lunes, 27 de febrero de 2012

Pum 3,

Llegaba tarde, en verdad, estaba en pijama y hacía 10 minutos que debía estar en nuestro pequeño rincón de encuentro. Me iba a matar.

Comencé a correr hacia allí. Era la primera vez que quedabamos después de nuestro primer beso frente al conservatorio. Estaba nerviosa, pero por desgracia esta vez era evidente. LLegué, abriendo las puertas de golpe, sin cuidado, sin pensar en la reacción de los camareros y clientes. Me acerqué al grupo y Angel vino corriendo hacia mi, me besó. No sabía que eramos, no sabía que había sucedido entre los dos, pero era feliz. Era inmensamente feliz. Proseguí aquel intercambio de sentimientos y le abracé, dejando perplejos a todos sus acompañantes.

La tarde fue lenta, se basaba en abrazos y besos suaves. Entonces me agaró con fuerza
-Sigueme...- Lo dejó caer, como una pequeña brisa primaveral o una caricia.
Salió a la calle, las estrellas ya habían salido a observar su bellaza. Se puso enfrente mia y me abrazo. No entendía bien lo que ocurría, pero era algo grande. Algo enorme.

-Quiero ser tuyo. Quiero despertarme y que tu respiración sean como el tictac de mi reloj. Quiero volar con tus besos, y sonreírte en los malos momentos. Quiero esa sonrisa, si, es aque tiene ahora, esa que nadie te puede quitar. Quiero un todo, y lo quiero ahora.
+Eres... eres increible Angel, pero ya me tienes, siempre estaré aqui.
Hizo un acto de negación con la cabeza.
-Quiero que seas mia, que seamos nosotros, quiero ser tu novio.

Me acerqué y comenzó a llover, al principio solos chispas, pero le continuo el dilubio. Aunque no nos importaba, nuestro beso cubría el mundo.

pum 2,

Pasaron los días como las golondrinas que emigran en cada estación, con lentitud y fortaleza. Con amor. Cada conversación nos acercaba más, nos demostraba lo imposible y sanaba nuestro corazón esnaquizado.
Y por fin llegó el día, el día en el que nuestros labios se cruzarían al pasar.

Llegué al bar, nuestro lugar de encuentro cotidiano. No llegaba, los nervios me jugaron una mala pasada, comencé a pensar que no vendría y entonces, allá, en el horizonte vi una sonrisa revivir mi latir. Me tiré en sus brazos. No sabía el porque, ni me importaba. No buscaba nada, solo silencio, solo su calor y entonces nos interrumpieron.
-Chicos! y vosotros dos?- Dok me dió con el codo mientras me guiñaba un ojo, iba con todos; Julio, Sam, Nuria...- últimamente estais muy juntos no?- Una sonrisa picante cubrió su cara. Y un color rojizo a su vez mis mofletes.
+Ya ves, debe ser amor- Angel pasó su brazo por encima de mi hombro, me guiño un ojo y sonrió. Echandome por último una mirada complice que me hizo entender que todo era una broma por la que mis ilusiones no tenían que venir a acompañarnos.
-Bueno! vamos vamos!- Dok nos empujó hacía el interior del local, cuando por fin estabamos dentro me percaté del lugar ocupaba su mano, sosteniendo la mia. Como si el mundo se pudiera parar con ese gesto cogí aire y le observé.

El local era pequeño, constaba de unas cuantas farolas, pinturas de calles perdidas por las paredes y un escenario en el centro que jamás era utilizado. Había dos futbolines a distintas alturas y unas cuantas mesas de madera esparcidas.

Cuando me di cuenta Angel ya no estaba a mi lado, si no Sam. Un chico guapo, de piel morena y un encanto bastante peculiar. Sus palabras no eran de mucha importancia; se basaba en lanzar piropos y hablar de sexo. Haciendo preguntas absurdas a las cuales no solía tener respuesta mientras yo solo tenía una cuestión ¿Dónde está Angel?. Entoncés decidí ir a buscarle pero Sam no me lo permitió, me empotró contra una mesa y práctico movimientos sexuales conmigo en medio del bar. "Menudo cachondeo" Pensé en el momento, así que le seguí el royo. Una broma picante, pero inocente a su vez. Cuando rematamos me eché a reir y de pronto mis ojos se cruzaron con los de Angel. Pero esta vez, no fue conexión lo que sentí.
Me quedé blanca... Si las miradas matasen!. Me fulminó. Mi pecho volvió a estar vacío, y mi boca se quedó seca, sin palabras, pero no fue nada en comparación a lo que quedaba por venir. Se dió la vuelta y se fue, sin decir nada, sin pedir explicaciones o reprocharme algo. Corrí hacia el y le paré.
-Angel...- Me apartó, con fuerza, empujandome contra la pared.-Angel! porfavor!.
Se dio la vuelta, y se quedo observandome de arriba a abajo. Esperando que hablase, que dijese algo que nos pudiera salvar.
+Te... te pasa algo?- Comencé a tartamudear. Su expresión de duda constante y enfado me comenzaba a mosquear.
-Vamos.
-A donde?
-Caminar, quiero estar solo contigo.

Salimos de allí, la calle estaba oscura, había comenzado a oscurecer el frío hizo presencia en el guión.

Pum.

