Distinguir entre amor verdadero y un buen revolcón
viernes, 19 de octubre de 2018
Las palabras el viento se las llevó
y mire por un instante al gran infinito de tus ojos, a la gran perdición de tu mirada y encontré, en ella, todo lo que buscaba. Una pizca de esperanza y una gran taza de amor, de puto amor, del bueno
miércoles, 3 de octubre de 2018
No puedo dejarlo escapar.
No tenía mucho que regalar, solo un corazón destrozado y lleno de retales, pero eso no era suficiente, nunca lo era. Yo nunca era suficiente, y ya no sabía de donde sacar las fuerzas para llegar alto.
Eché una vista atrás, una miradita rápida al cajón de los desastres. Y uno, tras otro, fui recordando que por mucho esfuerzo que ponga siempre caigo en las mismas piedras que ya tienen la forma de mi pie.
No sabía por donde empezar, la esperanza había muerto. La asesine una tarde de domingo mientras tu te echabas la siesta. Y ahora, en la soledad de nuestra habitación me pregunto ¿que demonios he hecho bien? Algo... algo debí hacer bien, pero no dejo de pensar que no hay ni una sola cosa que haya hecho correctamente, ni un solo fallo en el que no haya caído. Aunque me duela admitirlo soy la reina de los desastres amorosos, familiares y desde hace unos años ni si quiera gozaba de una buena salud. La esquizofrenia que se había apoderado de mi cabeza como si fuese un patio de recreo a la hora del descanso me consumía. No era más que un montón de síntomas abrazados a un cuerpo desastroso que dejaba cada día más que desear. Pero sabiendo siempre que nunca nadie en la historia me podría desear, con mis estrías, mis muslos engrasados y esos pechos que nunca desafiaron los limites de la gravedad. Todo estaba en mi contra, y que era todo? Todo era la gente que decía quererme y me dejaba de lado, todo era la familia que desde que mi madre murió se deshizo y nunca se volvió a unir. Todo eran los amigos que olvidaban mi propio nombre, y los enemigos que lo maldecían hasta el amanecer.
Eché una vista atrás, una miradita rápida al cajón de los desastres. Y uno, tras otro, fui recordando que por mucho esfuerzo que ponga siempre caigo en las mismas piedras que ya tienen la forma de mi pie.
No sabía por donde empezar, la esperanza había muerto. La asesine una tarde de domingo mientras tu te echabas la siesta. Y ahora, en la soledad de nuestra habitación me pregunto ¿que demonios he hecho bien? Algo... algo debí hacer bien, pero no dejo de pensar que no hay ni una sola cosa que haya hecho correctamente, ni un solo fallo en el que no haya caído. Aunque me duela admitirlo soy la reina de los desastres amorosos, familiares y desde hace unos años ni si quiera gozaba de una buena salud. La esquizofrenia que se había apoderado de mi cabeza como si fuese un patio de recreo a la hora del descanso me consumía. No era más que un montón de síntomas abrazados a un cuerpo desastroso que dejaba cada día más que desear. Pero sabiendo siempre que nunca nadie en la historia me podría desear, con mis estrías, mis muslos engrasados y esos pechos que nunca desafiaron los limites de la gravedad. Todo estaba en mi contra, y que era todo? Todo era la gente que decía quererme y me dejaba de lado, todo era la familia que desde que mi madre murió se deshizo y nunca se volvió a unir. Todo eran los amigos que olvidaban mi propio nombre, y los enemigos que lo maldecían hasta el amanecer.
martes, 2 de octubre de 2018
Lo que sientes no puede verse desde aquí.
No te preocupes, besaré primero. Aunque me diese miedo, aunque me temblase hasta el alma, besé primero, me acerqué a ti y te sostuve entre mis manos, tu carita linda entre mis torpes manos. Y te besé, con todo lo que eso trajo consigo, con todo el amor, los momentos buenos y los malos, los difíciles y los complicados. Pero ante todo los bonitos.
Y nunca me cansaré de amarte, de quererte a cada instante, de sentir por ti cada uno de estos sentimientos revoltosos que siento en mi interior.
No voy a negar que lo he pasado mal en ocasiones, hemos tomado decisiones difíciles, hemos tenido que tomarlas a pesar de muchas cosas pero aun con todo... seguimos juntos. Nada nos separó. Nada pudo romper este amor.
Y ahora miro atrás y pienso en como has cambiado mi vida en estos últimos casi siete meses y me doy cuenta de que no podía haber elegido mejor a la persona con la que compartir el resto de mis días. No quiero pasarme de cursi, pero desde luego mi vida cobró sentido el día que te conocí, empecé a darme cuenta de un montón de detalles, de regalos que me estaba dando la vida y no disfrutaba porque me emperraba en sufrir por gente que no valía la pena.
Me has costado mucho de encontrar, como si toda mi vida hubieras estado ahí. Cuando vivía en La Freixa, cuando entré en Mazinguer a ver los pops un día que pasé por allí, cuando iba a la Grieta y finalmente cuando fui a la VimanGo. Te escondías en las esquinas, dejando un rayo de luz por donde pasabas, dejándome con la sensación de que algo me estaba esperando y que estaba apunto de pillarlo, pero aun no sabía bien el que.
Y me enamoré de tus lunares... de cada uno, me enamoré de tu sonrisa, de tus bromas, de las palabras bonitas y las promesas cumplidas. Me enamoré de tus abrazos, de esos besos de película sin guión, me enamoré hasta de tu maldito desorden, porque aun en el me seguías encontrando a mi. No me buscaste, no te busqué, pero entre toda la multitud tu fuiste mi luz, yo fui tu camino. Y cuando nuestros nietos nos pregunten si dudé alguna vez si te amaba diré orgullosa que jamás tuve ni la más mínima duda de que eras el amor de mi vida. La persona adecuada, el elegido.
No puedo dejar de pensar en la suerte que tuve de encontrarte, en el regalo tan grande que me dio la vida para compensar tantas putadas que me hizo. Tu fuiste la recompensa de cada lágrima caída.
Será que estoy enamorada, o que nada podía ser mejor, pero he tomado la decisión de llevar un poco más lejos la promesa de quererte para siempre, me he tomado el derecho eterno de jurarte mi amor, y aquí y ahora te lo demuestro.
Siempre tuya, ante todo, María José Prim Pazó.
Y ahora miro atrás y pienso en como has cambiado mi vida en estos últimos casi siete meses y me doy cuenta de que no podía haber elegido mejor a la persona con la que compartir el resto de mis días. No quiero pasarme de cursi, pero desde luego mi vida cobró sentido el día que te conocí, empecé a darme cuenta de un montón de detalles, de regalos que me estaba dando la vida y no disfrutaba porque me emperraba en sufrir por gente que no valía la pena.
Me has costado mucho de encontrar, como si toda mi vida hubieras estado ahí. Cuando vivía en La Freixa, cuando entré en Mazinguer a ver los pops un día que pasé por allí, cuando iba a la Grieta y finalmente cuando fui a la VimanGo. Te escondías en las esquinas, dejando un rayo de luz por donde pasabas, dejándome con la sensación de que algo me estaba esperando y que estaba apunto de pillarlo, pero aun no sabía bien el que.
Y me enamoré de tus lunares... de cada uno, me enamoré de tu sonrisa, de tus bromas, de las palabras bonitas y las promesas cumplidas. Me enamoré de tus abrazos, de esos besos de película sin guión, me enamoré hasta de tu maldito desorden, porque aun en el me seguías encontrando a mi. No me buscaste, no te busqué, pero entre toda la multitud tu fuiste mi luz, yo fui tu camino. Y cuando nuestros nietos nos pregunten si dudé alguna vez si te amaba diré orgullosa que jamás tuve ni la más mínima duda de que eras el amor de mi vida. La persona adecuada, el elegido.
No puedo dejar de pensar en la suerte que tuve de encontrarte, en el regalo tan grande que me dio la vida para compensar tantas putadas que me hizo. Tu fuiste la recompensa de cada lágrima caída.
Será que estoy enamorada, o que nada podía ser mejor, pero he tomado la decisión de llevar un poco más lejos la promesa de quererte para siempre, me he tomado el derecho eterno de jurarte mi amor, y aquí y ahora te lo demuestro.
Siempre tuya, ante todo, María José Prim Pazó.
Pum, putum. Pum.
Ya no te quiero.
Me ha costado universos decirte esto, me ha costado vidas explicarme a mi misma lo que siento. Me ha costado un millón de lágrimas admitir que solo fuiste un error que nunca debió empezar.
Yo me acostaré en el suelo, me agarraré el corazón y barreré cada detalle, barreré cada beso que nos dimos y cuando solo queden palabras de un soplido me desharé de ellas. Porque si hay algo que se, es que del amor no se salva nadie. Ni si quiera vos.
Me ha costado universos decirte esto, me ha costado vidas explicarme a mi misma lo que siento. Me ha costado un millón de lágrimas admitir que solo fuiste un error que nunca debió empezar.
Yo me acostaré en el suelo, me agarraré el corazón y barreré cada detalle, barreré cada beso que nos dimos y cuando solo queden palabras de un soplido me desharé de ellas. Porque si hay algo que se, es que del amor no se salva nadie. Ni si quiera vos.
Porque una ventana que da a un patio de luces puede brillar.
No se que me está pasando. No se en que momento perdí el norte, ni empecé a amar la vida como si la mia tuviera sentido desde sus comienzos.
Siempre creí que mi vida era un fallo, un error sin resolver, que, apesar de vivirla al méximo nunca era suficiente porque yo no era nadie,
Simpre creí en el amor, en la poesía y en la verdad, y ahora te cruzas tu en mi camino, que eres amor, que eres poesía y que eres verdad... y me doy cuenta de lo bonitos que son los amaneceres, los días largos y los cortos, me doy cuenta de lo grande que puede ser amar. De lo explosivo que puede ser un beso y ante todo, por encima de todo, lo agradecida que puede estar una de que el amor aparezca un día, por destino o por casualidad, en su vida.
Ahora poco me queda que decir... más que un te quiero susurrado al oido.
Siempre creí que mi vida era un fallo, un error sin resolver, que, apesar de vivirla al méximo nunca era suficiente porque yo no era nadie,
Simpre creí en el amor, en la poesía y en la verdad, y ahora te cruzas tu en mi camino, que eres amor, que eres poesía y que eres verdad... y me doy cuenta de lo bonitos que son los amaneceres, los días largos y los cortos, me doy cuenta de lo grande que puede ser amar. De lo explosivo que puede ser un beso y ante todo, por encima de todo, lo agradecida que puede estar una de que el amor aparezca un día, por destino o por casualidad, en su vida.
Ahora poco me queda que decir... más que un te quiero susurrado al oido.
domingo, 17 de febrero de 2013
Adiós a aquellas nubes grises.
Sentí un dolor en el pecho extraño. Una presión que subía hasta la
garganta y la anudaba dejándome sin palabras. Me sabía la boca a
soledad, así que me tragué un poco más de orgullo y escupí el dolor que
me quedaba guardado.
Des...tino?
De verdad existe eso de estar predestinados? Me parece tan rídiculo. Como si todo estuviera escrito... Todas tus decisiones no son tuyas, si no del destino. El elige por ti. Hace que te equivoques, grites o conozcas a personas. Te hace ser tu. Hasta que llega el momento en el que aparece el. Un desconocido. Una persona que cambiara todo eso que has creado hasta día de hoy. Y entonces, es cuando el destino te abandona. Es cuando comienzas a vivir, a tomar tus decisiones, a ser feliz.
viernes, 11 de enero de 2013
..
Había llegado a un punto sin retorno. La respuesta no sería la huída,
pero el camino que observaba ante mi era realmente aterrador. Me quedé
quieta y respiré hondo. Recuerdo que en el aire bailaba un olor suave a
hierba recien cortada. Amaba ese olor, pero de pronto, se desvaneció, y
aparecio, en su lugar, un asqueroso olor a muerte, a terror, a miedo.
Tragué saliba, pero me costó más de lo que planeaba. Mi garganta estaba
completamente cerrada, y tenía una sensación de mareo extraño. No podía
pararme mucho más tiempo frente a mi futuro, mire de reojo al pasado, y
me adentré en esa desconocida selva de dolor.
.
Podría resumir mi vida, todos estos años de tiempo perdido, en solo una
pequeña palabra inútil y odiasa. En solamente tu nombre, o siendo más
sinceros, tu sonrisa. Esa pequeña dentadura unirfome con grandes
colmillos a los lados. Esos labios humedos y calientes. Tu. Tu eres un
resumen de mi pasado. Pero no te equivoques, eso no te da un lugar
permanente en mi futuro.
miércoles, 2 de enero de 2013
.
Era tan bella. Su tez, de un color blanquecino como la nieve, se
acolaraba en ambas megillas cuando reposaba mi mirada cansada sobre su
cabellera larga y sedosa. Su cuerpo era un poema esculpido por ángeles y
cada pequeño foco de luz que salía de su voz era como una caricia sobre
mi piel. Era una diosa.
martes, 1 de enero de 2013
-
No sabía que decir, ni como actuar, pero ahi estaba el. esperando
respuestas. Y entonces entendí que hay preguntas que no tienen
contestación.
D.
Le miré con lágrimas en los ojos. Estaba cansada. Cansada de luchar por
personas que me abandonaban, por desconfiar hasta de mi sombra. Cansada
de sufrir. En cambio el, estaba sereno, tal vez triste, pero tranquilo.
Me miraba fijamente y de vez en cuando esbozaba una timida sonrisa,
solo por unos segundos. Suspiré y proseguí:
-No estarás siempre para protegerme.
+¿Porqué no?
-No crees en los siempres, y yo tampoco- Le miré extrañada. Ralph era la típica persona que duda que una amistad dure más que un par de años y ahora me preguntaba porque no creía en esa azaña casi mitológica que es el durar para... siempre? No, esta conversación no tenía ni pies ni cabeza. El sonrió, fue una gran sonrisa, se le notaba seguro.
+Y si eres una excepción?
Estaba desconcertada, ¿Donde estaba mi novio, y quien era este ingenuo que estaba frente a mi?.
-¿Excepción?-Puse una voz burlona, intentando que se diese cuenta de la estupidez que había dicho, pero parecía que no entendía lo que prentedía decirle, así que intenté ayudarle a comprenderlo mejor- ¿Porqué iba a ser una excepción?, me conoces desde hace menos de un año.
Dejó salir de el una risa desordenada, como si no la pudiese controlar.
+De verdad Shopie? Ahora intentas encontrar lógica a lo nuestro? Eres mi novia, y mi mejor amiga, cuando solo hace medio año que te conozco. No somos lógicos, somos excepciones.
-No estarás siempre para protegerme.
+¿Porqué no?
-No crees en los siempres, y yo tampoco- Le miré extrañada. Ralph era la típica persona que duda que una amistad dure más que un par de años y ahora me preguntaba porque no creía en esa azaña casi mitológica que es el durar para... siempre? No, esta conversación no tenía ni pies ni cabeza. El sonrió, fue una gran sonrisa, se le notaba seguro.
+Y si eres una excepción?
Estaba desconcertada, ¿Donde estaba mi novio, y quien era este ingenuo que estaba frente a mi?.
-¿Excepción?-Puse una voz burlona, intentando que se diese cuenta de la estupidez que había dicho, pero parecía que no entendía lo que prentedía decirle, así que intenté ayudarle a comprenderlo mejor- ¿Porqué iba a ser una excepción?, me conoces desde hace menos de un año.
Dejó salir de el una risa desordenada, como si no la pudiese controlar.
