el fin. De las noches con pausas largas y de abrazos inexplorados.
Sus alas rotas le impedían irse de mi lado, pero sus ojos gritaban auxilio hacia la puerta de salida. Sonreí amablemente y dejando libre a la felicidad que había tenido retenida hasta ahora mi aliento se heló. Entonces el sujeto mi cuerpo sin vida y beso mis labios. Declarando amor eterno en la peor situación.
Le abrece fuerte y pude notar como su cuerpo intentaba sobre volar el dolor que le acogía. Mis labios no tenían palabras, así que me conformé con retomar el cariño que necesitaba y alzarle en vuelo. "Hacia la luna... Hacia la luna y volver."

Crash.

Rompió. En mil pedazos. En trozos invisible para la visión humana. Noté como manchaba las paredes de color soledad, y un estallido de sentimientos recorrían la habitación. Mi corazón, tantos años juntos y sin más, crash.

Psh.


Me miro serio, agarró la moneda que había sobre la mesa y suspiró.
-Cara o cruz?
+Oh, enserio? Vas a dejar nuestra relación a la suerte?
-No, en el destino.
La tiró al aire y tras dar dos vueltas calló sobre sus manos temblorosas.
-Qué elegiste?
+Que ha salido?
-Cruz...
+Pues cara.- Recogí mis cosas y me fui junto a mi suerte.
Preme aquí para ver esta foto.

Love> Distance.

+Y dime... cual es tu sensación favorita?
-A veces... Cuando la noche enciende las estrellas y mi teléfono empieza a latir con tus palabras siento que voy rápido. Tan rápido que el suelo se desvanece bajo mi pies. Y entonces me elevas. Y eso, eso es increíble.

.

No podía acumular sentimientos. Aquel pirado del parque que olía a vino barato y a una semana y media sin ducharse me lo había dicho. Parecía un hombre sabio, así que le hice caso.

Sim sim sim tok pam.

Sus pasos eran seguidos, cortos y silenciosos. Parecía una dulce bailarina de balet. El la abrazaba mientras bailaba en un mundo deshecho de amor. Sus sonrisas besaban el cariño del otro y con un trozo de esperanza ella beso sus labios. Tras tanta espera llegó el día. Era feliz.

-

Fuimos martes y miercoles. Pero la felicidad se estrenaba el jueves. Y así fue como tras miradas corroídas por la boca del miedo tus ojos temieron lo peor, mi desaparición.

Hey idiot.

Conoces a alguien, te enamoras y tu vida cambia. Impregnas mi piel de tus te quiero's. Y pintas mis mañanas con ese dulce sabor, haciendo que la felicidad repose en mi sonrisa. Mientras la tuya cubre más de la mitad de tu cara y eso hace que mi risa salga a destacar las tardes y momentos en las que me muestras todo tu amor. Y eso es lo quiero. Solamente lo que tu me das.

Tanto siempre y tanto no.


Sus alas se posaron en mi cuerpo. Eran de un negro que resplandecía en la soledad de esa noche. Hacía frío. Pero el abrigo de su mirada conseguía hacerme seguir. Comencé a notar como mi cuerpo levitaba ante su belleza. Entonces, agarré su boca con mis labios y nos fundimos en uno. Sus manos palpaban mi cuerpo como si de un piano se tratase, y cada nota provocaba la banda sonora de esta historia.
Una mirada se logró colar entre nuestros cuerpos ya desnudos. Y entonces comenzó a nacer fuego sobre su piel. Sus alas se calleron una a una, dejando ver su cuerpo de mortal ante mis manos insaciables. Tumbados sobre lágrimas de meses separados comenzamos a quemar el dolor, a desvanecer los miedos y por último... a ganar. Ganar juntos. Ganar ante el olvido.

Dilandidero, dirás que no hay suerte.

Cerré mis parpados cinco segundos y al abrirlos ya era por la mañana. Diantres, me había quedado dormida con el movil en silencio. Tenía 17 llamadas perdidas de el, y algún mensaje de sobra. Publicidad y monólogos de un estúpido enamorado.

Una y otra vez.