Se sentó a mi lado, con una sonrisa a la que me gustaría acostumbrarme a ver a diario. Resaltando esos dos enormes dientes que salían de su boca de forma graciosa, y con unos rizos color oscuro que marcarían un antes y un después en esta historia.
-Soy Angel.-Lo dijo con calma, sin saber que acababa de comenzar una lucha entre el amor y la felicidad. Sonreí, me tragué el miedo. Estaba nerviosa, pero no lo parecía.
+Yo Shopi- Nos quedamos en silencio, tal vez el primer y último silencio de esa noche. Nos quedamos solos, nuestros amigos fueron desapareciendo del bar, uno a uno, sin llamar nuestra atención. Me había perdido en sus ojos y el me encontraba en los mios. Su voz era mi música. Decidí que esa era la melodía que quería escuchar como despertador cada día de mi vida.

Reímos, bebimos y nos perdimos.
-Y ahora, un tema compliado, ¿Qué pasa por ese corazón?- Me quedé callada, y miré al suelo.
+Está roto.
Su cara fue graciosa, extraña, pero graciosa.
-Roto? No lo parece. Parece feliz, y luminoso.
+Eso es porque tu estás aquí.
-¿qué?- Escuché como su sonrisa falsa me echaba a gritos.
+Hace una semana que mi novio se fue con otra. Pelo castaño y largo, sonrisa perfecta y cuerpo de espanto. Maldita sea esa suertuda.
Se rió, se rió en mi cara. Cuanto odio pude sentir hacia el en ese momento.
-Estabas enamorada?
+No, amor es una palabra muy grande... Pero si le quería. Es difícil enamorarse.
-Yo una vez lo estuve...-bajó la mirada y suspiro, parecía temer remover el pasado. Coloqué mi mano sobre su pierna y sonreí, animandole a continuar, a proseguir esa historia que tanta intriga me causaba.- Se llamaba Melisa. Eramos perfectos.-Sus ojos comenzaron a brillar- La quise como nunca quise a nadie. Nunca discutiamos, nunca me faltó a mi lado, ni yo a ella... Eramos uno, eramos amor.
-Y qué pasó?
+Me mude, me vine a vivir aquí y la perdí, para siempre. Pero siempre será especial, siempre será ella.

Miré el reloj, tenía que irme. Cogí mis cosas y me coloqué frente a el.
-Tengo que irme, lo siento...
+No! espera...
Le miré, esperando una continuación, pero no dijo nada, era como si esperase que le entendiese.
-Mñana nos vemos?
+Porfavor...
Me fui, con el muño cerrado. Con rabia. Rabia de esa perfección que añoraba, sin entender aun muy bien el porque. Sin entender porque me dañaron los recuerdos de un desconocido, sin entender que fue aquella explosión que sentí en mi interior... y lo que más me sorprendía y desconcertaba, sin entender porque ya no recordaba a Erik con las canciones de la radio que escuchaba tirada en cama, pensando. Recapitulando y volviendo a recordar, repasando el día de hoy, buscando un error, un fallo y un porque a que el corazón se me pusiera tan rojo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Como las golondrinas del poema de becker.#

Acarició mi torso desnudo con sumo cuidado, resaltando cada curva de mi piel, dibujando mi silueta con sus dedos y fotografiandome con la mirada. Sus suspiros se clavaban en mi piel. Mi cuello sentía un calor familiar que me hacía rozar la locura. Sonreí y le agarré con fuerza, buscando resquicios de esperanza y razones de vida en cada una de sus caricias. Sus besos eran paraísos, colores sin fin, felicidad ocultada, todo había comenzado.

Como las golondrinas del poema de becker.#

Acarició mi torso desnudo con sumo cuidado, resaltando cada curva de mi piel, dibujando mi silueta con sus dedos y fotografiandome con la mirada. Sus suspiros se clavaban en mi piel. Mi cuello sentía un calor familiar que me hacía rozar la locura. Sonreí y le agarré con fuerza, buscando resquicios de esperanza y razones de vida en cada una de sus caricias. Sus besos eran paraísos, colores sin fin, felicidad ocultada, todo había comenzado.

Cuando tu me miras.

+Ya no me quieres...
Shopi subió la mirada y se quedo fijamente mirandole, sin entender como podía haber llegado a cometer el mayor error del mundo solo con palabras.
-¿Qué has dicho?!
+Shopi, ya está, es tarde, las cosas han cambiado y dejaste de..
No le dejó continuar, la rabia que acumulaba era mayor a cualquier palabra que pudiera decir Angel.
-Te has preguntado alguna vez porque sonrío cuando me miras?
+No...
-Porque tu pelo juega con el viento haciendo cosquillas en mis sentimientos, tu ojos miran de tal forma que siento caricias en mi piel, tu boca habla estando callada y tu besos declaran amor eterno con cada rozadura. Cuando me miras el mundo se detiene durante unos segundos y todos nos miran. Cuando tu me miras la luna y el sol salen juntos para admirarte... cuando tu me miras mis piernas tiemblan como el primer día. Cuando tu me miras el amor aprende de nosotros y las estrellas brillan un poco más. Te amo.

Mientras tanto.#

No me imagino dar el primer beso del día sin escuchar un "mmm que rico".

Sus besos eran suaves. A ratos, yo me dejaba llevar. Dejando escapar locura por mi boca que llegaba a su corazón. Nuestras miradas hablaban de promesas y mis manos pedían a gritos que se hicieran realidad.

Coge aire y grita fuerte.

+Me apetece irme.
-Irte?- Se le paró el corazón en seco.
+Estoy arto de este pueblo Shopi, es una monotomía aplastante..
-Coge aire y grita fuerte, corre y sientete libre, bésame, sienteme y cuidame. Vive, salta y ríe, pero no te permito que te vayas de aquí.