+De verdad Shopie? Ahora intentas encontrar lógica a lo nuestro? Eres mi novia, y mi mejor amiga, cuando solo hace medio año que te conozco. No somos lógicos, somos excepciones.
martes, 25 de diciembre de 2012
...
Bailabamos sobre azoteas. Nuestros cuerpos se movían al compás de la
miradas de las estrellas, que aquella noche nos observaban. Los pájaros
alateaban sobre nosotros, creando figuras en manada, volando y
fundiéndose con el viento. Exactamente igual que cuando tu me besabas.
¿Sabes a que me refiero? Cuando rozas tus labios con los mios y empiezo a
escuchar tu corazón como si fuese la batería de un grupo de rock "Bom,
bom. Bom, bom" A su vez, mi mente crea una melodía, una pequeña canción
de amor. Y mientras nos deslizamos el uno sobre el otro mi ser
comienza a encajar con el tuyo. Siento magia. Y de pronto, un cosquilleo
leve pero intenso atraviesa mi cuerpo, desde la punta de los dedos
hasta la nariz. Recorriendo cada huequito de mi. Cuando la tormenta
amaina abro los ojos y ahí estás, con cara de enamorado perdido. Sonrío y
te vuelvo a besar.
.
Tal vez somoss sueños. Sueños en vueltos en esperanza. Alguien nos creó
con su mente, inconscientemente, creó este mundo. Creó tu voz, tu risa y
tus palabras. Esa persona sigue soñando, sueña con nosotros. Con
nuestros besos, nuestro futuro, nuestra historia. Somos personajes de su
imaginación, y no nos damos cuenta de que esto está ocurriendo, de que
el fin llega al sonar su despertador. Ella nos creó, pero yo fui la que
se enamoró.
..
La lluvia caía sobre mi piel, me acariciaba. A su vez, mis lágrimas
rasgaban mis megillas. Comencé a gritar, el dolor era demasiado intenso,
y mi cuerpo demasiado débil. Necesitaba respirar, pero mis pulmones se
cerraban, morían, y mi corazón iba a su compás. Mis piernas fallaban y
caí. Caí hondo, caí dolorsamente en una espiral de odio y dolor. Y
cuando dejé de vivir, cuando mi voz se rompió llegaste, llegaste tu. Una
especie de fuerza me elevó, me llevó a las nubes, sentí un pequeño
impulso en mi pecho y de rponto ahi estaban, mis latidos, mis risas. Te
acercaste. Y pude notar como quedaba atrás todo el dolor.
.
Estaba completamente perdida en un mar de preguntas que dañaban la fina
capa de sentimientos que aun no había perdido con aquel amor. No sabía
continuar, ni esperar, ni relajar mis movimientos. Todo sucedía lento, y
en punto concretos, en los que peores, aceleraba su rapidez. Me comencé
a marear y aquella tela de sentimientos se comenzó a desgarrar, poco a
poco. Ya no era yo, ya no tenía sensibilidad, compasión, piedad,
ternura... amor.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Un té y a imaginar.
Hacía frío, el microondas sonó como el canto de un pájaro. Yo estaba
sumergida en la lectura pero pude escuchar como resonaban sus ondas
contra mis oídos. Me acerqué a aquel pequeño aparejo blanco y saqué mi
taza de agua hirviendo del interior, la coloqué en la bandeja y tras
coger una bolsita de mi té favorito me dispuse a tumbarme en el sofá con
una manta como cada tarde de invierno. Cogí mi libro favorito, y me
preparé para vivir de nuevo otra aventura más en la piel de su
protagonista, Patricia.
Primera parte.
Corría el año.. bueno, ciertamente aun no se bien la fecha en la que
ocurrió esto, de echo, dudo que esta historia se llevara acabo en
nuestro planeta.
Ring se encontraba en La Pradera del Oliasis, un pequeño y remoto pueblo perdido en el mapa entre accidentes geográficos. En verdad, a primera vista, parecía un simple pueblo de la edad media. Un buen lugar donde comenzar nuestra historia, ¿no creen?.
Tras una pequeña siesta retomó su viaje. Se adentró entre unas hierbas altas con cuchillo en mano. Miraba al suelo y rebuscaba entre la vegetación. Arto ya de esperar respuestas de la naturaleza alzó su cabeza y movió las orejas. Sus orejas, puntiagudas y alargadas como las de un conejo, tenían algo más que una extraña forma, conseguían rastrear un sonido a kilómetros de distancia.
Unos Spukets se adentraban en el bosque de las almas negras a solo ocho kilçometros. Los Spukets eran híbridos de orcos y patasolas. Seres que a pesar de la falta de una de sus extremidades inferiores eran capaces de destruír un pueblo con solo su presencia, su olor. Apesar de ello, Ring solía divertirse burlandose de ellos con su valeroso ingenio, mas, esta vez se encontraba demasiado ocupado como para recorrer un camino así. Buscaba una cena, y para el, eso era lo primero.
Ring se encontraba en La Pradera del Oliasis, un pequeño y remoto pueblo perdido en el mapa entre accidentes geográficos. En verdad, a primera vista, parecía un simple pueblo de la edad media. Un buen lugar donde comenzar nuestra historia, ¿no creen?.
Tras una pequeña siesta retomó su viaje. Se adentró entre unas hierbas altas con cuchillo en mano. Miraba al suelo y rebuscaba entre la vegetación. Arto ya de esperar respuestas de la naturaleza alzó su cabeza y movió las orejas. Sus orejas, puntiagudas y alargadas como las de un conejo, tenían algo más que una extraña forma, conseguían rastrear un sonido a kilómetros de distancia.
Unos Spukets se adentraban en el bosque de las almas negras a solo ocho kilçometros. Los Spukets eran híbridos de orcos y patasolas. Seres que a pesar de la falta de una de sus extremidades inferiores eran capaces de destruír un pueblo con solo su presencia, su olor. Apesar de ello, Ring solía divertirse burlandose de ellos con su valeroso ingenio, mas, esta vez se encontraba demasiado ocupado como para recorrer un camino así. Buscaba una cena, y para el, eso era lo primero.
Sigue lloviendo.
Hace muchos días que miro el agua caer sobre el cristal, miro mi reflejo
cual espejo en la ventana. Me da pena esa mujer triste que me obrserva.
Tiene los ojos llorosos y muestra un sufrimiento infinitio. A veces le
pregunto que le ocurre pero ella solo imita mis movimientos, me hace la
burla y se muestra confusa ante mii, y es que a veces ni si quiera mi
reflejo sabe bien como me siento.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Ya no soy valiente.
Salté la valla de seguridad, dos guardaespaldas intentaron tumbarme con
un placaje pero pude escabullirme entre la multitud de los fans. Subí al
escenario y corrí hacia el cantante principal, el cual se encontraba
agachado hacía el público firmando autógrafos. Solo prentendía
abrazarlo, darle dos besos y decirle que le admiro, pero tropecé y el
resbaló hacia el público de cabeza. Miré mi fin, unos gorilas que
intentaban protegerle se acercaron hacia mi. No solo me había colado en
un concierto y había saltado la valla de seguridad... si no que, aunque
sin ser intencionadamente, había arrojado al cantante de la banda a un
mar de fanáticos y frikis. Me eché las manos a la cabeza, cubriéndomela
con miedo. De pronto escuché un grito. Un grito de felicidad, un "ah"
que sobresalía entre las masas, una risa explendorosa que hizo destapar
mis ojos para observarle y reír. Era Jordi, el cantante del grupo. Sus
fans lo sostenían y se lo pasaban entre sus manos. Era la típica escena
de película. En ese momento miré a los guardaespaldas y me tranquilicé,
puede que me hubiera metido en un lío, pero a su vez, me había dado
cuenta de que Jordi sentía el rock y el amor en sus fans de la misma
forma que yo lo sentiría cuando triunfase.
Por donde te vi marchar.
Shopie estaba sola, tirada en cama, y con el término sola me refiero a
eso mismo, a sola. Sin nadie a su al rededor ni en su vida. Mirlo se
había ido, y tras cuatro días sin tener señales de vida de el comenzaba a
darse cuenta de que esto no era un "hasta pronto", si no, un adiós. Un
punto y final a una historia tan larga como corta. Un amor tan lleno de
espectativas que tal vez, fue eso lo que terminó con ellos. "Cuando se
ponen etiquetas, se pone fecha de caducidad", y ellos tenían hasta la
palabra prometidos en su bolsilo.
Compañero de aventuras.
Y hasta el momento nadie había comprendido mi forma de pensar o actúar,
la verdad, tal vez ni si quiera yo llegaba a comprenderme. Pero tras los
enfados respiras ondo y me dices "tranquila, te entiendo". Cuando tengo
un día realmente malo tu te quedas ahí, escuchándome callado y me
respondes con un "te amo", sabiendo que en ese momento es lo único que
necesito escuchar. Y si te pido silencio lo comprendes, y te quedas ahí,
los minutos que haga falta sin decir una sola palabra, solo escuchando
mi respiración. Gracias.
Te voy a contar la historia más bonita del mundo.
El bus se paró, había llegado a Vigo. Después de nueve meses
esperando ese momento con ansias ahora me preguntaba "¿Estoy
preparada?". Me sentía tonta y como si eso fuese poco me comenzó doler
la barriga por los nervios. Era el momento. Sabía que este día cambiaría
por completo nuestra relación y nuestras vidas, y solo dependía de
nosotros si para bien o para mal. Se abieron las puertas y pude verle de
espaldas a mi autobús. Me temblaron las piernas, me asusté. Se dió la
vuelta y su mirada se cruzó con la mía, de pronto sentí un escalofrío
por todo mi cuerpo que me dejó conjelada frente a el. Se acercó poco a
poco y respiré ondo, intentando no echarme a llorar, pero tras sentir el
dulce calor de su pecho y sus brazos rodeando mi piel no pude aguantar
esas lágrimas escurridizas en mis ojos y comenzaron a recorrer mis
megillas. Alcé la viste y le miré, con su cara de tonto enamorado y una
sonrisa de oreja a oreja, no tardé en sujetar sus megillas timidamente
con mis manos dejando posar sus labios sobre los mios. Abrí los ojos y
ahí estaba el. Nueve meses de espera que habían valido la pena, lo
sabía.
Me abrazó fuerte y creí que las nubes nos rodeaban mientras el me hacia volar y llegar más alto que el cielo y la luna. Comenzamos a caminar el uno al son del otro, dando pasos al compás, mirándonos de reojo. Yo no era capaz de alzar la vista del todo, no quería que viese lo horrible que soy, no quería cometer fallos. Los nervios me podían y comencé a acelerar el paso sin darme cuenta de ello. De pronto sentí un tirón en el brazo que me llevo hasta su regazo. Noté el paraiso por unos segundos, me miró serio y me pidió tranquilidad, justo lo único que no podía ofrecerle esa fría tarde de otoño. Aun con eso, inenté ser yo misma, con mis gritos, tonterías y locuras indispensables para una tarde de risas. Algo que, a primera vista, pareció gustarle.
Tras caminar 1 kilómetro y 15 metros nos encontramos en el castro. La punta más alta de la ciudad, un anitguo castillo de la época medieval donde principes y princesas habitaban hace siglos y ahora, sin más, allí ibamos. Dos tórtolos enamorados el uno del otro comportándonos como marido y mujer. Recuerdo haber escuchado un "vamos princesa" y sentirme de nuevo alzada hasta las nubes. Al llegar al palco observamos la ciudad. Comenzó a sonreír dulcemente al mirar el mar desde el mirador; sus veleros, el puente y las tres pequeñas islas que se perdían en el horizonte. Un grupo de turistas se acercaron a nuestro lugar privilegiado, y tras maldecir su existencia unos segundos decidimos irnos a otro lugar. No sin antes sacar unas fotos y hacerle notar las caricias de mi amor sobre sus labios. Cogió mi mano y le guié el camino al centro de la ciudad, eramos completamente felices y sinceros, y por una vez no solo le sentía cerca... le tenía aquí.
Pasamos por Principe, una calle abarrotada donde un dulce olor a bollería nos arrastró hasta un pequeño puesto de gofres. Me compró uno a mi y otro a el, eran de un dulce sabor que me recordaba a nuestro amor. Mi gofre, cubierto de una montaña de nata por encima, manchó mi pequeña nariz respingona. El me miró, se rió. Fue bonito el momento en el que se acercó a mi y besó mi nariz para limpiarme con sus labios, tal vez demasiado para ser real , y fue entonces cuando comencé a dudar "¿No será esto solo un sueño?".
Llegamos al hotel y comencé a vaciar mi maleta. Mientras colocaba mi ropa en el armario me abrazó por la espalda y me dió un dulce beso en el cuello tras apretar fuerte mi cuerpo contra el suyo. Nos queríamos era algo obvio en mi opiniòn, pero no me importaba seguir demostrándolo a cada momento un poco más. Me ofreció ver "Moulin Rouge", mi peli favorita, tumbados en la cama, con la única condición de no soltarle ni un segundo. Nos descalzamos y comenzamos a ver la película entre besos y arrumacos. Pero necesitabamos un poco de acción en esta situación así que me puse de pie y corrí hacia el baño encerrándome en el. Cuervo no paraba de llamar a la puerta preguntandome sin parar que ocurría. Quité el pestillo y abrió la puerta sin saber que le esperaba con un arma letal en mis manos, el secador a máxima potencia apuntando hacia su cara. Le despisté y corrí hacia el pasillo del hotel como alma que lleva el diablo y el tras de mi cual dinosaurio hambriendo gritando "graw, ven Bakali! ven!" Me escondí en las escaleras del corredor y cuando vi que el había cogido el camino equivocado pensando que me habría ido hacia el lado izquierdo delhotel comencé una nueva carrera hasta nuestra habitación. No pude evitar reír, y tras escuchar mis carcajas supo donde me encontraba y vino trás de mi, entré en la habitación pero el agarro mi cintura antes de que pudiera seguir huyendo y me tiró sobre la cama. Acto seguido se tumbo sobre mi y comenzó a besarme diciéndome cuanto me quería. Antes de que nos diesemos cuenta el tiempo voló y llegabamos tarde al concierto de "La Fuga", cogimos nuestros abrigos y nos dispusimos a ir hasta el local donde tocaban pero mi tripa hizo de las suyas. Tenía hambre. Cuervo insitió en llevarme a un restaurante e invitarme a cenar, a lo que yo respondí que simplemente, quería una hamburguesa. Recuerdo que se rió. El pensaba en un sitio bonito y tal vez un poco romántico, pero yo en cambio, le ofrecí un restaurante de comida rápida donde había niños corriendo entre las mesas. Aunque os cueste creerlo resulto romántico. Verle reír solo por observar como me comía unas patatas o decirme cuanto me quería por hacer el tonto metiéndome pajitas en la boca.
Cuando acabamos de cenar tal vez ya era demasiado tarde como para acudir al concierto, pero siéndo su tio el cantante deberíamos hacer aunque fuese, media hora de acto de presencia. Al llegar allí noté la potencia del rock and roll en todo su ser. Mi corazón latía al son de los golpes de la batería. Cuervo me abrazaba por la espalda, y a su vez cantaba cada canción en mi oído causandome escalofríos en cada palabra que me susurraba. Al acabar el concierto y hablar un rato con el cantante principal bebimos unos chupitos y fuimos al hotel, aun nos quedaba mucho por hacer.
A la mañana siguiente decidímos despertarnos a las 7 para ducharnos juntos, dar una vuelta por Vigo e ir a las 10 a la estación donde me recogería el bus que me llevaría a Ponteareas. Por desgracia, el despertador no sonó y cuando abrimos los ojos el reloj ya daba las nueve y diez. Nos vestimos en vente minutos y cogímos un taxi que nos llevói a la estación en diez. Eran las diez menos vente, no teníamos tiempo para llevar nuestros planes a tiempo así que fuimos a desayunar. Cuando llegamos al bus era la hora y el conductor me hizo un gesto que me indicaba que iban a salir ya. Le besé y le dije que le amaba, y antes de irme y tardar meses en volvernos a ver me prometió volver, volver por mi.
