miércoles, 21 de noviembre de 2012

.

No puedo centrarme en el futuro si estoy atada a un pasado.

"Volveré por ti".

Volveré a por ti- Dijo mirándome llorando y rompiendome el corazón. Sabía que no volvería, que era un adiós. Y allí, entra la lluvia me desvanecí.

En mi cabeza malos pensamientos.

Mi cabeza era como un tambor, bum, bum, bum. No paraba de resonar tu voz en mi cabeza y se transformaba en lágrimas que desgarraban mis megillas.

A toda velocidad el viento se nos va a llevar.

Sus suspiros no eran más que el sentimiento contaminado que su corazón no quería tener.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

-

Dicen que soy diferente, que cuando río doy vida almundo. Dicen que tengo unos ojos como faros que iluminan hasta las tinieblas, que soy diferente... especial. Dicen, pero no demuestran.

Ya no hay ganas de seguir el show.

En mi opinión lo peor de una relación no es el final, si no lo que viene antes de que este llegue. El duro desafío mental al que se somete la persona que desea acabar con meses de amor incondicional;
-Primero te preguntas porque ya no te preocupas tanto como antes, porque ya no te late el corazón tan fuerte ni te dan esos arrebatos de cariño que antes eran rutina.
-El siguiente paso es inentar tranquilizarte, decirte que se te pasará con el tiempo, que estais echos el uno para el otro, que no encontrarás nada mejor...
-El tercero es preguntarte porque otras personas te dan más vida que el, más ganas de amar.
-Y el cuarto es llorar, llorar hasta admitir que tienes que acabar con esto, aunque tu le sigas necesitando.

Nadie nos vigilará.

Mientras cojo fuerzas en mi mente para asimilar que tu voz es demasiado complicada como para resolver su complejo crucigrama mis ojos lloran por tu corazón, tan sensible y estropeado.

Que bonito es mirarte.

Estaba ya cansada de notar el horrible peso y mal estar del amor sobre mi espalda. Echaba en falta las noches locas por las discotecas y los botellones donde a veces te encontrabas miradas chillonas que te pedían un poco de ti, por una noche. Era una vida tan dulce como la piel del ligue de esa noche, y tan sana como el humo del último cigarrillo que apagaste en tu copa de hielo con ron.

Me echasteis de parbulos.

La sociedad me ha enseñado a odiar a la humanidad, a despreciar a las personas por su forma de vestir y a opinar sin saber. Pero yo en cambio, aprendí a amar. Voy ganando.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Abc.

Dicen que el amor es complicado, como un problema de aljebra de esos que pone la profesora en el examen a morir. Con cuentas arriba, abajo, letras, números... y que, quieras o no, acabas confundiéndote en algún punto y la jodes. Así es este juego. Tu apuestas, tu ganas. Yo apuesto y perdemos ambos. Es una pelea sin sentido entre mente y corazón. Dos armas de destrucción masiva. Y es que yo me pregunto, porque desde el más listo al más tonto podemos sentir amor?.

Reflexión.

El problema de la vida es que aunque tu te mueres ella continúa sin ti. Los cantantes, aun que fallezcan, siguen vendiendo sus discos. Y aunque tu desaparecieras otra persona viviría en tu casa, haría tu trabajo... y la vida continuaría. En los terremotes, o tsunamis pueden morir miles de personas, y escuchamos esas cifras como algo más. Como los miles de Estado Unidenses que murieron en la segunda guerra mundial, solo una cifra más que memorizar en la historia del planeta. Y nada de esto se se interpone en nuestros planes de futuro.
El problema es, ¿Que ocurre cuando quien muere eres tu?.Millones de personas seguirían el rumbo de su vida sin que nada cambiase para ellos, otra persona se enamoraría de tu alma gemela, formarían una familia, todo volvería a su cauce, como si tu nunca hubieras existido. Pero si exististe, estuviste, pero no podrás demostrarlo. Y es que es normal que se tema a la muerte, no por el dolor ni lo desconocido, si no, por saber que para los demás tu muerte no será mas que un grano de arena en un desierto. Un recuerdo olvidado en el tiempo.

¿Quien sabe más de la vida que los demás?.

¿Alguna vez te has preguntado porque corremos tras apagar la luz del pasillo hasta encontrar un resquicio de luminosidad? Es un acto reflejo, como amar o respirar. Nadie nos ha enseñado que debemos hacerlo, nunca nos han dicho "corre, hulle de la oscuridad". Nacemos sabiendo que en ese pequeño corredor de nuestro hogar pueden ocurrir un millón de desgracias en cuanto el interruptor se baje. ¿Porqué? ¿Nunca te lo has preguntado? Tal vez, y solo tal vez, en algún lugar, en un universo paralelo o en un mundo inexistente en el presente pero que existió hace mucho o quien sabe, que aun no existe... la oscuridad se adueñaba de la vida y corroía la vida. Mataba. Y quien dice que no existió un tiempo en el que luz y oscuridad eran guerreros que luchaban día y noche por lograr su posición de dominantes. Sus fuerzas eran demasiado igualadas... por eso en las frías noches miras el reflejo de las estrellas y la luna, y en los días soleados te sigue una mancha oscura llamada sombra. Y es que, quizá, quien sabe... todos hemos muerto atrapados en las tinieblas del reino oscuro.

.

Hagas lo que hagas en la vida percutirá en todo lo demás, aunque tu no te des cuenta. Hay muchas parejas que lo dejan años y más adelante se juntan para siempre, pero sin embargo hay amores que duran años y de pronto se pierden. Nunca has llegado a pensar que pasaría si lo hubieran dejado antes, si hubiesen estado un tiempo el uno sin el otro. Sería bastante hirónico que una relación tenga futuro por perder el presente. Pero es que a veces estas cosas pasan. Y es que.. a veces una decisión puede llevar a otra completamente distinta.

"un, dos, tres. cortate otra vez"

Y entonces fue cuando comencé a sentir el filo del cuchillo acariciando mi pálida piel de inmortal. No podía resistir moverme lentamente para notar como prufundizaba su cuchilla sobre mi tejido corporal. Era adrenalina. No tenía más palabras que "sigue" en mi mente, y más gestos que el de morderme el labio inferior esperando ver como se derramaba la sangre poco a poco. Y mientras la cuchilla se enfriaba en el exterior mi sangre se calentaba en mi interior.