Lloro.

Es un hundimiento fácil, más rápido que el titanic y más complicado que una cascara de nuez con sobrepeso en el mar. Era difícil sostener la esperanza; por eso cerré los ojos y esperé la muerte, esperé con miedo y sin rechistar. Aguanté el dolor, no era comparable al que sentía mi corazón. El frío me abrigaba y el calor de aquel amor desaparecía cual gotas de sangre.


Cántame,

Llevaba cuatro días sin saber de el, así que se armó de las pocas fuerzas que tenía resguardadas de la tormenta y salió a la calle. Comenzó a andar, las calles estaban encharcadas. Hacía viento y su mano se tambaleaba solitaria. De pronto comenzó a llover, se resguardó en el bar más cercano y allí, bajo el toldo descolorido de la panadería del barrio estaba Angel. Se acercó con cautela, y con el miedo en las piernas, dudaba si temblaba del frío o del temor a perderle.
-Quiero verte al rededor.
Angel la miro, "si las miradas matasen" pensó Shopi. No tenía oportunidades, no tenía nada que perder así que simplemente le hizo una última petición antes de aquel adiós.
-Cántame.

Gracias, por el cariño y la paciencia cuando todo iba mal.

Me arañaste el corazón, cogiste aire y gritaste fuerte nuestro amor. Resguardaste mis palabras del silencio y cuidaste mis latidos. Luchaste contra mounstruos y yo contra dinosaurios de papel. Te amé de 742 formas distintas, y sonreíste a todos mi errores y defectos.

Ya no sabiamos que hacer.

+Estas cosas pasan.
-No deberían pasar, no quiero una vida sin el.
+Te olvidas de lo esencial, querer una vida.
-Y la quiero, quiero una vida con el.
+Tu eres tu propia vida, decórala como quieras y luego invita a quien desees, pero el no puede ser el centro.
-Mi vida es un terreno sin construir.. y el es como los cimientos.

Ni te escucho ni te creo.

Llegué a mi habitación y puse la música a todo volumen. Comencé a notar locura por mis piernas, pidiendo movimiento y expresiones de felicidad. Salté y grité hasta quedar tumbada en el frío parquet. Cada lágrima iba al compás de las notas del blues. Y sin más, sonreí, y carcajada tras carcajada expulse toda la felicidad que aun me quedaba, para dejar entrar todo el dolor que venía desde el noroeste.

martes, 14 de febrero de 2012

Eres precioso.

Miraba con extraño cariño mi boca al hablar, y mis manos al acariciar su piel. Su sonrisa era suave, como una brisa primaveral. Y cada palabra era como las gotas que recorrían suave y constantes el parabrisas de mi antiguo forfocus. Parecía perfecto. Su melena rizada jugaba bajando y subiendo, entrelazándose como nuestros labios al besar. Parpadeaba cual aleteo de una mariposa en japon, tan inocente y destructiva a la vez. Temía no poder estar a su altura. Sentí que mi cuerpo se congelaba, era un iceberg sin titanic y sus lunares pasaron por mi mente, esa espalda llena de manchas infinitas que me hacían sonreir. Sus "mmm" despues de un beso y aquella horrible forma que tenía el de expresar sus sentimientos. Era bello, tanto que dolía, tanto que quería gritar, besarle y expresar mis sentimientos a golpe de corazón.

Cat.

Miré a los lados, no había nadie, asi que cerré mis ojos y tomé aire, comencé a gritar. No entendía que hacía aquí, y mucho menos porque me recordó. Desapareció, nunca dió explicaciones ni palabras de perdón. Quería llorar, la rabia me estaba consumiendo, yo era feliz, no le necesitaba. Pero no le quería perder, otra vez no.

Catapum,

Y así hizo todo, catapum. La habitación quedó vacía, no quedó nada. La jaula de las golondrinas se había abierto y todas se escaparon libres, sin importarles sus amadas parejas de infinito amor. Parecía bonito, como palomas de la paz que volaban en libertad, pero un oscuro dolor anidaba en el batir de sus alas. Ya no escuchaba los camiones pasar desde el balcón, el mundo parecía vacío. Tal vez se había acabado, ya no había dulces mañanas soleadas ni tardes de noviembre lluviosas. Cogí un cigarrillo del cajón secreto de mi mesilla, de esos que guardo para ocasiones especiales, lo encendí y eché todo el aire en silencio, con lentitud. Sonreí, la calma llegó.

Train.#

Necesitaba despejarme, subí a la guardilla, corrí con las pocas fuerzas que me quedaban hasta llegar al último escalón. Respiré hondo y entré. Estaba oscuro, encendí el mechero y comencé a andar, intentando calmar mi respiración. Busqué en cientos de cajas hasta llegar a la correcta. La abrí con una sonrisa, la cerré con una lágrima. Dentro se encontraba mi anillo, su anillo. Me apoyé contra la pared y empecé a bajar hasta quedar sentada en el suelo, rodeada de objetos inservibles que se habían acumulado allí durante años. Comencé a llorar, como si todo el dolor se acumulase en mis megillas y con cada lágrima lo fuese borrando poco a poco. Me puse en pie. Nunca dejaré que nada me cambie.

Fiu fiu.#

Miraba al suelo con un leve dolor constante, con una falsa sonrisa, con una humillante carcajada de miedo. La vida a mi al rededor seguía, y yo no era capaz de acustumbrarme al paso del tiempo, al paso de los días, semanas y meses... echaba de menos cuando el tiempo era nuestro, cuando en un beso todo se detenía y cuando en cada caricia había mil años de felicidad.