Después de eso solo recuerdo llorar, llorar hasta que mi movil sonó y escuché su voz através del auricular diciéndome "No llores princesa, volveré".
Me abrazó fuerte y creí que las nubes nos rodeaban mientras el me hacia volar y llegar más alto que el cielo y la luna. Comenzamos a caminar el uno al son del otro, dando pasos al compás, mirándonos de reojo. Yo no era capaz de alzar la vista del todo, no quería que viese lo horrible que soy, no quería cometer fallos. Los nervios me podían y comencé a acelerar el paso sin darme cuenta de ello. De pronto sentí un tirón en el brazo que me llevo hasta su regazo. Noté el paraiso por unos segundos, me miró serio y me pidió tranquilidad, justo lo único que no podía ofrecerle esa fría tarde de otoño. Aun con eso, inenté ser yo misma, con mis gritos, tonterías y locuras indispensables para una tarde de risas. Algo que, a primera vista, pareció gustarle.
Tras caminar 1 kilómetro y 15 metros nos encontramos en el castro. La punta más alta de la ciudad, un anitguo castillo de la época medieval donde principes y princesas habitaban hace siglos y ahora, sin más, allí ibamos. Dos tórtolos enamorados el uno del otro comportándonos como marido y mujer. Recuerdo haber escuchado un "vamos princesa" y sentirme de nuevo alzada hasta las nubes. Al llegar al palco observamos la ciudad. Comenzó a sonreír dulcemente al mirar el mar desde el mirador; sus veleros, el puente y las tres pequeñas islas que se perdían en el horizonte. Un grupo de turistas se acercaron a nuestro lugar privilegiado, y tras maldecir su existencia unos segundos decidimos irnos a otro lugar. No sin antes sacar unas fotos y hacerle notar las caricias de mi amor sobre sus labios. Cogió mi mano y le guié el camino al centro de la ciudad, eramos completamente felices y sinceros, y por una vez no solo le sentía cerca... le tenía aquí.
Pasamos por Principe, una calle abarrotada donde un dulce olor a bollería nos arrastró hasta un pequeño puesto de gofres. Me compró uno a mi y otro a el, eran de un dulce sabor que me recordaba a nuestro amor. Mi gofre, cubierto de una montaña de nata por encima, manchó mi pequeña nariz respingona. El me miró, se rió. Fue bonito el momento en el que se acercó a mi y besó mi nariz para limpiarme con sus labios, tal vez demasiado para ser real , y fue entonces cuando comencé a dudar "¿No será esto solo un sueño?".
Llegamos al hotel y comencé a vaciar mi maleta. Mientras colocaba mi ropa en el armario me abrazó por la espalda y me dió un dulce beso en el cuello tras apretar fuerte mi cuerpo contra el suyo. Nos queríamos era algo obvio en mi opiniòn, pero no me importaba seguir demostrándolo a cada momento un poco más. Me ofreció ver "Moulin Rouge", mi peli favorita, tumbados en la cama, con la única condición de no soltarle ni un segundo. Nos descalzamos y comenzamos a ver la película entre besos y arrumacos. Pero necesitabamos un poco de acción en esta situación así que me puse de pie y corrí hacia el baño encerrándome en el. Cuervo no paraba de llamar a la puerta preguntandome sin parar que ocurría. Quité el pestillo y abrió la puerta sin saber que le esperaba con un arma letal en mis manos, el secador a máxima potencia apuntando hacia su cara. Le despisté y corrí hacia el pasillo del hotel como alma que lleva el diablo y el tras de mi cual dinosaurio hambriendo gritando "graw, ven Bakali! ven!" Me escondí en las escaleras del corredor y cuando vi que el había cogido el camino equivocado pensando que me habría ido hacia el lado izquierdo delhotel comencé una nueva carrera hasta nuestra habitación. No pude evitar reír, y tras escuchar mis carcajas supo donde me encontraba y vino trás de mi, entré en la habitación pero el agarro mi cintura antes de que pudiera seguir huyendo y me tiró sobre la cama. Acto seguido se tumbo sobre mi y comenzó a besarme diciéndome cuanto me quería. Antes de que nos diesemos cuenta el tiempo voló y llegabamos tarde al concierto de "La Fuga", cogimos nuestros abrigos y nos dispusimos a ir hasta el local donde tocaban pero mi tripa hizo de las suyas. Tenía hambre. Cuervo insitió en llevarme a un restaurante e invitarme a cenar, a lo que yo respondí que simplemente, quería una hamburguesa. Recuerdo que se rió. El pensaba en un sitio bonito y tal vez un poco romántico, pero yo en cambio, le ofrecí un restaurante de comida rápida donde había niños corriendo entre las mesas. Aunque os cueste creerlo resulto romántico. Verle reír solo por observar como me comía unas patatas o decirme cuanto me quería por hacer el tonto metiéndome pajitas en la boca.
Cuando acabamos de cenar tal vez ya era demasiado tarde como para acudir al concierto, pero siéndo su tio el cantante deberíamos hacer aunque fuese, media hora de acto de presencia. Al llegar allí noté la potencia del rock and roll en todo su ser. Mi corazón latía al son de los golpes de la batería. Cuervo me abrazaba por la espalda, y a su vez cantaba cada canción en mi oído causandome escalofríos en cada palabra que me susurraba. Al acabar el concierto y hablar un rato con el cantante principal bebimos unos chupitos y fuimos al hotel, aun nos quedaba mucho por hacer.
A la mañana siguiente decidímos despertarnos a las 7 para ducharnos juntos, dar una vuelta por Vigo e ir a las 10 a la estación donde me recogería el bus que me llevaría a Ponteareas. Por desgracia, el despertador no sonó y cuando abrimos los ojos el reloj ya daba las nueve y diez. Nos vestimos en vente minutos y cogímos un taxi que nos llevói a la estación en diez. Eran las diez menos vente, no teníamos tiempo para llevar nuestros planes a tiempo así que fuimos a desayunar. Cuando llegamos al bus era la hora y el conductor me hizo un gesto que me indicaba que iban a salir ya. Le besé y le dije que le amaba, y antes de irme y tardar meses en volvernos a ver me prometió volver, volver por mi.
Después de eso solo recuerdo llorar, llorar hasta que mi movil sonó y escuché su voz através del auricular diciéndome "No llores princesa, volveré".
Deberías saber unas 101 cosas de mi.
1- Creo en el amor por encima de todas las cosas.
2- Me cuesta mucho querer a alguien.
3- Me hace sentir especial que alguien confíe en mi.
4- Odio que alguien me diga "te conozco"
5- Valoro los abrazos como si fuesen la mejor forma de mostrar aprecio sin palabras.
6- SIEMPRE he querido y querré que me regalen un girasol.
7- Bailo. Bailo por todo y a todas horas, me da igual el momento y el lugar.
8- Me deprimo más con los problemas ajenos que con los míos.
9- No se mentir, me entra la risilla floja cuando lo hago.
10- Me gustan las películas que todo el mundo odia.
11- Me ilusiono con facilidad.
12- Cuando tengo la regla puedo llorar hasta por que llueve.
13- Me enfado con mucha facilidad.
14- Odio perder, por eso siempre gano.
15- Me gusta el número 34 porque es el número de músculos que mueves al dar un beso.
16- Creo en los parasiempre aunque nunca he visto ninguno.
17- Soy cursi, pero no me gusta así que intento disimular.
18- Odio las mentiras, prefiero las verdades dolorosas. Si me hacen daño podré superarlo, si me mienten la confianza se pierde para siempre.
19- Siempre estoy enferma.
20- Soy sexualmente activa (a veces)
21- Me gusta valorar lo que tengo.
22- Miro Moulin Rouge una vez por semana, y en verano unas tres veces a la semana ( a veces más de una vez al día)
23- Escucho rap, no por moda, si no porque amo la poesía.
24- Quiero ser escritora desde que me di cuenta de que podría compartir mis pensamientos con el resto del mundo.
25- No creo en las probabilidades, son solo números.
26- No me importa la distancia siempre y cuando sienta el calor de esa persona como si estuviera a mi lado las 24 horas del día.
27- Me gusta el manga. De echo, soy una friki de la ostia.
28- Adoro que una persona sea celosa, eso me muestra cuanto me quiere.
29- Me enamora la gente con brackets, y más si tiene gomas verdes.
30- Me gustan los cambios, pero a la vez, les temo.
31- Soy detallista, y seguramente esa sea mi única virtud.
32- Me gustan los besos en la nariz más que nada en el mundo.
33- Adoro que me abracen por la espalda.
34- Me pone que me besen el cuello.
35- Me gusta sobresalir en algo.
36- El piropo que más me enamora es que me digan "tienes los ojos grandes".
37- Nunca jamás he roto una promesa. Por eso prometo poco y segura.
38- No soy capaz de dormir si no es abrazada a algo-alguien.
39- No entiendo porque la gente pide autografos de gente famosa.
40- Me gustaría tocar el piano o la batería.
41- De pequeña quería ser modelo, entonces andaba cruzando las piernas. Cogí la manía y ahora si no ando así me caigo.
42- Me ponen los chicos con vigote.
43- La gente con el pelo rojo, (ROJO, no naranja) me encanta.
44- Me encanta la nata, es mi debilidad.
45- Aunque el queso es aun más debilidad.
46- Me gustaría tener superpoderes.
47- No me gustaría ser la dueña del mundo, es mucha responsabilidad.
48- Mi bebida alcoholica favorita es el ron.
49- Me da grima el tacto del terciopelo.
50- Amo los mimos. Es algo que me enamora.
51- Me encanta ponerme la chaqueta de otra persona.
52- La gente con gafas es siempre más guapa.
53- Si me meto en cama no hay quien me saque.
54- Soy quejica.
55- Temo a las mariposas.
56- Me gusta hacerme la fuerte.
57- Si necesito algo lo consigo.
58- Odio que me odien sin conocerme.
59- He perdido a tanta gente que empiezo a pensar que la que se ha perdido he sido yo.
60- Amo Galicia, es mi tierra, mi hogar.
61- Nunca dejaré de sentirme culpable por no haberle dicho a Lula cuanto la quería lo suficiente.
62- Aguanto mucho, pero al final exploto por tonterías.
63- Creo que la vida sin música es algo que no tendría mucho sentido.
64- Cuando me paro a pensar en el funcionamiento de algunas máquinas acabo emparanoyándome hasta saber como funcionan.
65- Le he deseado la muerte a más de una persona en toda mi vida.
66- Creo que si amas a alguien de verdad y el a ti no hay escusas que valgan para que no esteis juntos.
67- Odio la playa, se me mete la arena por doquier (feel like a sir)
68- Tengo una obsesión por las rayas rojas y negras.
69- Este número es pornoso.
70- Me cuesta decir 70 y 60 bien diferenciados.
71- Creo que sin el número cero sería muy difícil vivir.
72- Admiro lo pequeño que es un microorganismo y lo enorme que es el universo.
73- Tengo miedo a las guerras, a la muerte.
74- Cuando miro "Efecto Mariposa" me afecta de una forma extraña, me dan espasmos, bomito y me duele el cuerpo.
75- Siempre he querido que me saquen a bailar un balls.
76- Si me escriben una canción y me la tocan en persona, muero.
77- Adoro esas miradas que se cruzan y acaban en sonrisas.
78- Me gusta la luna. Me recuerda a mi. Siendo la única luna pero rodeada de gente diferente (estrellas)
79- Mi comida favorita es la comida china, los kebabs o las judias blancas.
80- Nunca dormí en una tienda de campaña, pero me encantaría.
81- No se andar en bici, pero muero por aprender.
82- Tengo traumas de mi infancia que temo no superar jamás.
83- No tengo pendientes porque me daba miedo la aguja, pero me hice un pircing en el ombligo.
84- Tengo un pircing desde hace un año y medio y mi madre aun no lo sabe.
85- Creo que cuanto más como más adelgazo.
86- Comer Nutella a cucharadas es una delicia de dioses.
87- Me encantaría cantar bien
88- Adoro que alguien se sienta identificado conmigo, asi no me siento tan sola.
89- Creo que el peor sentimiento no es el de estar solo, es darte cuenta de que alguien no te quiere como tu creías.
90- Cuando me meto en el agua no quiero salir nunca para mi es como si el agua me abrazase.
91- Quiero tener el pelo muy largo desde que tengo memoria, pero por alguna razón siempre termino teniéndolo que cortar.
92- Me dan grima los ojos.
93- Yo no creo que una imagen valga más que mil palaras. Por eso quiero ser escritora y no fotógrafa.
94- Me gusta dar besitos en la oreja.
95- Se que me gusta de verdad una persona cuando tras un beso sonrío.
96- Odio que alguien hable mientras le abrazo. Para mi un abrazo es importante. Cállate y centrate en fundirte conmigo ostia.
97- No soy capaz de ir sin colgarme del brazo, hombro o mano de alguien para caminar.
98- Me gusta usas metáforas en mis historias y relatos.
99- Siempre me pica la nariz.
100- Soy un gatito
101- Si de verdad te has molestado en leer todo esto, es que de verdad eres un amor. Y te quiero en mi vida.
2- Me cuesta mucho querer a alguien.
3- Me hace sentir especial que alguien confíe en mi.
4- Odio que alguien me diga "te conozco"
5- Valoro los abrazos como si fuesen la mejor forma de mostrar aprecio sin palabras.
6- SIEMPRE he querido y querré que me regalen un girasol.
7- Bailo. Bailo por todo y a todas horas, me da igual el momento y el lugar.
8- Me deprimo más con los problemas ajenos que con los míos.
9- No se mentir, me entra la risilla floja cuando lo hago.
10- Me gustan las películas que todo el mundo odia.
11- Me ilusiono con facilidad.
12- Cuando tengo la regla puedo llorar hasta por que llueve.
13- Me enfado con mucha facilidad.
14- Odio perder, por eso siempre gano.
15- Me gusta el número 34 porque es el número de músculos que mueves al dar un beso.
16- Creo en los parasiempre aunque nunca he visto ninguno.
17- Soy cursi, pero no me gusta así que intento disimular.
18- Odio las mentiras, prefiero las verdades dolorosas. Si me hacen daño podré superarlo, si me mienten la confianza se pierde para siempre.
19- Siempre estoy enferma.
20- Soy sexualmente activa (a veces)
21- Me gusta valorar lo que tengo.
22- Miro Moulin Rouge una vez por semana, y en verano unas tres veces a la semana ( a veces más de una vez al día)
23- Escucho rap, no por moda, si no porque amo la poesía.
24- Quiero ser escritora desde que me di cuenta de que podría compartir mis pensamientos con el resto del mundo.
25- No creo en las probabilidades, son solo números.
26- No me importa la distancia siempre y cuando sienta el calor de esa persona como si estuviera a mi lado las 24 horas del día.
27- Me gusta el manga. De echo, soy una friki de la ostia.
28- Adoro que una persona sea celosa, eso me muestra cuanto me quiere.
29- Me enamora la gente con brackets, y más si tiene gomas verdes.
30- Me gustan los cambios, pero a la vez, les temo.
31- Soy detallista, y seguramente esa sea mi única virtud.
32- Me gustan los besos en la nariz más que nada en el mundo.
33- Adoro que me abracen por la espalda.
34- Me pone que me besen el cuello.
35- Me gusta sobresalir en algo.
36- El piropo que más me enamora es que me digan "tienes los ojos grandes".