Voy a hacer una entrada. Pero, no una entrada bonita. Ni si quiera intentaré que sea especial... o por lo menos para alguien que no seas tu. No inventaré una historia o hablaré de las cosas que deberíamos hacer. Esta vez... simplemente, seré sincera.
Empezaré dándote las gracias. Por levantarme cada mañana. Por dar a mi vida ese vuelco de 180 grados que tanto necesitaba y que en vez de marearme me dio la adrenalina suficiente como para simplemente... desear comerme el mundo (Sí, mi mundo eres tu.) Por... yo que se, por quererme como nunca nadie me ha querido y enseñarme que si confías de verdad en alguien... no duele, simplemente, te hace feliz. Como tu a mi.
I am just problem.
Me has enseñado que los días son horas reservadas para ti. No, no te voy a prometer un siempre. No me los creo. Todo puede cambiar, todo puede romperse en cuestión de milisegundos. Con la facilidad con la que respiramos el uno por el otro. Pero te prometo, que mi vida vale la pena haberla vivido por haberte conocido. Te prometo, que yo no te olvidaré... Aunque pasen los años. Aunque me diagnostiquen leucemia y me olvide de mi puto nombre... Aquí, muy dentro. Siempre tendré tu recuerdo. Tu enorme sonrisa y tus asquerosa cara (sí, me amas.)
Dame tiempo. Solo te pido eso. Que yo te convenceré con millones de sonrisas.(8)
Puf, que decir... Este tiempo a tu lado, ha sido lo más grande. Los más bonito. Esos recuerdos que sabes que quieres que pasen por tu mente antes de morir Esa risa que quieres escuchar al despertar. Y esa voz que deseas que sea la última que oigas antes de dormir. Que... no se, eres tu mi vida entera. Ahora mismo, lo más importante.
Últimamente has pasado baches grandes, y yo también. Pero yo me apoyé en ti para llorar y tu te consolaste entre mis brazos para gritar. No te preocupes, eso no cambia. Yo estaré aquí... y se, perfectamente, que tu también. Que no importa que sean las 7 de la mañana o las 4 de la madrugada, que doy mis suspiros por tus carcajadas.¿Buen trato no crees?
Eres de aspecto fuerte aunque te dejas derrumbar, te protegeré, no dejaré que la vida te vuelva a golpear. (8)
Recuerdo la primera vez que me hiciste sonreír. Y aquella vez que leíste lo que escribía y... sin conocerme, dijiste "Tu vales". Ese "animo" que llevo toda mi vida esperando escuchar... alguien que me apoye en lo que me importe, aunque los demás no lo entiendas. Y aquel primer, te quiero, esos miaus, y esos absurdos te amo que salen de tu boca cuando menos me lo espero. O pasarme una canción reggetonera para fastidiarme.... por no hablar de tu encantadora forma de "romanticismo fail". No se, esos pequeños detalles que tanto me gustan de ti por raro que sea.
Un ultimo verso elegido.... yo quiero estar siempre... contigo (8)
En fin, destino. Un día te rompes una pierna piensas que eres la persona más desgraciada del mundo y de repente te enamoras de tu doctor y te casas con el. Un empresario pierde su avión y piensa que le van a echar... el avión choca y mueren todos los ocupantes. Somos eso, destino. Un día tonto, un amor perdido, un todo... que coincidió e hizo que tu y yo seamos esto,¿y que es esto? Pues patatas.
Y date cuenta que no hay nada que perder.... dime cuando podría ser (8)
Me cose unas alas y me ayuda a subir (8)
Somos todo lo que cada noche he soñado contigo (8)
Te echo de menos, cada hora que no hablo contigo se suma a la anterior desgarrandome por dentro. Y entonces, sin más, apareces alegrandome las noches, las mañanas o las tardes. Cosiendo mis heridas y cuidando mis pasos para que jamás caiga si no es entre tus brazos.
Y tengo mucho más que decirte... pero dejémoslo aquí. Ya te demostraré día a día que tu eres.... d bvsakbcfv skj,dmznbdsf,xcxcy queso.

Pequeña locura.

Eres un toque mágico. Una alegría tonta o una voz que me acaricia. Eres amor.

Dos.