7.

Miraba al suelo, necesitaba retenerlo entre mis brazos durante unos segundos más. Necesitaba su cuello en mis labios y sus brazos rodeandome como las estrellas al cielo cuando oscurece y se encuentra solo.
-Abrázame- Me quedé perpleja, me leía el pensamiento- porfavor.
Lo sostuve con fuerza, pensé llorar, y soltarle, y rogar su amor. Pero callé, dejé que el silencioso se uniese a nosotros y acariciase nuestras megillas a cada lágrima derramada.
-Te quiero.
+Angel, no me digas eso.
-Bésame.

Mi nombre en tu apellido? I am in yours.

Aun no se había dado cuenta de mi presencia, así que cogí carrerilla y salté en su espalda. Se sorprendió. Me coloqué frente a el, con una de esas sonrisas que le acaban matando.
-Hazme feliz.
Se asombró, hacía mucho que no le pedía nada así, que no tenía una confianza total en sus miradas y un amor infinito por sus rizados cabellos. Sonrió, más tarde me miró extrañado. Solo llevaba una básica y unos calzoncillos.
+Estás loca?
-Por ti.
Un beso creó una melodía infinita, como esa que suena al acabar una película o aquella que solo podía salir de su sonrisa.
-Soy tuya.
Me agarró con fuerza, me tiró al suelo y quedamos abrazados entre hierbas de todas las alturas. No pasaba nadie, era como jugar al escondite contra el mundo.
+Ojalá no nos encuentren jamás.

Brand.

Le abracé con fuerza, como si lo único importante en ese momento fuese calmarme. Me acarició la cara con delicadeza y calmó mis llantos, creando un mar silencioso en mi interior.
-Somos amor.
+Somos todo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Sh.

El silencio es el enemigo de las palabras y el aliado de las miradas

Salta, aunque nadie te comprenda.#

Mucha gente te dirá que no puedes y tal vez solo una te apoye, pero eso solo significa que tendrás más personas a las que decirles "te acuerdas cuando pensabas que no lo iba a lograr?". Que todo es posible y que tu puedes.

Salta, aunque nadie te comprenda.#

Mucha gente te dirá que no puedes y tal vez solo una te apoye, pero eso solo significa que tendrás más personas a las que decirles "te acuerdas cuando pensabas que no lo iba a lograr?". Que todo es posible y que tu puedes.

Marcos Marquez.

Creemos un nuevo diccionario, uno en el que la palabra "adiós" no exista porque sobra entre tu y yo , uno en el que la palabra "siempre" esté presente en cada pagina y uno donde el verbo "querer" sea el más utilizado por los dos.

Uno no elije lo que querer, pero yo te hubiera elegido a ti.#


Todo cambio desde que esa sonrisa se cruzó con mi mirada y ese choque de energías hizo presencia en aquel local. Todo tembló, como un terremoto o un tsunami. Algo empezó, algo sin fin, algo distinto... Nosotros.


No te vayas.#


No me gustaría vivir para siempre; Podría visitar cualquier lugar del mundo, podría aprender todos los idiomas existentes y hasta me daría tiempo de olvidarlos y volverlos a aprender uno a uno. Podría ser lo que quisiera, como si tuviera vidas infinitas. Podría comer helado hasta pesar 120 kilos, pues tendría millones de años para adelgazar, Podría fumar y dejarlo tantas veces como yo quisiera. Podría casarme todas las veces que sintiese un "sasasu", pero siendonos sinceros... nada de eso tendría sentido sin ti, Por ello... si, me gustaría vivir eternamente, Pero solo si es a tu vera. A pesar de que... si así fuera no me movería de tu lado y no querría aprender otra cosa que no fuesen tus manías y todos los lunares de tu piel.


I live in you.#




Y cuando no me queden fuerzas, cuando el dolor se clave en mi interior o las piernas me fallen tu detente, mírame y confía en mi... aunque ya me den por muerta, aunque yo me de por vencida... tu confía en mi. Porque así mi espíritu nunca dejará de latir.


Me desvivo por tu aliento.#


Me rozas con tus manos y más tarde tus labios acarician mi piel. Respiramos el uno por el otro y me doy cuenta de que me podría pasar toda la vida hay, a tu lado.. y que por suerte.. Lo haré.

Silencio en la sala de espera de un hospital.#


Las huellas que dejé al pasar se las llevo la lluvia que caía por tus ojos con dolor. Y mientras mi voz intentaba gritar el sufrimiento tus oídos intentaban silenciar mis palabras de odio y de perdón, y fue así como tras un silencio dañino mi voz llegó a ti y tu te abalanzaste sobre mis sentimientos rompiéndome el corazón.


Silencion, silencio y silencio.#

Estaba sola, tan sola que hablaba conmigo misma en primera, segunda y tercera persona. A veces discutía sobre lo mucho que te quería y otras me animaba a continuar cuando nadie más que yo creía en mi. En algunas ocasiones me gritaba desesperada que tenía que desaparecer y otras simplemente me quedaba en silencio, esperando escuchar el teléfono y que tu voz me golpease.