37- Nunca jamás he roto una promesa. Por eso prometo poco y segura.
38- No soy capaz de dormir si no es abrazada a algo-alguien.
39- No entiendo porque la gente pide autografos de gente famosa.
40- Me gustaría tocar el piano o la batería.
41- De pequeña quería ser modelo, entonces andaba cruzando las piernas. Cogí la manía y ahora si no ando así me caigo.
42- Me ponen los chicos con vigote.
43- La gente con el pelo rojo, (ROJO, no naranja) me encanta.
44- Me encanta la nata, es mi debilidad.
45- Aunque el queso es aun más debilidad.
46- Me gustaría tener superpoderes.
47- No me gustaría ser la dueña del mundo, es mucha responsabilidad.
48- Mi bebida alcoholica favorita es el ron.
49- Me da grima el tacto del terciopelo.
50- Amo los mimos. Es algo que me enamora.
51- Me encanta ponerme la chaqueta de otra persona.
52- La gente con gafas es siempre más guapa.
53- Si me meto en cama no hay quien me saque.
54- Soy quejica.
55- Temo a las mariposas.
56- Me gusta hacerme la fuerte.
57- Si necesito algo lo consigo.
58- Odio que me odien sin conocerme.
59- He perdido a tanta gente que empiezo a pensar que la que se ha perdido he sido yo.
60- Amo Galicia, es mi tierra, mi hogar.
61- Nunca dejaré de sentirme culpable por no haberle dicho a Lula cuanto la quería lo suficiente.
62- Aguanto mucho, pero al final exploto por tonterías.
63- Creo que la vida sin música es algo que no tendría mucho sentido.
64- Cuando me paro a pensar en el funcionamiento de algunas máquinas acabo emparanoyándome hasta saber como funcionan.
65- Le he deseado la muerte a más de una persona en toda mi vida.
66- Creo que si amas a alguien de verdad y el a ti no hay escusas que valgan para que no esteis juntos.
67- Odio la playa, se me mete la arena por doquier (feel like a sir)
68- Tengo una obsesión por las rayas rojas y negras.
69- Este número es pornoso.
70- Me cuesta decir 70 y 60 bien diferenciados.
71- Creo que sin el número cero sería muy difícil vivir.
72- Admiro lo pequeño que es un microorganismo y lo enorme que es el universo.
73- Tengo miedo a las guerras, a la muerte.
74- Cuando miro "Efecto Mariposa" me afecta de una forma extraña, me dan espasmos, bomito y me duele el cuerpo.
75- Siempre he querido que me saquen a bailar un balls.
76- Si me escriben una canción y me la tocan en persona, muero.
77- Adoro esas miradas que se cruzan y acaban en sonrisas.
78- Me gusta la luna. Me recuerda a mi. Siendo la única luna pero rodeada de gente diferente (estrellas)
79- Mi comida favorita es la comida china, los kebabs o las judias blancas.
80- Nunca dormí en una tienda de campaña, pero me encantaría.
81- No se andar en bici, pero muero por aprender.
82- Tengo traumas de mi infancia que temo no superar jamás.
83- No tengo pendientes porque me daba miedo la aguja, pero me hice un pircing en el ombligo.
84- Tengo un pircing desde hace un año y medio y mi madre aun no lo sabe.
85- Creo que cuanto más como más adelgazo.
86- Comer Nutella a cucharadas es una delicia de dioses.
87- Me encantaría cantar bien
88- Adoro que alguien se sienta identificado conmigo, asi no me siento tan sola.
89- Creo que el peor sentimiento no es el de estar solo, es darte cuenta de que alguien no te quiere como tu creías.
90- Cuando me meto en el agua no quiero salir nunca para mi es como si el agua me abrazase.
91- Quiero tener el pelo muy largo desde que tengo memoria, pero por alguna razón siempre termino teniéndolo que cortar.
92- Me dan grima los ojos.
93- Yo no creo que una imagen valga más que mil palaras. Por eso quiero ser escritora y no fotógrafa.
94- Me gusta dar besitos en la oreja.
95- Se que me gusta de verdad una persona cuando tras un beso sonrío.
96- Odio que alguien hable mientras le abrazo. Para mi un abrazo es importante. Cállate y centrate en fundirte conmigo ostia.
97- No soy capaz de ir sin colgarme del brazo, hombro o mano de alguien para caminar.
98- Me gusta usas metáforas en mis historias y relatos.
99- Siempre me pica la nariz.
100- Soy un gatito
101- Si de verdad te has molestado en leer todo esto, es que de verdad eres un amor. Y te quiero en mi vida.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
"Volveré por ti".
Volveré a por ti- Dijo mirándome llorando y rompiendome el corazón.
Sabía que no volvería, que era un adiós. Y allí, entra la lluvia me
desvanecí.
En mi cabeza malos pensamientos.
Mi cabeza era como un tambor, bum, bum, bum. No paraba de resonar tu voz
en mi cabeza y se transformaba en lágrimas que desgarraban mis
megillas.
A toda velocidad el viento se nos va a llevar.
Sus suspiros no eran más que el sentimiento contaminado que su corazón no quería tener.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
-
Dicen que soy diferente, que cuando río doy vida almundo. Dicen que
tengo unos ojos como faros que iluminan hasta las tinieblas, que soy
diferente... especial. Dicen, pero no demuestran.
Ya no hay ganas de seguir el show.
En mi opinión lo peor de una relación no es el final, si no lo que
viene antes de que este llegue. El duro desafío mental al que se somete
la persona que desea acabar con meses de amor incondicional;
-Primero te preguntas porque ya no te preocupas tanto como antes, porque ya no te late el corazón tan fuerte ni te dan esos arrebatos de cariño que antes eran rutina.
-El siguiente paso es inentar tranquilizarte, decirte que se te pasará con el tiempo, que estais echos el uno para el otro, que no encontrarás nada mejor...
-El tercero es preguntarte porque otras personas te dan más vida que el, más ganas de amar.
-Y el cuarto es llorar, llorar hasta admitir que tienes que acabar con esto, aunque tu le sigas necesitando.
-Primero te preguntas porque ya no te preocupas tanto como antes, porque ya no te late el corazón tan fuerte ni te dan esos arrebatos de cariño que antes eran rutina.
-El siguiente paso es inentar tranquilizarte, decirte que se te pasará con el tiempo, que estais echos el uno para el otro, que no encontrarás nada mejor...
-El tercero es preguntarte porque otras personas te dan más vida que el, más ganas de amar.
-Y el cuarto es llorar, llorar hasta admitir que tienes que acabar con esto, aunque tu le sigas necesitando.
Nadie nos vigilará.
Mientras cojo fuerzas en mi mente para asimilar que tu voz es demasiado
complicada como para resolver su complejo crucigrama mis ojos lloran por
tu corazón, tan sensible y estropeado.
Que bonito es mirarte.
Estaba ya cansada de notar el horrible peso y mal estar del amor sobre
mi espalda. Echaba en falta las noches locas por las discotecas y los
botellones donde a veces te encontrabas miradas chillonas que te pedían
un poco de ti, por una noche. Era una vida tan dulce como la piel del
ligue de esa noche, y tan sana como el humo del último cigarrillo que
apagaste en tu copa de hielo con ron.
Me echasteis de parbulos.
La sociedad me ha enseñado a odiar a la humanidad, a despreciar a las
personas por su forma de vestir y a opinar sin saber. Pero yo en cambio,
aprendí a amar. Voy ganando.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Abc.
Dicen que el amor es complicado, como un problema de aljebra de esos que
pone la profesora en el examen a morir. Con cuentas arriba, abajo,
letras, números... y que, quieras o no, acabas confundiéndote en algún
punto y la jodes. Así es este juego. Tu apuestas, tu ganas. Yo apuesto y
perdemos ambos. Es una pelea sin sentido entre mente y corazón. Dos
armas de destrucción masiva. Y es que yo me pregunto, porque desde el
más listo al más tonto podemos sentir amor?.
Reflexión.
El problema de la vida es que aunque tu te mueres ella continúa sin
ti. Los cantantes, aun que fallezcan, siguen vendiendo sus discos. Y
aunque tu desaparecieras otra persona viviría en tu casa, haría tu
trabajo... y la vida continuaría. En los terremotes, o tsunamis pueden
morir miles de personas, y escuchamos esas cifras como algo más. Como
los miles de Estado Unidenses que murieron en la segunda guerra mundial,
solo una cifra más que memorizar en la historia del planeta. Y nada de
esto se se interpone en nuestros planes de futuro.
El problema es, ¿Que ocurre cuando quien muere eres tu?.Millones de personas seguirían el rumbo de su vida sin que nada cambiase para ellos, otra persona se enamoraría de tu alma gemela, formarían una familia, todo volvería a su cauce, como si tu nunca hubieras existido. Pero si exististe, estuviste, pero no podrás demostrarlo. Y es que es normal que se tema a la muerte, no por el dolor ni lo desconocido, si no, por saber que para los demás tu muerte no será mas que un grano de arena en un desierto. Un recuerdo olvidado en el tiempo.
El problema es, ¿Que ocurre cuando quien muere eres tu?.Millones de personas seguirían el rumbo de su vida sin que nada cambiase para ellos, otra persona se enamoraría de tu alma gemela, formarían una familia, todo volvería a su cauce, como si tu nunca hubieras existido. Pero si exististe, estuviste, pero no podrás demostrarlo. Y es que es normal que se tema a la muerte, no por el dolor ni lo desconocido, si no, por saber que para los demás tu muerte no será mas que un grano de arena en un desierto. Un recuerdo olvidado en el tiempo.
¿Quien sabe más de la vida que los demás?.
¿Alguna vez te has preguntado porque corremos tras apagar la luz del
pasillo hasta encontrar un resquicio de luminosidad? Es un acto reflejo,
como amar o respirar. Nadie nos ha enseñado que debemos hacerlo, nunca
nos han dicho "corre, hulle de la oscuridad". Nacemos sabiendo que en
ese pequeño corredor de nuestro hogar pueden ocurrir un millón de
desgracias en cuanto el interruptor se baje. ¿Porqué? ¿Nunca te lo has
preguntado? Tal vez, y solo tal vez, en algún lugar, en un universo
paralelo o en un mundo inexistente en el presente pero que existió hace
mucho o quien sabe, que aun no existe... la oscuridad se adueñaba de la
vida y corroía la vida. Mataba. Y quien dice que no existió un tiempo
en el que luz y oscuridad eran guerreros que luchaban día y noche por
lograr su posición de dominantes. Sus fuerzas eran demasiado
igualadas... por eso en las frías noches miras el reflejo de las
estrellas y la luna, y en los días soleados te sigue una mancha oscura
llamada sombra. Y es que, quizá, quien sabe... todos hemos muerto
atrapados en las tinieblas del reino oscuro.
.
Hagas lo que hagas en la vida percutirá en todo lo demás, aunque tu no
te des cuenta. Hay muchas parejas que lo dejan años y más adelante se
juntan para siempre, pero sin embargo hay amores que duran años y de
pronto se pierden. Nunca has llegado a pensar que pasaría si lo hubieran
dejado antes, si hubiesen estado un tiempo el uno sin el otro. Sería
bastante hirónico que una relación tenga futuro por perder el presente.
Pero es que a veces estas cosas pasan. Y es que.. a veces una decisión
puede llevar a otra completamente distinta.
"un, dos, tres. cortate otra vez"
Y entonces fue cuando comencé a sentir el filo del cuchillo acariciando
mi pálida piel de inmortal. No podía resistir moverme lentamente para
notar como prufundizaba su cuchilla sobre mi tejido corporal. Era
adrenalina. No tenía más palabras que "sigue" en mi mente, y más gestos
que el de morderme el labio inferior esperando ver como se derramaba la
sangre poco a poco. Y mientras la cuchilla se enfriaba en el exterior mi
sangre se calentaba en mi interior.
viernes, 5 de octubre de 2012
Ya he roto el descosido.
Me miras y ya se que va a pasar. El tiempo se para en un momento y puedo
petrificar tu imagen, con los ojos llorosos, mirandome angustiado... y
todo sigue su ritmo, lento y doloroso. Abres la boca y pides perdón. Yo
ya se que viene después, que palabras nos separarán, pero te dejo
continuar... porque al fin y al cabo, aun me queda un resquicio de
esperanza.
martes, 2 de octubre de 2012
Y de pronto.
Comienzo a escuchar tu voz por el auricular de mi celular. Cada palabra
es una caricia, una sonrisa. un pensamiento de esperanza en nuestro
amor. Y de pronto susurras un te amo vergonzoso, fuerte y seguro a la
vez... entonces noto un calor por mi pecho y comprendo, esto es amor.
lunes, 1 de octubre de 2012
twiiter. antiguo resumen.
Si los limones de la china vinieran de Alcorcón yo sería una pera y no un puto limón. Pero como el queso es de cabra y las vacas de papel hoy seré una furcia con todas las de la ley.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Somos dos, para que queremos más?
Es que estaba tan nerviosa, tan colada por tus palabras. Me perdía en
ese mundo donde nuestra historia era posible, en mi imaginación. Pero al
volver al mundo real, me encontraba con Angel, con las peleas, con los
momentos de dolor y derrumbamiento psicológico a diario. Y por otro
lado, estabas tu, mi punto de apoyo, el que sacaba mis sonrisas después
de cada tormenta.
Querido ralph.
No te voy a mentir, que mal me caíste el primer día... Puf, quien me
iba a decir que ese chaval extraño que me agregó el día 5 de Marzo hoy
sería, sin duda, una de las personas más importantes de mi vida.
No sé, ni yo misma comprendo aun bien como llegó a ser tanto en mi vida. Como por alguna extraña razón confiaba tanto en el que le contaba cada uno de mis pensamientos, esas cosas que me costaba tanto contar, y que solo era capaz de chivar a mi mejor amigo. Pero dios mio, el se hizo ese sitio especial de confianza en mi mente. Cada día me sacaba una sonrisa diferente, que locura la suya, Decía cosas ilógicas y extravagantes, pero a la hora de la verdad, me demostró que podía ser un amigo de verdad, ponerse serio y hacerme prometer cosas que mejorarían mi vida.
Yo ya no sabría como agradecerle todo lo que hizo por mi, lo que hace. Es un buen chico sabéis? Sin duda de los mejores... me ha demostrado tanto; como que vale la pena conocerle, o que aun existen personas por las que luchar. Me enseñó a ver lo bueno de los problemas y que lo que dicen los demás son solo palabras, palabras vacías que no me deben importar. Me ha enseñado mucho. Y seguramente, con el tiempo, algo ocurrirá, nos alejaremos y no volveré a encontrármelo.. pero yo, yo puedo prometer que si eso ocurre yo jamás le olvidaré. Y que si un día está mal y no puede más, yo seguiré ofreciéndome para ayudarle a continuar. Porque creerme, creerme cuando os digo que cuando encuentras a una persona como el no puedes olvidarte de el, y aunque los siempre no existen, yo solo diré.. que no quiero una vida sin su amistad y que lucharía por el las veces que hiciera falta.
No sé, ni yo misma comprendo aun bien como llegó a ser tanto en mi vida. Como por alguna extraña razón confiaba tanto en el que le contaba cada uno de mis pensamientos, esas cosas que me costaba tanto contar, y que solo era capaz de chivar a mi mejor amigo. Pero dios mio, el se hizo ese sitio especial de confianza en mi mente. Cada día me sacaba una sonrisa diferente, que locura la suya, Decía cosas ilógicas y extravagantes, pero a la hora de la verdad, me demostró que podía ser un amigo de verdad, ponerse serio y hacerme prometer cosas que mejorarían mi vida.