Me acerque a el y le bese con cuidado. La verdad es que tenía miedo. Aun no había encontrado la razón, pero mis piernas temblaban al rozar sus labios. Me apartó y el amor se posó en su mirada, volando hasta mi piel.

Anda llorando la libertad.

No podía caminar. Mis pies estaban clavados en el suelo, como si mi cuerpo se uniese a la tierra y mis lágrimas al mar. El cielo comenzó a oscurecerse, y las aves no podían volar entre tormentas de mi lagrimal. Pedí auxilio pero nadie lograba escucharme. Asi que intente agudizar yo misma mi oído. Entonces, escuché unos llantos de fondo. Era ella, la libertad; Sola, rota, atada... entonces, murió.

-No se como acabará.

-Porque en la cabeza de esta escritora no cabe una historia tan bonita con un mal final.

Pero sin ti no puedo vivir.


Soy un barco varado. Parado en las rocas y perdido en este mar revuelto por tus llantos. Las olas, vengativas y atractivas como los cantos de sirenas, parecían acariciar mi coraza, pero solo me conducían a las cataratas de tus ojos. Comencé a preguntarme si tu boca aun recordaba mi navegar. Y entonces, pum. Chocamos.
-Mi capitán, mi capitán!- Gritaba la tripulación de los momentos olvidados en mi cabeza, pero nada me lograba despertar. Estaba perdida, en tu mirada.

Cando cometa un crimen.


Volvin a vista atrás. Alí estaba el. Con su saco de besos recén feitos e unha taza de café. Non recordaba moito da noite anterior, pero non me importaría despertar asi cada mañán. Con el o meu carón.
Erguinme e depositei toda a miña confianza naquel sorriso, que iluminaba máis que aquel sol que se colaba pola fiestra para obserbar súa beleza. Bicoume, o quedei calada, intentando gardar na miña memoria cada segundo para ser feliz cada noite ó recordalo.

Al verme sola se que sí.

Cogí mi botella de ron y una o dos cajetas de Chester. Lo suficiente para pasar unas horas fuera de casa. Metí todo en mi bolsa y cerré la puerta de la calle. Las farolas ya se habían encendido. Parecían pequeñas luciérnagas jugando en mi pequeño cielo oscurecido. Cogí el primer cigarrillo de la noche y eché una calada al aire, dejando que la nicotina recorriese mis venas y mis pulmones se llenasen de "aire fresco".

Eres amor.

Ahí estaba Mirlo. Entralazaba sus manos y me miraba sin parar, sin bajar la mirada o distraerse en alguna tontería como de costumbre. Solo me observaba a mi, y yo a el. La sala estaba llena, pero mi mirada solo detectaba su rostro, su sonrisa, sus nervios... Mis piernas comenzaron a temblar, como si de un flan me tratase. El y yo. Y en unos minutos, nosotros. Me había enamorado, que gran sentimiento. Pasar el resto de mi vida con el, despertarme frente a sus labios y acariciar cada noche su piel desnuda. Dí el último paso y subí al altar. Agarro mis manos, y sostuve el mundo entre mis dedos. "Sí, quiero."

Ida y vuelta.


Estábamos sentados de tal manera que nuestra respiración se cruzaba con la fogata que calentaba nuestras almas. Solo unos centímetros de separación, quizá un metro. Tanto tiempo, tantos llantos, tantas risas perdidas en el ecuador de nuestra vida y ahora, nuestros latidos sonaban al compás de nuestros movimientos.
Se acercó. Pude notar como el viento cambiaba de rumbo con el paso de sus dedos por mi piel. Dibujaba mi una silueta desnuda bajo las estrellas, dejando a un lado toda la ropa que cargaba sobre mi piel. Su cuerpo era una melodía, una forma de expresión corporal fuera de toda lógica o razón. Nuestros labios rozaron el cielo hasta fundirse en uno, hasta lograr el sueño esperado.
Agarró mi cintura, acercándome más y más a el... No pensaba en nada, mi mente estaba en blanco. Mi cuerpo era un cuaderno sin escribir y el plasmaba en mi una historia, un lugar, un segundo. El reloj pasaba las horas, alejándome más y mas de ti, devolviendome a la vida real y entonces, desperté.