Me siento sola en medio de un montón de gente.#

Las lágrimas pesan en mi corazón mientras mi cabeza late por el. El dolor se acumula en mi pecho, como si tuviera un puñal, un puñal solitario, un puñal de amor, un puñal de miedos... Miedo, amor... Son solo dos de los sentimientos que pienso que pueden causarme este daño, físico y mental. Sola, soledad, a veces no significa mirar al rededor y no tener a nadie, a veces significa no encontrarse ni a si misma. Y ahora me tumbaré, cerraré los ojos e intentaré calmar mis llantos, mientras tu sigues ahí, sin darte cuenta de lo fácil que puedes cambiar mi estado de animo.

Voy a beberme hasta las copas de los árboles.#

Despierto y miro todo borroso, estoy sola en el sofá y el teléfono no deja de sonar. Lo cojo y con un tono de voz suave y bajo pregunto quien es, pero el gran dolor de cabeza me impide entender lo que me dicen.
-Perdona, puedes repetir?
+Que te dejo.
Un soplo de aire puro cuando te estás ahogando, una carcajada en un silencio incomodo, una sonrisa entre llantos... eso buscaba, necesitaba algo, un cambio...pero para bien y sin más PUm todo roto.
-No lo entiendo Dani... yo...
+Tu estás resacosa, ayer bebiste hasta caer rendida. No quiero estar con alguien así..
-Alguien asi? A que te refieres?
+No paras de fallarme.
Reí, podía haber llorado hasta hidratar mi piel con mis llantos, podría haberme callado y pedir otra oportunidad, pero no... Sabía como era, sabía que no podía callarme.
+No ves? cuando necesito que estés seria tu te ries y...
-Sí, me río. Y sonrío cuando tengo que llorar. Me gusta robarte besos cuando no me quieres ver delante y me pareces irresistible cuando dejas de quererme, asi, sin más! Y sind ar explicación. Meto la pata 365 veces al año como mínimo y si alguien dice amarillo yo diré limón. Y a veces querré echarme a correr y gritar que te quiero... y otras necesitaré un día de tranquilidad callandome mis sentimientos. No, no soy perfecta... por suerte.

El fin del mundo.#


Que se derritan los polos y ardan las entrañas de este viejo trozo de tierra y metal. Que se queme el mundo entero y las palabras se olviden en la memoria de la gente desaparecida entre escombros... porque mientras yo me mire reflejada en tus ojos con ese pequeño brillo de enamorado todo será perfecto a mi alrededor.

Ven, enseñame como es la vida.#

Hoy me desperté y miré al techo. Blanco, como un lienzo, como mi vida. blanco, vacío. Quise pintarlo, quise mancharlo, romperlo. Quise formar algo a tu lado.

Hoy yo seré tu guitarra y tu tocarás tu mejor canción.#

Música, era todo lo que necesitaba en ese momento. Un redoble de tambor, un solo de bateria, ver como el bajo y la guitarra hacían melodías por las cuales mis pies se moverían solos. Y entonces habló, mejor que cualquier canción de mi grupo favorito, mejor que cualquier solo de guitarra... Nuestros cuerpos hacían melodías únicas en la vida, improvisando cada nota a la vez que la música fluía por nuestros cuerpos.

Que fácil me llegas y que triste el adiós.#

Era extraño, miraba mi vida de otra forma. Tal vez era por ti, ya no parecías el mismo, y eso destruyó gran parte de mi. Quería llorar, tal vez era lo único que tenía claro de verdad y aun así lo último que podía hacer. Iba a ser fuerte, iba a coger nuestro peso y lo iba a cargar en la espalda, y aprendería a volar... a volar lejos de todo esto. Pero veo turbulencias y empiezo a pensar que no fui echa para volar a ras del cielo.

Y que pasó para creer que ya todo terminó?.#

-Bueno, nos queda al menos lo vivido.
+lo vivido? Y lo que viviremos?
-Sabes que esto es un adios, no funciona, no seré el mismo y tu tampoco.
+Yo cargaré con ambos
-Mi peso y el tuyo ahora mismo son distintos...
+No pasa nada, tu me haces sentir libre, sin pesos, como una pluma... tu peso solo será como cargar conmigo, como he echo toda la vida hasta que te conocí.
-No es lo mismo Shopi..
+Es cierto, ponte a dieta.

¿Qué tememos?.#


Y sin pensarlo, pum. Tenemos miedo. Miedo a la vida y a la muerte, al odio y al amor. Miedo a todo y miedo a nada, a insectos, animales y sentimientos. Tememos a la vida, y a veces a la muerte. Y yo, te temo a ti.

Nunca.#


Miré a mi vera, una sonrisa tentadora quería jugar. Cogí aire, como si hiciera años que no respiraba, como si fuese la primera vez. Estiré mi mano y lo agarré con fuerza. Angel no apartaba la mirada de mi, tal vez eso era lo que me hacía seguir. Enmudecí mis labios y hablé:
-Yo, Shopi Adaws...
Toda la sala se quedó en silencio, esperando. Miré hacia atrás, allí estaban todos, mi familia, mis amigos, mi vida resumida en rostros. Volví a mirarle a el y agarrándole de la mano dije "Sí, quiero".

Pulsos.#

Iba tranquila, caminaba sin rumbo, sin fijarme en nada más que el asfalto. Chicles, huellas, barro, tierra... mil historias vividas en aquellas calles y ahora, pum, también habría lágrimas.

Natural.#


-Ya no me miras como antes...
Angel levantó la mirada, sus ojos estaban uno enfrente de otro y con un extraño gesto después de un suspiro dijo
+Y como te miraba antes?
-Me mirabas como si fuese una necesidad vital, como cuandote prohiben hacer algo y acabas haciéndolo. De tal forma que podía sentirme tan enorme que las galaxias se me quedaban pequeñas. Sabía que solo era una mirada, pero era una mirada enamorada... y eso me llegaba. Y ahora... ahora miras el suelo mientras te hablo.