Yo ya no sabría como agradecerle todo lo que hizo por mi, lo que hace. Es un buen chico sabéis? Sin duda de los mejores... me ha demostrado tanto; como que vale la pena conocerle, o que aun existen personas por las que luchar. Me enseñó a ver lo bueno de los problemas y que lo que dicen los demás son solo palabras, palabras vacías que no me deben importar. Me ha enseñado mucho. Y seguramente, con el tiempo, algo ocurrirá, nos alejaremos y no volveré a encontrármelo.. pero yo, yo puedo prometer que si eso ocurre yo jamás le olvidaré. Y que si un día está mal y no puede más, yo seguiré ofreciéndome para ayudarle a continuar. Porque creerme, creerme cuando os digo que cuando encuentras a una persona como el no puedes olvidarte de el, y aunque los siempre no existen, yo solo diré.. que no quiero una vida sin su amistad y que lucharía por el las veces que hiciera falta.
Me perdí en mi universo.
Comencé a artarme de que nadie comprendiese bien mi situación, mis
sentimientos. Así que cerré los ojos e inventé una burbuja, un lugar
donde estar tranquila y vivir el mundo a mi manera, sin problemas ni
distancias. ¿Quilómetros? No se de que me hablas.
Nadie como tu, de verdade.
Serás cabrón, con tantos recuerdos y tanto hablar de nuestro janor... me has tocado la fibra sensible....
Tienes razón, Febrero es extraño la verdad, se acumulan tantos recuerdos... tantísimos momentos; Aquel día que entré en casa de un amigo y vi a un chavalín que pensé que tendría un año menos que yo jugando al Mario Kart... lo miré y pensé "Coñóh! Que Ghuapoh!". Vale, no es que fuese muy romántica, pero pum. Y lo sabes. Tu me odiabas, es algo que no voy a olvidar jamás, siempre te echaré en cara que me tuvieras manía por haberte ganado (como siempre) a echarte espuma en carnaval, o por odiar mi super-disfraz-original-forever.
Y un año después ya estabamos ahí, contándonos nuestros pequeños secretos. Secretos que marcaron y cambiaron nuestra amistad, pues aun con todo, nos unió y nos liberó de cargas, pudiendo así hablar de cualquier cosa.
Ay mi sergio, ay. Hemos tenido tantísimos antibajos, y todos en febrero, hemos estado tanto tiempo el uno sin el otro.. sin esas tonterías, besos salvajes, esa voz de cerdo por cada una de tus palabras y esos "te jano" que tan bien suenan cuando salen de tu boca. Pero lo bueno, es que cada pelea nos ayudo a comprendernos, a tener más paciencia, a valorarnos más. Me enseñó que me janas, que lucharías por mi a vida o a muerte, y que si algo es seguro, que nada ni nadie en la vida nos separará. No se, tal vez todo esto es demasiado típico, ya te lo haya escrito mil veces, de mil formas y maneras diferentes.
Te jano, que gran verbo que solo se puede conjugar entre nosotros. Lo dice todo entre nosotros, como un código secreto que nadie comprende, no es un te quiero, ni un te amo, es algo más fuerte, fuera de toda lógica. Fuera de lugar. Resume peleas, risas, enfados, resume una vida, resume nuestra historia... y para mi, lo expresan todo. Significa siempre, y significa "nadie como tu", significa "veinticuatro" y significa que esto es lo más grande que te puede suceder en la vida.
Sergio joder, gracias, gracias por cada tarde, recreo, mañana y cada noche. Por cada puto día de nuestras vidas, por los regalos, por las caminatas y los viajes en bus o coche. Por los secretos y por los "no te rayes", "pasa", "joder..." y esas cosas, que tanto odio que me digas. Pero que al fin y al cabo, son tus cosas, tus respuestas, y las agradezco, agradezco que me escuches, que me hagas sentir arropada de los miedos y de los daños.... Sergio, te jano. Y vas a ser mi mejor amigo, pase lo que pase. Aunque reniegue de ti, aunque diga que ya no te quiero, aunque.. puf, no se, aunque vuelva a cabrearme como una gilipollas. Somos nosotros, y esto no lo rompemos, para nada.
A veces me cabrea que te rayes, que te vuelvas loco por cosas que no son verdad. Que no veas lo precioso que eres, tanto por dentro como por fuera y no entiendas, que quien no te aprecia, es su culpa, porque tu eres perfecto. En todos los sentidos. Y se, se perfectamente que nada de esto de lo estás creyendo, pero lo digo de corazón, eres lo más bello, lo más grande (ejem despues de tu pene ejem) y puf, sinceramente, no tengo palabras para describirte, de verdad que no. Pero puedo asegurar, que deberías quererte por como eres, por cada pequeño detalle de ti, hasta por esos que a mi me desquician, porque yo te jano con cada uno de ellos.. dado que así creas tu forma de ser tan... increíble. De verdad, si te soy sincera, no me extrañen que todos piensen que somos novios, porque el cariño, el amor que yo te tengo no lo tendría ninguna de las parejas que llegues a tener. Que sergio, lo que te jano, lo que te necesito y aprecio (por no hablar de lo que admiro tu fuerza y madurez) puf, eso nadie, lo prometo. De verdad, se que con esta entrada no te convenceré, o por lo menos, si lo hago.. será durante tres días, pero quierete. Quiérete como lo que eres. Porque creeme, que eres lo mejor.
Tienes razón, Febrero es extraño la verdad, se acumulan tantos recuerdos... tantísimos momentos; Aquel día que entré en casa de un amigo y vi a un chavalín que pensé que tendría un año menos que yo jugando al Mario Kart... lo miré y pensé "Coñóh! Que Ghuapoh!". Vale, no es que fuese muy romántica, pero pum. Y lo sabes. Tu me odiabas, es algo que no voy a olvidar jamás, siempre te echaré en cara que me tuvieras manía por haberte ganado (como siempre) a echarte espuma en carnaval, o por odiar mi super-disfraz-original-forever.
Y un año después ya estabamos ahí, contándonos nuestros pequeños secretos. Secretos que marcaron y cambiaron nuestra amistad, pues aun con todo, nos unió y nos liberó de cargas, pudiendo así hablar de cualquier cosa.
Ay mi sergio, ay. Hemos tenido tantísimos antibajos, y todos en febrero, hemos estado tanto tiempo el uno sin el otro.. sin esas tonterías, besos salvajes, esa voz de cerdo por cada una de tus palabras y esos "te jano" que tan bien suenan cuando salen de tu boca. Pero lo bueno, es que cada pelea nos ayudo a comprendernos, a tener más paciencia, a valorarnos más. Me enseñó que me janas, que lucharías por mi a vida o a muerte, y que si algo es seguro, que nada ni nadie en la vida nos separará. No se, tal vez todo esto es demasiado típico, ya te lo haya escrito mil veces, de mil formas y maneras diferentes.
Te jano, que gran verbo que solo se puede conjugar entre nosotros. Lo dice todo entre nosotros, como un código secreto que nadie comprende, no es un te quiero, ni un te amo, es algo más fuerte, fuera de toda lógica. Fuera de lugar. Resume peleas, risas, enfados, resume una vida, resume nuestra historia... y para mi, lo expresan todo. Significa siempre, y significa "nadie como tu", significa "veinticuatro" y significa que esto es lo más grande que te puede suceder en la vida.
Sergio joder, gracias, gracias por cada tarde, recreo, mañana y cada noche. Por cada puto día de nuestras vidas, por los regalos, por las caminatas y los viajes en bus o coche. Por los secretos y por los "no te rayes", "pasa", "joder..." y esas cosas, que tanto odio que me digas. Pero que al fin y al cabo, son tus cosas, tus respuestas, y las agradezco, agradezco que me escuches, que me hagas sentir arropada de los miedos y de los daños.... Sergio, te jano. Y vas a ser mi mejor amigo, pase lo que pase. Aunque reniegue de ti, aunque diga que ya no te quiero, aunque.. puf, no se, aunque vuelva a cabrearme como una gilipollas. Somos nosotros, y esto no lo rompemos, para nada.
A veces me cabrea que te rayes, que te vuelvas loco por cosas que no son verdad. Que no veas lo precioso que eres, tanto por dentro como por fuera y no entiendas, que quien no te aprecia, es su culpa, porque tu eres perfecto. En todos los sentidos. Y se, se perfectamente que nada de esto de lo estás creyendo, pero lo digo de corazón, eres lo más bello, lo más grande (ejem despues de tu pene ejem) y puf, sinceramente, no tengo palabras para describirte, de verdad que no. Pero puedo asegurar, que deberías quererte por como eres, por cada pequeño detalle de ti, hasta por esos que a mi me desquician, porque yo te jano con cada uno de ellos.. dado que así creas tu forma de ser tan... increíble. De verdad, si te soy sincera, no me extrañen que todos piensen que somos novios, porque el cariño, el amor que yo te tengo no lo tendría ninguna de las parejas que llegues a tener. Que sergio, lo que te jano, lo que te necesito y aprecio (por no hablar de lo que admiro tu fuerza y madurez) puf, eso nadie, lo prometo. De verdad, se que con esta entrada no te convenceré, o por lo menos, si lo hago.. será durante tres días, pero quierete. Quiérete como lo que eres. Porque creeme, que eres lo mejor.
Yo tengo un grupo de amigos.
¿Sabeis? Yo tengo un grupo de amigos. Dios mio, debe ser el grupo de
amigos más extresante de todos. Es ese grupo de amigos al que si le
dices que quedais a las 4 vendrán a las 6, ese grupo de amigos que
cuando cuentas algo hablará cada uno de ellos por encima tuya hasta el
punto de extresarte tanto de gritarles y al final, sentirte mal, porque
dios, como quieres a ese grupo de amigos. Yo tengo un grupo de amigos
que chilla más que habla. Y que baila y corre más que nada en el mundo.
Pero a la vez, si si, a la vez... aunque sea algo que no se puede
combinar, un grupo de amigos más vago del mundo. Están todos ellos: los
chicos, las chicas, la pija, la que canta bien, el amor de hombre, el
símpático, la que no tiene cabeza, LAS QUE LLEGAN TARDE. Y es que.. yo
tengo ese grupo de amigos, al que si le dices que no hagan algo lo
harán.. pero también, tengo ese increíble grupo de amigos que si le
pides dos cosas, te dará 6. Ese grupo de amigos que si le dices que
estás llorando sin más, no tardan menos de 5 minutos en aparecerte en La
Freixa.´Puf, yuo tengo ese grupo de amigos, del que no podría separarme
jás. Y mira que los quiero, porque, con todas esas cosas... son el
grupo perfecto.
Enfermedad.
Últimamente ya no me siento yo. Dejé esa esencia de ron y tabaco a todas
horas por unas cuantas llamadas semanales faltas de cariño y
comprensión. Últimamente, no escribo yo. Dejé de plasmar lo que sentía
por redactar cosas contrarias a las que me pide el corazón. Últimamente
ya no hablo yo. Solo hay silencio entre los dos.
Estima
Desde luego, la gente de hoy en día no es normal, para nada. Mirarme a
mi por ejemplo. Estaba ahí, tan tranquila, tirada en el sofá con los
pies en el reposa cabezas y la melana tocando el suelo, almacenando
sentimientos que me negaba a aceptar, con mi botella de ron en mano y
sin cigarrillos. Sin saber que el amor de mi vida era el, aunque una
pequeña parte de mi sabía con certeza que sin duda, el era mi nicotina.
Eres el amor de mi vida.
Comencé a pensar en mis errores del pasado, en todas las lágrimas que
desembocaron en un dolor que pensé nunca superar. Y entonces fue cuando
me di cuenta de que, las heridas de hoy, mañana, solo serán pequeñas
piedras en un campo de trigo.
Te amo, te amé, pero ante todo te amaré.
Mañana es 24, y siendo sincera no podría ni esperar un día más para
describirte todo lo que siento. Para mi, cada fecha es especial,
importante. Porque he recibido cada día un buenos días, un te amo o una
señal.. aun mínima que fuera, de que tu y yo somos uno. Almas gemelas.
No puedo describir tanto Cuervo, no puedo plasmar cada pensamiento, cada latido o cada sonrisa. Pero te aseguro que cada una, que .. cada movimiento, ha valido la pena si tu estabas a mi lado, o mejor dicho, detrás mía. Han pasado ya casi 7 meses desde que yo ya no existo, desde que tu ya no estás, desde que ahora somos nosotros. Me faltan días, horas del día, para poder decirte cuanto te amo, y cuanto te agradezco que sigas conmigo cada amanecer. Se que hay peleas, y distancia, puf... maldita distancia. Pero compensan los besos interespaciales, las risas al teléfono, las sonrisas al vernos por la cam. Las frases que.. solo nosotros podemos comprender, porque nuestros corazones se entrelazan comprendiendo cada pensamiento del otro. Porque sin palabras, lo decimos todo. Solo con unos ruídos, sabemos lo que el otro desea. Y solo con una respiración tienes claro si estoy muriéndome de dolor. Me conoces, me conoces más que nadie en el mundo. Porque tras casi 7 meses de vida, de absoluta felicidad ilimitada he aprendido que todos tenemos una persona, una entre estos seis millones que vive por ti, que te ama con cada pequeño recoveco de su cuerpo y alma y que, sin darse cuenta, solo con palabras se funde en uno contigo.
No podría pedir más. Sinceramente, a veces me da miedo quererte tanto, llegar al punto de saber que mi vida sin ti no es. Porque temo un adiós, una despedida que no pueda comprender, aceptar. Pero luego llegas tu, con tus promesas, con tus "merry me" y tus para siempre, y los miedos se esfuman, y solo queda amor, amor de sobra para toda una vida y más.
Y es que como resumir en una entrada todo lo que hemos vivido y hemos mejorado juntos? Es algo imposible amor. Porque tu sonrisa es motivo de que yo sea lo que soy, y tu apoyo moral me ha hecho más fuerte que cualquier golpe del destino. Me has cambiado, a mejor, me moldeaste, hasta el punto de sentirme orgullosa conmigo misma, orgullosa de ti, y ante todo de lo que somos. Porque hemos superado tantas cosas, que ahora se que nuestro amor puede con todo, y todo es todo. Te agradezco haber cargado conmigo a hombros cuando no podía más, haber luchado cuando yo no tenía fuerzas, haber vivido, respirado y mejorado por mi. Te agradezco hasta las bromas que haces. Porque todo eso, es lo que me hace querer seguir, querer estar para siempre a tu lado. Querer luchar y vivir a tu lado, verte, besarte, amarte.
Cada día es un sueño hecho realidad, y una esperanza de ese día en el que te vea bajar del tren, autobus, o avión.. ese día en el que sienta tu calor, tus besos. Esa fecha que será clave en mi vida, que contaremos a nuestros nietos, a nuestro todo porque somos inmortales. Y yo vivo por escuchar ese te amo en mi oído mientras siento tu abrazo.
No puedo describir tanto Cuervo, no puedo plasmar cada pensamiento, cada latido o cada sonrisa. Pero te aseguro que cada una, que .. cada movimiento, ha valido la pena si tu estabas a mi lado, o mejor dicho, detrás mía. Han pasado ya casi 7 meses desde que yo ya no existo, desde que tu ya no estás, desde que ahora somos nosotros. Me faltan días, horas del día, para poder decirte cuanto te amo, y cuanto te agradezco que sigas conmigo cada amanecer. Se que hay peleas, y distancia, puf... maldita distancia. Pero compensan los besos interespaciales, las risas al teléfono, las sonrisas al vernos por la cam. Las frases que.. solo nosotros podemos comprender, porque nuestros corazones se entrelazan comprendiendo cada pensamiento del otro. Porque sin palabras, lo decimos todo. Solo con unos ruídos, sabemos lo que el otro desea. Y solo con una respiración tienes claro si estoy muriéndome de dolor. Me conoces, me conoces más que nadie en el mundo. Porque tras casi 7 meses de vida, de absoluta felicidad ilimitada he aprendido que todos tenemos una persona, una entre estos seis millones que vive por ti, que te ama con cada pequeño recoveco de su cuerpo y alma y que, sin darse cuenta, solo con palabras se funde en uno contigo.