Angel volvió a sostenerle la vista, y se dio cuenta, nada jamás es para siempre.

Segundos en un primero.#

Tic tack, tic tack. El reloj sonaba, jugaba conmigo, con mis pensamientos, con mis lágrimas, Cada tiempo era una vida, y cada vida una oportunidad perdida. Me levanté, lo recogí entre mis manos y lo estampé contra el suelo, entonces el ruido se hizo más fuerte, más doloroso, más agudo. Poco a poco se iba atenuando, calmando. A diferencia de mi dolor.

Como los patos.#


Cada día hay más cosas que me gustarían decirte; Que no quiero perderte sería una buena forma de empezar. Hablar de los días juntos... de las tardes separadas y del miedo a perderte. Sería bonito ¿No crees?. Me gustaría cogerte de las manos y quedarme callada, esperando a que soltases un"pasa algo?" con voz de preocupado y mirándome con esos dos ojillos que cada día me enamoran más. Querría contarte que no le miro sentido a los momentos que vivo sin ti, que eres mi mejor recuerdo, y que el presente es tan increíble que el pasado ya no tiene sentido. No sé, tengo mil cosas que contarte, mil formas de expresarte todo lo que siento, y aun no se como empezar... tu dame tiempo, que yo ya haré el resto.

Aarón.

Por cada te quiero que me digas viviré dos segundos más, y por cada palabra que te calles moriré.

New York, New York.#


Miraba al cielo, los rascacielos dificultaban ver las estrellas al igual que los focos parpadeantes de Time Square. Pero yo buscaba otro tipo de focos de luz, unos que iluminasen mis mañanas y pintasen mis mejillas. Sus ojos. Esos ojos que podían mover mundos y crear sonrisas.

Cuando pienso en los viejos amigos.#


Me levanté de la mesa, fui hacia la estantería buscando un diccionario, "Desetigmatizar" Malditas palabras sin sentido de mis cuentos. Estiré el brazo, se encontraba en el estante más alto, era imposible llegar, me coloqué de puntillas y me agarré al segundo estante más cercano, entonces toda la librería se vino abajo. PUm

Por un momento miré todo negro, más tarde miles de hojas volando por mi habitación, suspiré. Comencé a recogerlo todo y allí estaba, mi viejo album de recortes. Sonreí, lo agarré con cariño entre mis manos y lo llevé hasta la mesa del comedor, comencé a pasar las paginas y alli estaban... Las fotos de la playa con la pandilla, en el río con chicos de sonrisa torcida, en el monte con aquel chico moreno de nombre desconocido y tantas otras personas que hoy... ya no están. Cada fotografía me alejaba un poco más de ellos, ya no volverían, lo sabía. Y tal vez hasta ese momento ni si quiera me paré a pensarlo, pero sí, algo dentro de mi echaba de menos los viejos tiempos. Sonó el telefono, no me habia dado cuenta de las lágrimas hasta que mi voz se volvió grave. Era Angel, sonreí. Me di cuenta... el presente no estaba tan mal, era bonito. Cada año las estaciones cambian, vuelven otras y a cada una recuerdos nuevos; la primaavera acechaba y yo seguía con un octubre en mi calendario.Tenía la suerte de haber vivido junto a aquellos que no volveran. guardé el album, para recordar por siempre de donde vengo, para dejarme claro a quien agradecerle lo que soy.

Siempre pedazo de imbécil.


Le secó las lágrimas pero eso no lo calmó.-deberias tener tres sonrisas de seguridad para casos como este.
Angel la miro perplejo.
+Tres sonrisas?
-Sí, una para tus amigos, es importante... ellos te han dado todo lo que ha estado en sus manos, se merecen que tu le des esa señal de felicidad, ese resquicio de que algo va bien.
Angel la observó callado durante un instante, cerró los ojos y más tarde subió la mirada hasta chocar con los ojos de Shopi.
+Vale, continúa.
-Otra de falsedad, para la gente que te ha hecho esto, no hay mayor dolor que ver a tu enemigo ser feliz...
+Y la tercera?
-La tercera para ti, no hace falta que la muestres, pero sientela... sientela aquí, dentro- sujeto su mano con delicadeza y se la puso sobre su pecho- En tu corazón, en tu interior, siempre. Sonrie- Shopi se levantó, caminaba hacia la puerta de salida, dispuesta a luchar contra la fría lluvia de Noviembre.
Angel la seguio, un beso se entrelazó en sus labios, creando una sinfonia unica y constante. Entonces se separaron, estaban empapados y el sonreía
-Te olvidaste de la cuarta sonrisa...
+Y cual es esa?
-La que solo te puedo dedicar a ti.



Las promesas.#

Lloraba, lloraba fuerte. No me importaba ser escuchada, ni temía a la muerte. No sentía nada, yo... lloraba. Solo me miraba capaz de hacer eso, a veces me ahogaba, pero intermitentemente, como si fuese una bombilla rota, apunto de fundirme para siempre. Miraba a los lados, no estaba. Un sudor frío recorría mi cuello, vuelve. Era como gritar, pero sin que me escuchasen, como si yo fuese solo una persona mas. No me lo podía creer. Habíamos luchado contra el mundo, me salvó de mounstruos y yo a el de dinosaurios, movimos la luna y cruzamos los siete mares en busca de piratas. Hicimos el amor en escaleras, baños y calles abarrotadas. Eramos un juego sin fin, una aventura de dos. Y ahora, hay estaba yo, frente a el, en aquel cementerio.
"Fiel amante, increible bailarín" La tumba que solo el podría tener.



Podré escribir las mejores historias de amor.#


Podré recitar el poema más bonito y darte los besos más largos, pero nada llegará para devolverte todo lo que con un paso tu me das.




Para besar el sol.#

El tenía esa maldita cara que a mi tanto me gustaba, sí, su cara de sentimientos reprimidos, de amor correspondido, de malestar ocasional, como los anuncios de pastillas contra la tós seca. Me cogió fuerte de las manos y se mojo los labios, sonreí, el odiaba ese pequeño gesto de mi.
+Shopi, me voy.
Me sentí como un charco, un charco sereno, calido y calmado que sin más un coche había pasado por encima expulsando cada gota a una parte diferente de la carretera.
+Se que es precipitado, y que no lo esperabas... pero me voy a Suiza...
-A Suiza?!- En ese momento mi corazón salió de mi boca, lo vi escaparse tembloroso, corrió todo lo que pudo, pero nada lo salvó... el dolor lo persiguió alli a donde fue y lo rompió.- ¿Qué diablos vas a hacer tu en Suiza?
+Estudiar, aprender lo que aquí no podré y además, allí tendré un trabajo fijo, con un buen sueldo.
- Y yo?- La maldita pregunta que me calcomia las entrañas y jugaba con la merea de mis ojos.
+Tu te quedas, es lo mejor. Algún día volveré, pero no se cuendo, pasarán años.- Me besó, me besó con fuerza, a diferencia de yo... cuanto me arrepentí de no haberle besado por última vez como dios manda, pero el miedo me tenía sostenida entre sus manos.
-Es un hasta luego Angel, siempre es un hasta luego...
Me acarició la megilla, la besó, cogió su maleta y se fue hacia la puerta-Adios Shopi, Adios.-La cerró con delicadeza, y en ese momento el silencio me violó.

Bebí de ti el elixir.#

La luz me dañaba, tal vez mi interior vacío había creado esa oscuridad perpetua de mi al rededor. Me levanté de cama, llevaba 3 días allí tirada, un primer mareo me golpeo. Al cabo de un rato empecé a mirar con más claridad, me choqué con unas cuantas botellas vacías que estaban dispersadas por el suelo de la habitación; Wiski, bozca... y mi favorito, Ron. Intenté cerrar la persiana, pero estaba enganchada. Llevaba unos calzoncillos de corazones que Angel se había dejado en el piso, una camiseta antigua manchada de legía y una bata enorme de color rojo apagado. Las tripas me sonaban, hasta ahora me había estado alimentando de "panchitos" y otros productos embolsados. Fui hasta la cocina, me preparé un bocadillo y me dispuse a tumbarme en el sofá del salón, cuando miré un mensaje en el contestador. Como no, era de Angel.
Debía escucharlo, pero dudaba si quería o no hacerlo, y como sería mi reacción, asi que agarré con fuerza una botella aun sin empezar de ese preciado Ron que estaba de promoción en el supermercado y le dí al botón.
"Shopi!¿Qué tal va todo por allí? Llevo dos días aquí, me he instalado en un pequeño hotel de Zurich, cerca de su famoso lago. Es más bonito de lo que parece en fotografías..."Había comenzado fuerte, pero su voz empezaba a fallar" Lo cierto es que no te he llamado para contarte esto... te echo de menos, y no puedo dar un paso sin pensar que esto es maravilloso, pero que mejoraría si estuviras aquí a mi lado. Te amo, llamame cuando puedas". Después solo se escuchó un pitido, el mensaje había acabado. Yo miraba seria el conestador, pensativa. Entonces abrí la botella, le di un sorbo largo y borré el mensaje. Me levanté y fui a la ducha, no sabía que hacer, pero si el podía dar esos pasos, yo también.

A quien acudir las noches de insomnio?


Las calles estaban abarrotadas, yo iba contra corriente. Nadie me miraba, nadie me escuchaba, pero todos se chocaban contra mi. Me di cuenta, mi vida era exactamente así.

Que no te vaya a encontrar el amor esta noche tiritando.#

No sabía como podría sobrevivir ante la tempestad. Iba a ser una noche dura, más incluso que toda mi vida junta. Lloraría, lo sabía con tanta exactitud como que uno y uno siempre han sido dos. Me tremían las piernas y las lágrimas se acumulaban sobre mis mejillas. No entendían lo que ocurría, en plena guerra miraba banderas de paz, banderas blancas que más tarde eran quemadas por sus mismos creadores

27/01/12

Estaba intubada y aun algo mareada, pero consciente. Miré a un lado, tenía a mi derecha una máquina que grababa los latidos del corazón. Me sorprendí, aun me funcionaba después de todo. La habitación era pequeña, holía a viejo. La calefacción estaba muy alta para mi gusto, como cualquier hospital supongo. Entonces entró una médica y me mintió, me dijo que estaba estable. Yo sabía que había muerto.


Yo jamás te olvidaré.#


Empecé a llorar, con toda mi fuerza, con las pocas que me quedaban pero sin parar, sin pausa. Cogía aire cuando el corazón me lo permitía y notaba algún latir suelto y perdido en mi interior.