No podría pedir más. Sinceramente, a veces me da miedo quererte tanto, llegar al punto de saber que mi vida sin ti no es. Porque temo un adiós, una despedida que no pueda comprender, aceptar. Pero luego llegas tu, con tus promesas, con tus "merry me" y tus para siempre, y los miedos se esfuman, y solo queda amor, amor de sobra para toda una vida y más.
Y es que como resumir en una entrada todo lo que hemos vivido y hemos mejorado juntos? Es algo imposible amor. Porque tu sonrisa es motivo de que yo sea lo que soy, y tu apoyo moral me ha hecho más fuerte que cualquier golpe del destino. Me has cambiado, a mejor, me moldeaste, hasta el punto de sentirme orgullosa conmigo misma, orgullosa de ti, y ante todo de lo que somos. Porque hemos superado tantas cosas, que ahora se que nuestro amor puede con todo, y todo es todo. Te agradezco haber cargado conmigo a hombros cuando no podía más, haber luchado cuando yo no tenía fuerzas, haber vivido, respirado y mejorado por mi. Te agradezco hasta las bromas que haces. Porque todo eso, es lo que me hace querer seguir, querer estar para siempre a tu lado. Querer luchar y vivir a tu lado, verte, besarte, amarte.
Cada día es un sueño hecho realidad, y una esperanza de ese día en el que te vea bajar del tren, autobus, o avión.. ese día en el que sienta tu calor, tus besos. Esa fecha que será clave en mi vida, que contaremos a nuestros nietos, a nuestro todo porque somos inmortales. Y yo vivo por escuchar ese te amo en mi oído mientras siento tu abrazo.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Solo tienes que avisar...
Ya hace tiempo que me siento extraña, como en un sueño irrealista del que nunca podré escapar. El mundo se me queda pequeño y el corazón a su vez sueña con crecer, aumentar hasta poder amar. Amarte a ti.
Ahora te observo, te puedo decir, yo mataré mountruos por ti
Estaba mal, intentaba disimular el dolor con unas cuantas caladas de mis cigarrillos favoritos, pero ahí seguía ese extraño sentimiento de soledad y odio hacia mi persona. Cogí el teléfono y marqué su número "¿Qué estoy haciendo?Me pregunté. Necesitaba un hombro en el que llorar, y en mi mente solo estaba su nombre, su voz. Necesitaba tranquilidad. Estar con esas persona con la que ser fuerte no era necesario, el lo sería por mi. Pero Felix no daba señales de vida, y yo cada día perdía los latidos un poco más.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Te voy a escribir.
Necesitaba un poco de aire antes de entender los gritos que provenían del salón. Con las pocas fuerzas que me quedaban tras la última pelea entré y el silencio se hizo. Se quedo mirándome, callado. No podía comprender como podía continuar ahí, de pie, inmutado. Se acercó y me abrazó, entonces comprendí que estaba enamorado de mi.
Yo iba obligada y tu en extasis.
Tenía tanto miedo, tanto. Estaba paralizada ante tantos cambios en mi mundo, y sinceramente, el tiempo iba tan deprisa que mi corazón aun no había tenido tiempo de corresponder al amor.
___
Te voy a echar de menos. Echaré de menos cada pequeño detalle de ti, tu forma de vestir, de caminar extrañamente torcido. Echaré de menos el sonido de tu voz, y como olía tu pelo. Al igual que echaré de menos el cambio de color de tus ojos con la luz. Voy a echar de menos esconderme por tu casa y que tu siempre sepas donde estoy porque me conoces más que nadie, y que te cabrees cuando me intente tirar por la ventana. Y echaré de menos darte los abrazos más largos que a nadie porque nunca quiero que se acabe ese momento. Echaré de menos ir por la calle de tu mano, y es que te voy a echar de menos... porque eres mi hermano.
.
Era puta adrenalina en estado puro. Sentía mi cuerpo ido, drogado con la música rock del local , mientras que las luces de colores alumbraban mínimamente la pista de baile donde los saltos eran continuos y las manos se elevaban hasta tocar el cielo. El ambiente, el calor de la gente y el movimiento continuo era el mejor sentimiento que había sentido en años. después de aquel extraño estado llamado amor.
Mucho.
Nunca me habría atrevido a ponerte nombre, a resumirte en una palabra, a intentar expresar todos los años, toda la vida a tu lado. No podría decir un sujeto, un sustantivo posesivo para tu voz, tus caricias, tus abrazos. Fuiste tu, quien me enseñó a volar, a reír, a amar. Y es que, tu te sentías insultado por no tener nombre, cuando deberías sentirte afortunado por serlo todo.
Felix, felicidad.
Descubrí una parte de ti que no había conocido.
Felix ya no estaba. Tal vez era lo mejor. No podía pasarme las tardes a su lado mientras Mirlo esperaba mi llamada cada noche. Tenía que escoger; escoger un sentimiento, un amor, un amigo. Y de pronto, me vi sin el. Sin sus risas, sus abrazos y sus mimos. Me vi sin hermano, sin pitillos anti extres y sin momentos que recordar tirados en el sofá.
A veces me dolía pensar en que Felix ya no volvería, pensar en lo perdido... Asi que intentaba concentrarme en otras cosas, pero esa marca en la frente, puf, esa marca no se olvida.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Extresante.
Tenía demasiadas ganas de llorar como para simplemente decir una palabra sin tartamudear. Mi dolor, mis penas, su amor perdido... sujetaban mi corazón y lo estrujaban poco a poco haciendo que mi sangre cayese sobre la alfombra.
Así pasaban noche y día echando un pulso cabeza y corazón-
Llevaba unos días demasiado raros como para poder poner en un papel, con unas simples palabras y sinónimos sacados de un diccionario, lo que me había ocurrido. Mi mente sabía que era lo mejor, y también mi corazón, pero aun escuchándolo a gritos Mirlo no salía de mi mente, de mi corazón.
Semiruleta.
Echó al azar cuantas películas le quedaban por mirar, cuantos besos tenía que reservar en su maleta y cuantos libros quería leer antes de morir. Hizo un recuento de todo lo vivido, de la gente olvidada, de los que estuvieron siempre y de los fallecidos. Guardó todo en una maleta, era pequeña, azul oscura y con remarques en las esquinas. Subió al tren y no miró atrás, le quedaban dos meses de vida, tenía que vivir lo que no vivió, y amar lo que nunca amó.
Esto es coñita o que?
Llevaba aproximadamente 5 días sin hablar con Mirlo. Los pensamientos en mi cabeza se habían tranquilizado de una vez. Había pasado una noche extraña, demasiado diferente a mis movidas naturales. Me levanté con dolor de cabeza, la habitación daba vueltas. Intenté encender la luz, pero dañaba mi vista, cualquier ruido era incomodo a mi y me pesaban las piernas. Me ardió el estómago. Encendí el movil, no faltaba un mensaje suyo en el buzón de voz. Se me revolvió el alma y leí sus " te amos," sus "licharé por ti" y todas esas frases y palabras que me dieron patadas en el corazón. Intenté no sentirme afectada, pero ya era tarde. Me sentía extraña, demasiado extraña.
Postal.
Era una tarde corriente. Una pequeña brisa marina oleaba las ramas de los árboles y el atardecer creaba una imagen de esas que sueles comprar en una tienda de recuerdos.
Mi historia de verano había acabado, con todos sus recuerdos, sus besos, momentos inolvidables y tonterías que dentro de dos semanas ya no estarían en mi memoria. Pude notar como la piel se me erizaba por última vez antes de escuchar el grito de mi madre de fondo.
-Shopie! Al coche, o pillaremos atasco- Gritaba haciéndome un gesto desde el interior del automobil.
Cogí mi bolso lleno de conchas y observé por última vez mi postal de vacaciones. Respiré hondo intentando quedarme con la fragancia de aquel pequeño sueño y entré en el coche con la esperanza de volver, aun sabiendo que el dolor me impediría volver a observar sus calles, caminar por sus mares, morir en sus amaneceres y resucitar en sus anocheceres.
Cerré los ojos y lo último que escuché fue el ruido del motor en marcha, al abrirlos ya estaba lejos. Ya era de noche, y mi ojos comenzaron a quedarse ahogados entre los recuerdos de sus labios acariciando los míos.
pum puam lium.
Voy a matar mis sentimientos de un feroz rugido, con la fuerza de mi dolor y con la autenticidad de mis palabras. No voy a callar mi voz, ni a dejar muda mi mirada. Voy a gritar que puedo y llorar de felicidad. Sin ti, pero contigo.
Eres la pesadilla que me muerde la boca.
Sentía que la cabeza me iba a explotar, con todas esas dudas, inseguridades y remordimientos bailando juntos en su interior. Notaba cada paso de baile como punzadas en mi corazón.
Dejarse llevar suena demasiado bien.
Cerré los ojos e intenté concentrarme en lo que realmente debía hacer, escoger. Mi mente daba pasos seguros mientras que mi corazón tenía los ojos vendados. Sabía cual era la respuesta correcta, pero no era la que yo ansiaba.
Big Bang.
Y entonces sentí como todo explotaba en mi interior. Las dudas, los miedos... ya no estaban, nos encontrábamos solos frente a la cruda realidad. Seguía amando con todo mi ser a Mirlo, con cada pequeña parte de mi alma. Mi corazón pedía escuchar su voz. Felix seguía frente a mi, pero ambos sabíamos que ya no podíamos continuar.
martes, 14 de agosto de 2012
comienzo-
Pensé escribir una gran historia, una de esas que hablan de amores imposibles y de miradas furtivas en pasos de cebra. También de aviones que pintan un corazón en el cielo mientras una pareja se pide matrimonio. Pero las cosas se torcieron, y acabé aquí, con una botella de ron, unas cajetillas sueltas de mi marca favorita y mi maquina de escribir. Así que miré por última vez la habitación y centré mi mente en lo ocurrido, en lo que de verdad quería plasmar.
Todo comenzó un día cualquiera, no era una fecha especial, los pájaros se posaban en los cables de teléfono, los niños jugaban en los parques.. Todo era como debía ser. Hasta que la tormenta comenzó a empapar mis baqueros y me metí en el primer bar que encontré.
Allí estaba yo, sentada en aquel taburete, mientras esperaba una ayuda... una señal de que todo iba a ir mejor y entre la multitud y el sonido constante de cualquier bar lleno de jovenes menores de dieciocho. Una sonrisa se cruzó con mi mirada y un chispazo rompió el constante murmullo de voces ajenas al mundo que, a partir de ese día, consturiríamos juntos.
Se acercó, y algo se disparó. Tal vez fue mi cabeza por tener tantas pregunta sin resolver "¿Dónde has estado toda mi vida?", "¿Quién eres?","¿De dónde has salido?", "Dime que no te irás...". O tal vez fue mi corazón, que tras aquel chispazo, sufrió una sobrecarga... No se, tal vez fueron nuestras almas al juntarse para siempre y no volverse a separar... Como si fuéramos dos imanes, que al rozarse, una fuerza más poderosa que el dolor que yo sentía en mi interior llegó a unirnos. Tal vez ese "Pum" pertenecía a un disparo. Un disparo seco, lleno de fuerza y rápido... algo fuera de lo común.
Un disparo que en vez de matarme revivió esa sonrisa que a mi tanto me costabas sacar a pasear estas últimas semanas. Fue perfecto... fue conexión o tal vez algo que simplemente no me debería molestar en intentar describir con palabras.
Dios mio, recuerdo aquella fecha como si jamás hubiera ocurrido. ¿Cómo alguien puede causar tanto daño como para hacerme sentir auténtica indiferencia?.
Esa noche no volví a saber nada más de el, ni a la semana siguiente. Pasaron las horas, los días... el paso del tiempo hizo que en mi cabeza solo fuese un vago recuerdo de un sentimiento ya apagado. Y cuando creí a ver superado aquella obsesión avisté sus rizos a lo lejos y el se quedó quieto, mirándome. La calle era nuestra, solo existíamos ambos en el mundo. Tenía la piel de gallina. El miedo a lo que fuese a ocurrir se palpaba en el aire y el... el me miraba. Yo era feliz, a pesar de todo esa sonrisa seguía en mi rostro. Sí, era completamente libre... estaba aferrada a el, pero era libre. Me besó. Besos cortos, sin sentido. Besos de miedo, besos de cariño, besos de confianza... y cuando pensé caer rendida se río. Mi extravagante risa también salió a relucir rompiendo por. completo cualquier momento entrañable. Me miró y me volvió a besar.
-Te quiero.
Y allí, entre la oscuridad de la noche... nos volvimos uno en dos.
lunes, 6 de agosto de 2012
Mikel;
Si pudiese besarte solo una vez, mirarte a los ojos cara a cara sin una pantalla de por medio. Si pudiera notar tu abrazo, tus labios, tus manos.. Si pudiera tenerte aquí. Juro al cielo que no te dejaría jamás ir.
Guerras.
Tengo miedo. Miedo a lo que las personas son capaces de hacer. A las guerras, y peleas. Al sufrimiento. Mi mente no es capaz de admitir que en el mundo hay tanto dolor. Mis ojos se ciegan al ver la sangre de los caídos, las armas de los fuertes, el dolor de los débiles. Y es que tengo miedo, miedo al ser humano.
.--
No preguntes porque mis fotos son tristes, o mi sangre no fluye como tus sonrisas. Pregunta porque amo con la cabeza, si tengo el corazón intacto. Puedo notar mis latidos, a veces, incluso escucho su voz.
viernes, 3 de agosto de 2012
Pensar-
El mundo se comenzó a desvanecer ante nuestros ojos. Todos y cada uno de nosotros habíamos convivido juntos durante años, y ahora moriríamos unidos. El mundo se acababa. Un agujero negro comenzó a tragar las almas de los presentes, los cuerpos, el asfalto.. la vida. "Se acabó" pensé. Miré a mis compañeros; algunos corrían intentando salvar su vida, otros se agarraban de la mano y cerraban sus ojos. Mientras que otros se encontraban en el suelo, tendidos, intentando despertar. Era la única sola, inmóvil, mirando la destrucción sin inmutarme. Entonces me tiraron del brazo.
-Mirlo- Me quedé perpleja, callada, sorprendida. Pensé alegrarme, hasta que volví a echar un vistazo a al fin del mundo, a el. Y comencé a correr sujetando su mano intentando salvar su vida. Pero se paró en seco. Me sostuvo la mirada y me abrazo.
+Shopi, es el fin. Déjame morir a tu lado. Le besé y al abrazarle susurré "eternamente tuya".
Desemboco en alegría.
La hierba era nuestra cama y los besos nuestras mantas. Cubrían cada centímetro de nuestra piel. La explanada era grande, tanto que el final de los trigales se miraba como una fina linea amarilla que intentaba tapar el sol. En una mano sostenía mi girasol, en la otra su corazón. Podía notar todos sus pensamientos en solo una mirada. Su amor incondicional me iluminaba. Pude ver su alma. Y observé como me la regalaba en cada caricia.
jueves, 2 de agosto de 2012
Solo te necesito a ti.
Y así fue como me puse mi vestido blanco, mis tacones cristalinos y me cepillaron el pelo durante horas. Intentaba tranquilizar mis lágrimas, el rímel era bastante caro. Quería estar guapa para la ocasión. Cogí su brazo y comencé a caminar por el pasillo. De pronto, todos se dieron la vuelta, me observaban llegar desde sus bancos. Me comencé a sentir incomoda, miré al suelo y entonces mi padrino susurró las palabras acertadas "solo mírale" Alcé la vista. Allí estaba Mirlo. Con corbata, traje y hasta peinado. Su mirada rebosaba alegría, su sonrisa me pedía matrimonio. Me sentí bella, me sentí querida. De pronto llegué, quise besarle, abrazarle, decirle que me amaba... pero no podía. La ceremonia tenía sus puntos. Sus pautas. Me cogió de las manos, las acarició, y dejó caer una lágrima sobre el altar. Ahí fue cuando entendí que no podía ser más afortunada.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Esquizofrenia.
Era como una estampida de sentimientos. Todos y cada uno de ellos se agruparon en mis ojos y percorrieron mis mejillas. No existían los horas, los días o los segundos. Solo el odio, el amor, la impotencia.. Los kilómetros.
Imposible es no tentar a la suerte una vez mas.
Después de los besos, las caricias, el amor.. después de fundirnos en uno, sobrevolar los cielos, jugueteando entre las nubes... caímos en forma de un relámpago sobre el edredón. Rendidos. Agotados.
Me quedé observándole, sin sacar esa sonrisa de mis labios, ni la suya de mi mente. Posé mi mano sobre su pecho y nos quedamos unos segundos en silencio hasta que una risa tonta rompió aquel anochecer. Se le comenzaron a cerrar los ojos y apoyé mi cabeza en su corazón. Escuchando cada latido. Durmiéndome sobre el universo.
-No sé si eres el amor de mi vida.. pero me haces sentir como si lo fueras.
Entonces acarició mi melena alborotada. Fue el momento más feliz de mi vida.
Superficie.
Mi corazón era una bomba de relojería. Era demasiado frágil para bombear cinco mil litros de sangre diarios y demasiado incauto para amar con tal fuerza e inexperiencia. Sentí como se paralizaba poco a poco, hasta notar un golpe fuerte en el pecho. Dejo de latir, dejé de mirarle. Morí.
Tu con tus ganas de amarme, yo con mis ganas de vivir.
Cerré los ojos y me dispuse a soñar. A llegar a ese mundo fuera de toda lógica o razón. Ese lugar donde no estabas tu.
Los días pasan, las nubes se van.
Había llegado pronto a la estación. No quería que me tuviese que esperar en una ciudad desconocida. Su tren no daba llegado, y los nervios comenzaban a apoderarse de mi cuerpo, mis piernas temblaban. No era capaz de hablar, y ni siquiera recuerdo como era mi respiración. Entonces avisté un tren acercándose a lo lejos. Mi corazón comenzó a latir fuerte. Jamás noté tal rapidez. Era algo increíble, pensé que moriría allí mismo. Pero no estaba dispuesta a perderme nuestro primer beso. Comenzó a bajar gente de todo tipo, altos, bajos, tristes y felices. No le encontraba. Miré a todos los lados, esquinas y puertas, pero no estaba allí, mis ojos comenzaron a encharcarse, no estaba. No comprendía que había ocurrido. Y entonces noté su abrazo. Sentí sus brazos rodeándome por detrás. Y supe lo que era la verdadera felicidad.
Yo se que estás aquí por mi.
Recogí los pedazos de la noche en un pequeño cuenco, el cielo había caído sobre nuestros cuerpos. Las estrellas iluminaron nuestra piel desnuda, y el iluminaba mi mirada.
Adiós-
Me despedí de mis pensamientos, de los besos guardados. Me despedí de los buenos días princesa y de los malos. Me despedí de las llamadas, los mensajes, los latidos fuertes y las lágrimas ardientes. Me despedí del futuro, del presente y del pasado... Me despedí de tu casa, de tu cama, de tus primeras y des nuestras últimas veces. Me despedí de ti, pero ante todo de nosotros.
Intento seguir y me apago.
Conseguí levantarme del suelo, pero no sin antes marearme. Me fallaban las piernas, y mi mirada borrosa no ayuda a encontrar el camino adecuado. Sentí un gran dolor en el pecho, y noté como mi alma se esfumaba, Había muerto.
Solo tu, ni el, ni nadie.
Y fue en ese momento cuando sentí que mis pies se elevaban, se separaban del suelo, mis manos se alzaban hacia el cielo y miraba la ciudad bajo mi. Estaba en lo alto del edificio, miraba todos los rascacielos, las calles, los parques, los colegios, miraba la vida de los demás desde allí arriba. Entonces, cogí aire, y grité fuerte
-Me he enamorado.
Escuché un portazo tras de mi, era el, con su sonrisa extraña y su pelo despeinado, Se acercó a mi, a mis labios. Nos quedamos mirándonos unos segundos y entonces me besó. Le aparté y dejé de mirarle, mis ojos buscaban una salida. Tal vez hubiera sido buena idea tirarme desde aquella azotea, pero tocaba ser sinceros.
-Te he olvidado. Le amo.
Se quedó en silencio, le conocía, cambiaría de tema, me miraría mal o no me hablaría hasta que yo diese el paso. Preferí no descubrir cual sería su reacción esta vez, le abracé. Comenzó a sonar fuerte el viento, nos abrazaba, tocaba nuestros cuerpos, los acariciaba, jugaba con nosotros, se llevaba mis sentimientos lejos hasta llegar a Mirlo, y posaba mi beso en sus labios, pues la distancia, solo era cuestión de kilómetros, y yo tenía el viento a mi favor. Separé a Cristian y me fui. Le escuché balbucear algo a lo lejos. Pero preferí continuar con mi vida, con mi verdadero amor.
Escuché un portazo tras de mi, era el, con su sonrisa extraña y su pelo despeinado, Se acercó a mi, a mis labios. Nos quedamos mirándonos unos segundos y entonces me besó. Le aparté y dejé de mirarle, mis ojos buscaban una salida. Tal vez hubiera sido buena idea tirarme desde aquella azotea, pero tocaba ser sinceros.
-Te he olvidado. Le amo.
Se quedó en silencio, le conocía, cambiaría de tema, me miraría mal o no me hablaría hasta que yo diese el paso. Preferí no descubrir cual sería su reacción esta vez, le abracé. Comenzó a sonar fuerte el viento, nos abrazaba, tocaba nuestros cuerpos, los acariciaba, jugaba con nosotros, se llevaba mis sentimientos lejos hasta llegar a Mirlo, y posaba mi beso en sus labios, pues la distancia, solo era cuestión de kilómetros, y yo tenía el viento a mi favor. Separé a Cristian y me fui. Le escuché balbucear algo a lo lejos. Pero preferí continuar con mi vida, con mi verdadero amor.
Solo quiero un poquito de tu vida entera.
La perfección no era una forma de ver ese día, ya era mi día a día. Mi relación se basaba en los mejores momentos jamás vividos. Mis mañanas eran soleados despertares entre sus brazos y por las tardes me recogía entre sus alas y me llevaba a volar entre las nubes de nuestro pequeño cielo azul. Sus besos no eran más que el poder carnal de nuestro amor y sus caricias suaves y melancólicas solo me llevaban a ese mundo donde estábamos solos. Donde lo estaríamos siempre.
Hoy es 24, todo el día.
Hoy, 24 de Julio, hacemos cinco meses. Ambos sabemos que hubo baches, problemas, y lágrimas, más de las que me hubiera gustado... pero, siendo sincera, la mayoría de esos llantos fueron de felicidad, de miedo a perdernos, de desear estar juntos... porque si algo tengo claro, después de estos meses a tu lado es que nuestro amor es fuerte, tanto que puede con los kilémetros, con los celos, con los miedos, las inseguridades, con las malas amistades, con los exnovios y exnovias. Con los problemas, con... todo. Porque nada podría romper algo que se junto sin saber como, con tantas razones que nos animan a continuar. Con tantos momentos que nos piden que sigamos juntos para poder vivirlos de la mano.
Al comienzo de esto te dije que sería un camino duro, que lo pasaríamos mal ambos, pero que valdría la pena cuando llegara Agosto... Ahora me doy cuenta de que no tenía ni idea. No sabía lo fácil que es cuando tu estás hay en lo bueno y en lo malo, cuando acudes a mis heridas y me sacas esas sonrisas. Cuando te miro con esa sonrisa que te cubre media cara. Cuando me llamas tonta y entonces te ríes como si yo fuese lo único verdaderamente importante en este planeta, en este universo. Porque, cuando me das todo tu tiempo, toda tu atención, todas tus sonrisas, todas esas palabras que salen de tu corazón... si, cuando me das tu corazón, cuando me das tu vida, cuando me lo das todo... Entonces tengo demasiado claro que ya es vale la pena, que esto no es duro, ni complicado. Que es perfecto, que es amor. Y que estoy enamorada, tan clasicamente enamorada que... pararía el tiempo para estar juntos siempre, en nuestra propia eternidad.
Gracias por... bueno, por todo la verdad, pero ante todo por no ahcer caso a los que no dijeron que era imposible, que estaba prohibido, que no funcionaría... Por ser valiente por mi cuando yo no pude continuar... cuando me paralicé. Gracias por hacerme sentir que el mundo no estaba en contra mia, si no bajo la suela de mis zapatos. Por dejarme sin oxígeno, por darme esos escalofríos. Por darme la vida... por casarte conmigo. Repito; por todo mi amor.
Me acuerdo cuando mi vida contigo se resumía escuchar "quiero hacerlo esta noche contigo-pereza" mientras hablaba contigo y sonreía sin saber que ese cuelgue pasajero sería hoy en día, lo que es. Y ahora, miro al pasado, y sonrío, porque todos esos recuerdos que he vivido contigo, todos esos momentos que elegiste regalarme... me han cambiado la vida. Y a mejor, creeme, que la vida es menos puta desde que estás aquí. Sinceramente, no recuerdo bien cuando fue el momento en el que pasaste de ser "cuervo" a ser todo. Recuerdo odiarte, odiarte hasta el punto de bloquearte durante dos días en el chat (sí, amame), pero también recuerdo que me consolaste cuando las cosas iban mal, que me defendías, que no me juzgabas... y entendías como me sentía. Recuerdo cuando me eché a llorar y me dijsite que si yo quería me llamabas... y yo te dije que no, que me daba verguenza a lo que tu respondiste bueno pues... (abrazo interesapacial?) Esa fue la primera vez que me hiciste reir mientras lloraba, pero no la última como bien sabes... Luego llegaron los días 24, los días 9, los días especiales... los te amo, los te quiero, los sueños, las ilusiones... llegó el amor. Y nos unió. Aun más. También me acuerdo el primer día que hablast econmigo, que sin conocerme me dijiste que yo era especial, que te parecía alguien fascinante, y que me prometías que no te ibas a morir sin verme en persona. (SI TE MUERES TE ODIARE DE POR VIDA ¬¬) Recuerdo cuando te contaba cosas nazis y tu te descojonabas de mi, y luego bicerversa, y al final... miranos. En fin, somos la perfecta pareja de retrasados.
miércoles, 25 de julio de 2012
Solo quiero un poquito de tu vida entera.
La perfección no era una forma de ver ese día, ya era mi día a día. Mi relación se basaba en los mejores momentos jamás vividos. Mis mañanas eran soleados despertares entre sus brazos y por las tardes me recogía entre sus alas y me llevaba a volar entre las nubes de nuestro pequeño cielo azul. Sus besos no eran más que el poder carnal de nuestro amor y sus caricias suaves y melancólicas solo me llevaban a ese mundo donde estábamos solos. Donde lo estaríamos siempre.
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Y fue en ese momento cuando sentí que mis pies se elevaban, se separaban del suelo, mis manos se alzaban hacia el cielo y miraba la ciudad bajo mi. Estaba en lo alto del edificio, miraba todos los rascacielos, las calles, los parques, los colegios, miraba la vida de los demás desde allí arriba. Entonces, cogí aire, y grité fuerte
-Me he enamorado.
Escuché un portazo tras de mi, era el, con su sonrisa extraña y su pelo despeinado, Se acercó a mi, a mis labios. Nos quedamos mirándonos unos segundos y entonces me besó. Le aparté y dejé de mirarle, mis ojos buscaban una salida. Tal vez hubiera sido buena idea tirarme desde aquella azotea, pero tocaba ser sinceros.
-Te he olvidado. Le amo.
Se quedó en silencio, le conocía, cambiaría de tema, me miraría mal o no me hablaría hasta que yo diese el paso. Preferí no descubrir cual sería su reacción esta vez, le abracé. Comenzó a sonar fuerte el viento, nos abrazaba, tocaba nuestros cuerpos, los acariciaba, jugaba con nosotros, se llevaba mis sentimientos lejos hasta llegar a Mirlo, y posaba mi beso en sus labios, pues la distancia, solo era cuestión de kilómetros, y yo tenía el viento a mi favor. Separé a Cristian y me fui. Le escuché balbucear algo a lo lejos. Pero preferí continuar con mi vida, con mi verdadero amor.
Escuché un portazo tras de mi, era el, con su sonrisa extraña y su pelo despeinado, Se acercó a mi, a mis labios. Nos quedamos mirándonos unos segundos y entonces me besó. Le aparté y dejé de mirarle, mis ojos buscaban una salida. Tal vez hubiera sido buena idea tirarme desde aquella azotea, pero tocaba ser sinceros.
-Te he olvidado. Le amo.
Se quedó en silencio, le conocía, cambiaría de tema, me miraría mal o no me hablaría hasta que yo diese el paso. Preferí no descubrir cual sería su reacción esta vez, le abracé. Comenzó a sonar fuerte el viento, nos abrazaba, tocaba nuestros cuerpos, los acariciaba, jugaba con nosotros, se llevaba mis sentimientos lejos hasta llegar a Mirlo, y posaba mi beso en sus labios, pues la distancia, solo era cuestión de kilómetros, y yo tenía el viento a mi favor. Separé a Cristian y me fui. Le escuché balbucear algo a lo lejos. Pero preferí continuar con mi vida, con mi verdadero amor.
miércoles, 18 de julio de 2012
Y dejar por escrito que no voy a abandonar.
Hacía tiempo que no escribía una historia, un recuerdo plasmado en papel y tinta imborrable aun con el paso de los años. Así que me senté, confusa, sin saber muy bien que narrar, lo que enseñar, o demostrar. Mis manos escribían solas, como si fuese un mecanismo y tu mi única fuerza de acción. Movías mi cuerpo, mis manos, mis dedos, mi mente. La historia fluía por mi cuerpo, yo, solo tenía que enseñarla al mundo, hablando de muerte, de vida, de amor. Ante todo, amor. Porque si de algo estaba segura después de todo, era que el amor cubría mi vida.
domingo, 15 de julio de 2012
Sin dolor no hay trato.
Se posó sobre su piel un sentimiento de angustia, y traspasándola llegó hasta su sangre la cual recorrió su cuerpo llegando al corazón. Ya allí sostuvo la mirada al miedo y comenzó una lucha en desventaja contra su propio dolor.
sábado, 14 de julio de 2012
Soy fuerte, menos cuando estoy sin ti.
Cuando se ciega mi mirada y mi boca se seca. Cuando mis palabras se atrancan y mis manos se quedan quietas. Mi mirada se muere y mi sonrisa se entristece. Soy fuerte, menos cuando me faltas tu.
jueves, 12 de julio de 2012
Miraré por ti.
Estaba allí, con el, en silencio, Ambos sabíamos lo que iba a ocurrir, los errores que ibamos a cometer esa dulce noche de verano. Pero preferimos silenciarlo con un beso, y seguir consumiéndonos por el pánico.