Allí donde solíamos gritar.#

Entré en casa, estaba oscura, imaginé que Angel ya no estaba allí, me equivoqué.
-¿Dónde estabas?- Parecía que seguía enfadado- Te parece normal!? Típico de ti! Discutimos y te escapas, como si nada! Todo te da igual!
Fui hacia la cocina, el me seguía a la vez que me gritaba. Abrí el armario de arriba y recogí una bolsita de té, puse el agua a hervir. El seguía detrás mia, gritando que quería explicaciones, que estaba arto, que se acabó. Me di le vuelta y me subí la manga de la camiseta.
-¿Qué es eso? ¿ Un 24?
Sonreí- Sí, me lo fui a tatuar al salir de casa hoy, es tu fecha no?
+Me estás diciendo que te haces un tatuaje por mi despues de discutir?
-Si me lo hiciera cuando las cosas van bien tendría riesgo de arrepentirme con el tiempo...
+Y si ahora lo hubieramos dejado?
-Angel, lo que me preocupa no es la huella que puedas dejar en mi piel, es más difícil de quitar la que has dejado en mi.
Me besó, dulce libertad.

Enarak.#

Me sentía mal, como si no tuviera nada aquí dentro que se pudiera romper, como si ya no quedase más dolor que sentir. Olía a el, de una forma que por alguna extraña razón me aterraba. Me sentía como si llevara droga en un aeropuerto, como si por cualquier tontería me pudieran cazar.

Cosas de gatos.#


Cerré los ojos y lloré, lloré abrazada a el. Comencé a notar un temblor por mi cuerpo y la voz me comenzó a fallar. Cada vez le abrazaba con más fuerza, como si así fuese a impedir que se fuese de mi vida. Seré estúpida. El intentaba pararme, pero estaba paralizada, sacudía mi cabeza sin parar. Con ansias de escapar. Comencé a correr.


Forman parte de tu vida.#


Cerré los ojos y me apoyé en la pared. Mi puño cerrado golpeaba con fuerza sobre el cemento. Notaba el constante "pum" a cada golpe. Me sentía sola, tenía miedo a parar, a crear un silencio que envolviese mi dolor y lo acunase, le hiciese crecer. Tenía miedo, no lo negaría. Estaba mal, era un echo, como vivir o amar. La marea había crecido y me notaba mojada, sentía que me iba a ahogar, que mi barco zarpó y que los botes salvavidas como en el titanic solo eran para el mejor postor. Entonces me calmé, abrí mis ojos y dejé una lágrima caer, intentando que por hoy, fuese la última.


-Lo único que quería era que nosotros fuesemos todo.


+A que te refieres?- Angel me miraba extraño, como si no entendiese mi tono de voz. Le parecía extraño verme seria, pero había llegado el momento, el momento de los cambios.
-Estoy arta. De tus bromas, tus silencios y tus "me importas cuando me da la gana." Simplemente adiós.- Me levanté, esta vez era yo la que se iba, la que perdía, la que no quería continuar.
Me agarró, me insultó, me grito, me chilló... pero mi mirada se perdía en el asfalto, entre rocas y hierba. Le miré y sonreí. Nuestros ojos nuestras bocas, nuestras manos ya no hablaban. Ya no quedaba nada, y eso... eso asustaba.

Un guión de periódico.#

Estaba sentado a mi lado, esperando una pregunta, una respuesta a una cuestión imaginaria o alguna palabra con la que explicarme. Se puso nervioso, como si ya supiera lo que le iba a decir... como si esperase gritos, llantos y todo lo que yo llevaba escondido dentro.
-Te quiero.- Se quedó perplejo, debió sentirse como un judío al que Hitler le guiña un ojo.
+No esperaba eso...
-No he acabado.- Su cara volvió a cambiar a su estado inicial, preocupación palpada en carne y hueso.- Sabes que jamás nadie me ha querido, que estuve sola y que nunca tuve un apoyo donde mantenerme sin resbalarme ni unas manos que me agarrasen para no caer. Una vez, hace tiempo, me pediste que creyese tus sentimientos. Yo te dije que no podía que nunca había podido. Te conteste que tenía miedo, que me harías daño y tu dijsite que no, que jamás. Respondiste que me querías, no como los patos ni para siempre, que me querías a tu modo. De tu forma extraña y absurda la cual me haría sentir tan bien.- Una lágrima se escapó por mis megillas- Tengo miedo, me has fallado. Se que no me puedes demostrar a cada segundo que me amas, pero no deberías dejarme sola. ¿Sabes cuando sientes que estas solo?¿Que no importas?¿Esos terribles días del año? Yo me he sentido así siempre, y ahora, intermitentemente, por tu culpa. Si me vas a querer cuida de mi, será complicado. Pero tu me pediste que confiase. Ahora hazte cargo de tus actos. No soy un juego.

Solo es un infierno sostenido por el miedo a equivocarnos.#


El hablaba, de echo, parecía que era lo único que hacía últimamente. No era capaz de centrarme en sus palabras, ni en sus caricias, ni en sus besos repentinos. No, no podía. No era una prioridad, ya no.


Sin rencores por besarte.#


Una sonrisa, una mirada, una caricia...
una palabra, un dilema o un amor...
Un todo que se encuentra en dos.
Una palabra, un dilema o un amor,
Una boda o un casar
Un pum, o un quizás.
-----------x--------------x---------------
Un sorriso, un mirar, un agarimo.
Unha palabra, un dilema ou un amor.
Un todo encerrado en dous.
Unha palabra, un dilema ou un amor.
Unha boda ou un casar.
Un pum ou un quizas.