Para un retrasado.
Ayer te dije que quería hacer un escrito; no de amor, ni desamor, no de luchas, ni de guerras... un relato de mi muerte. De mis sentimientos más profundos, de mis oportunidades perdidas, de mi vida acabada. Hoy escribo sobre el dolor, sobre tu falta, sobre lo que una vida sin ti conlleva, Sobre ese corazón dormido, de esa mirada fallecida, de esa sonrisa en busca y captura. De ser tu y yo, de morir un nosotros. De que te amo, con todo mi ser.
Yo intento que suene bien, sin que te parezca que insisto.
Encerré su cuerpo en un abrazo inmortal. Acaricié su alma en su beso eterno. Limpié su vida con una sonrisa pura. Le enamoré, con un amor inesperado.
Y parece que es jugar a hacerse daño.
Tocaba el cielo, de una forma desconocida hasta el día de hoy. Me sostenía entre sus brazos, me besó y supe que quería revivir ese momento, que quería un segundo más allí, quería que ese día fuese inmortal. Y de pronto, encontré el punto y coma, la forma de cambiarlo todo. Y no pude estar quieta; la jodí.
Magia.
Abrazaste mis mañanas con palabras dulces. No consigo recordar un despertar con tus llamadas sin un "buenos días princesa". Ni un día en el que no me hicieras sonreír. Un día sin escuchar un te amo, un momento sin pensar en ti.
7.
Seguía removiendo la cucharada en el café, me preguntaba porque Mirlo aun no me había llamado. Sostenía con mi otra mano mi movil silencioso, ninguna melodía salía de el. Intentaba no preocuparme, no volverme negativa ni pensar en tonterías que sabía, en el fondo, que no estaban ocurriendo, cuando de pronto comenzó a vibrar y a sonar una canción movida y alegre por la cual me dio un vuelco el corazón.
Contesté, no reconocía esa voz... Era fría, y seca. Nada habitual en mis contactos. Escuché, escuché hasta la última frase hasta que me preguntaron si seguía ahí, si me encontraba bien... en fin, las típicas preguntas que hacen los médicos. Mi mano no pudo aguantar el peso del teléfono y como un rayo llego al suelo rompiéndose y desmontándose. Seguí mirando mi café, las ondas provocadas por las vueltas no paraban de moverse. Me senté en el suelo de la cocina poco a poco, como si fuese una pluma llevaba por el viento. Sonreí. Y entonces lloré, comencé a gritar, me levanté y rompí todo a mi al rededor, destrocé la cocina. Todo estaba esparcido por el suelo. No pude parar de llorar. Y de pronto paré. Mire al frente y me di cuenta, daba igual lo que hiciese, no iba a volver. Lo había perdido, para siempre.
Y es que ahora soy una superviviente,
Y con las pocas fuerzas que quedaban en mi cuerpo volví a casa, no sin antes desgarrar los pensamientos en un bar cercano.
La noche era mia y la luna quería bailar un bals. Una orgía de sentimientos se apoderaban de mi cuerpo. Llegué a casa y dejé caer todo mi peso sobre el colchón. Llevaba aun mis pantalones baqueros. No era mi pijama habitual pero mis ojos se cerraron antes de poder si quiera volver a respirar el putrefacto aire de mi habitación.El despertador rompió mis sueños la mañana siguiente. Una resaca se dueñó de mi. Todo sonaba fuerte en mi cabeza.
Ya en la cocina preparé una taza de café y me dispuse a leer la página de fallecidos en el pariódico, con suerte, Angel estaría allí.
Hacia ya tres meses que me dejara con lo puesto; dos botellas de ron, media cajetilla de tabaco y un millón de dudas al contado. ¿Hubiese preferido encontrar su nombre en las esquelas? Tal vez. Pero por suerte, o desgracia, no se encontraba allí. Llevé mi taza hasta la sala de estar. Me senté en mi butaca favorita frente al ventanal intentando concentrarme en recordar lo que había sucedido anoche, pero no medió tiempo ni a disfrutar de un sorbo. Mi timbre sonaba, allí llegaba Paul con noticias frescas. Sus cotilleos, casi ciertos, dejaban mucho que desear, pero estaban bien para pasar el rato tras una noche de aventuras olvidadizas.
Se sentó frente a mi. Sin su sonrisa mañanera, ni mis magdalenas con virutas .
Me miró fría, como si su boca se hubiera congelado y sus palabras se hubieran quedado atrapadas en su cuerpo inerte, pero entonces consiguió vocalizar unas palabras tartamudeantes.
-Ayer me pidió matrimonio.
Supongo que en el momento no imaginaba los problemas que me podrían llegar a causar esa conversación, pero con una sonrisa tenue y sincera respondí- Pero eso es maravilloso!
Se sentó, parecía inquieta, incluso más de lo normal. La conocía desde primaria y nunca había estado tan asustada, tan incoherente. Así que sostuve sus manos y la reconforte entre mis brazos, pero su corazón empezó a ir más y más rápido.
-Le he respondido que no.
Llevaban cuatro años juntos. No seguidos, pero eran la pareja perfecta. No entendía que le había pasado por su mente para decir que no, pero suspiré y la miré. No hablé... solo esperé una aclaración.
-Sofía, se ha suicidado.
Mi expresión fácial dijo más que cualquier valbuceo que pudiera salir de mi boca.
Yo me siento al fin... feliz?
Podía notar como cada lágrima expulsaba un problema distinto; miedo, inseguridad, gritos... Se iban de mi cuerpo al mismo ritmo que mi mente se bloqueaba. Mis palabras, en cambio, se negaban a abandonar mi cuerpo. Y mi garganta me impedía hablar.
Para que rayarme tanto?
Pude correr, huir y alejarme de nuevo cuando las luces se apagaron. Tu me buscabas en la oscuridad y yo miraba la puerta con el cartel de salida encima. Me agarraste de la muñeca y dudé, dudé.
Que nunca acabe.
La noria seguía dando vueltas en círculos.
Los perros ladraban y despertaban a los vecinos.
La lluvia no dejaba de caer.
Y tu, tu no parabas de besarme.
Pamplona, porfavor.
Me esperaba a la salida con esa sonrisa llamativa. Después de 7 horas de avión había llegado a mi destino, aunque, se podría decir que tardé toda mi vida en llegar. Nos miramos a los ojos y nuestros labios se abrazaron.
Se torció el camino y yo ya no puedo volver,
Mi cabeza se vació con la facilidad que un baso cae y rompe. Como mi vida cuando te fuiste. Sonreí confusa. Intentando no mostrar mis verdaderos pensamientos. Estaba aturdida después de andar tantos días a ciegas. Llegué a un cruce de caminos y debía escoger. Pero mi cabeza no tenía respuestas suficientes esa fría mañana de verano. Intenté disimular las lágrimas, pero mis manos comenzaron a temblar y las piernas me fallaban. ¿Dónde estabas?... no entendía, nada.
Mirar al frente no era una opción.
Tragué los sueños poco a poco rompiendo mis esperanzas de luchar por un futuro. Mis años de experiencia decían que la vida te da golpes cuando menos lo mereces y te acuchilla cuando piensas que no puedes más. Y de pronto, miras tu camino, desecho... como si una tormenta de arena cubriese mi via, y ahora, estaba perdida.
Que la vida son dos dias.
Abre los ojos y despierta, corre, sueña, juega, duerme, bebe, drogate, pierde el control, olvidate del mundo... vive.
Disimula.
Shopi sonreía, Como si el mundo la observará y ella fuese el payaso de un gran circo. Todos la miraban a ella, todos hablaban de ella, todos se reían de ella. Bajó la mirada, pero sin perder la sonrisa, se tomaba muy enserio su profesión de bufón. Mirlo se acercó, se arrodilló y posó su mano en su megilla.
-Shopi...
+Cállate.
El silencio acarició sus cuerpos con más intensidad que sus propios cuerpos al rozar. Ella le miró, desconcertada.
-Es un hasta pronto.
El se levantó, se hizo el duró y aguantó en silencio. De pronto respiró hondo:
+Te amaré siempre.
-Shopi...
+Cállate.
El silencio acarició sus cuerpos con más intensidad que sus propios cuerpos al rozar. Ella le miró, desconcertada.
-Es un hasta pronto.
El se levantó, se hizo el duró y aguantó en silencio. De pronto respiró hondo:
+Te amaré siempre.
27
La ventana mostraba un mundo nuevo para mi. En estos cuatro meses me habñia encerrado en una nube de sentimientos y el exterior solo era un irreal estado de tristeza. Ahora, observaba las hojas caer, los pájaros cantar... y me di cuenta de que la vida, era el. Y de que lo demás son accesorios complementarios.
Y vivir a la sombra siempre.
Estaba cansada de las resacas, de los amores no correspondidos y de los pulmones encharcados de nicotina. Estallé. No aguante su mirada perdida, ni la vida que estábamos derrumbando cuando un día la construimos juntos. No me hice la fuerte, ni el. Solo respiramos hondo y lloramos. Hasta que el teléfono se colgó, y entonces fue cuando lo entendí. Comenzaba a escuchar ese "adiós".
grazas.
busco olvidar el olvido. recordar el presente, cada momento vivido. imaginar un futuro perfe to, aunque sea sin mi, que sea contigo.
Bang.
Y entonces, es cuando todo cambia. Cuando las flores se marchitan, los corazones dejan de latir, las lágrimas fluyen y los ríos se llenan. Es el momento idóneo para olvidarse de lo que era respirar. Es el día en el que ya no miras el suelo, en el que ya no vuelas.
Recuerdame
Recuerda mi cara, mi sonrisa, mis miradas, los videos, las entradas. Recuerda mi voz cuando lloraba, y mi voz cuando me ilusionaba. La canción que te canté y las veces que te escuché cuando ninguno podía más. Recuerdame.
Hoy es 24 todo el dia.
No sabría muy bien como comenzar esta entrada, si separarla en partes o hacer un resumen extendido... Hoy se une nuestro aniversario, cuatro meses de pura felicidad, de te quieros, te amos, de felicidad, de sorpresas... puf, de tantas sorpresas que nos dejaron sin habla. De frases celebres y tonterías, de frikadas y muestras de amor. De cartas, entradas, estados, paquetes... Han sido cuatro meses, pero para mi, este tiempo ha sido una parte de mi vida. Una gran parte que no se puede resumir con palabras, indescriptible... En la que me enseñaste a ser querida, a saber que era sentirse segura, a no desconfiar, no emparanoyarse ni dudar de ti.... Cada día era mejor que el anterior... comenzó como un impulso extraño y ahora somos amor, somos lo más bonito, lo más grande, lo más importante que jamás he podido tener. Eres todo lo que quiero, soy lo que tienes. Y es que nos completamos como medios limones pero nos comportamos como alamas gemelas... Nos hicimos daño, y nos defraudamos, nos fallamos y nos engañamos hasta a nosotros mismos. Pero nos hicimos reir, llorar de felicidad, gritar mil te amos y tantas otras locuras que nos quedan por vivir... por hacer el uno por el otro. Nos dijimos de todo, y nos callamos lo que no podíamos expresar. Hablamos en plural, en pasado, en presente, y en futuro... en verano... en agosto. Hablamos de nosotros, de lo que haríamos, de lo que haremos. Y poco a poco, con cada uno de esos pasos que dimos, con cada momento nos enamoramos. Nos dimos cuenta de que una vida no era suficiente para estar juntos. De que por más que lo intentasen nadie podía separarnos, como mucho celarnos... Y te volviste mi gato gordo, mi novio, mi amigo, mi hombro para llorar, mi dinosaurio, mi malabarista, mi NAVARRIENSE, mi pornoso, mi apaño... mi vida. Meu ceo, mi alma gemela... No se cuando acabará esto, solo se que hoy hacemos cuatro meses, y siento las ganas, los nervios, el amor, las esperanzas y el cariño del primer día. Estos cuatro meses han sido como un regalo, como los primeros capítulos con final abierto... de esos que sabes que jamás acabarán. Como las canciones de moulin rouge o como una taza de chocolate caliente en pleno invierno. Como el primer baño veraniego del año o como el primer abrazo que te daré. Ha sido increíble, ha sido... insuperable. No, insuperable no.. porque nos queda mucha vida juntos, y muchos momentos mejores. Aunque ninguno mejor que aquel "Bakali, me gustas".
Por otro lado, hoy cumples 17 años. El primero cumpleaños que paso a tu lado, claramenta no el último, pero si el único en el que cumplirás esta edad. Hoy te haces mayor (en verdad hasta agosto no), pero ante todo, hoy es tu fecha. Este mismo día, hace 17 años exactamente una mujer dio a luz a un niño moreno (el cual no estaba claro de quien sería hijo por problemas acaecidos a la luna de miel ejem ). Con los años ese chaval creció, tuvo hermanos, hermanastros... novias¬¬ y amigos... maduró (bueno, no) Y se volvió alguien admirable, alguien del cual era imposible no enamorarse, alguien que protector, inseguro, gracioso... alguien que valía la pena, mi alma gemela. La persona con la que quiero estar, la persona con la que estoy. Y es que hace 17 años que estás en la tierra, hace 17 años que el mundo es mejor.
Mirarte a los ojos.
Cerrar la puerta que lleva al corazón y coger el aire contaminado de la habitación, mezclado con el humo de mi cigarro. Mientras el ron consume mi interior y deteriora mis sentimientos.
Nos.
Bésame sin complicación, sin miedo, con cariño, sin tiempo y sin problemas. Sin un nunca entre tu y yo , con un siempre entre los labios.
Pájaros.
Caminaba con el pulso acelerado. Tal vez era el, y su forma de sonreír. O yo, y mi forma de amar... pero se iba. Y mi cuerpo solo sentía dolor.Guardaba silencio, mis lágrimas luchaban por salir y yo por controlarlas. De pronto, sentí un golpe. Le miré, y en ese instante nuestras miradas se rieron.
-Mirlo...- No pude acabar, las lágrimas comenzaron a brotar como ríos bajo mis ojos. Mi cabeza era incapaz de continuar. Me sostuvo entre sus brazos y me agarró fuerte, como si no pensase soltarme. Sentí como las agujas del reloj se paraban, como el mundo se volvía pequeño. Como nosotros dos eramos los únicos del planeta, y estabamos muriendo de dolor. Alcé mi cabeza, y le besé. Nuestras lágrimas bailaban, se juntaban, crean oceanos, y caían acariciando nuestra piel.
+Sophie...
Le puse mi mano sobre su boca, no le dejé continuar. Sonreí, y entendió que esa era la mejor despedida.
-Mirlo...- No pude acabar, las lágrimas comenzaron a brotar como ríos bajo mis ojos. Mi cabeza era incapaz de continuar. Me sostuvo entre sus brazos y me agarró fuerte, como si no pensase soltarme. Sentí como las agujas del reloj se paraban, como el mundo se volvía pequeño. Como nosotros dos eramos los únicos del planeta, y estabamos muriendo de dolor. Alcé mi cabeza, y le besé. Nuestras lágrimas bailaban, se juntaban, crean oceanos, y caían acariciando nuestra piel.
+Sophie...
Le puse mi mano sobre su boca, no le dejé continuar. Sonreí, y entendió que esa era la mejor despedida.
Risas. Aplausos. Condones.
El humo de mi cigarrillo llenaba el aire de mi habitación y colapsaba mis pensamientos. Cogí la última botella de ron y de un trago hundí todos los problemas que ocultaba mi piel desnuda. Mirlo, dormido a mi lado parecía tranquilo. Hoy se iba, y yo, pobre de mi, intentaba reprimir mis ganas de gritar, llorar, correr... Pero preferí quedarme quieta, observándole. Observando mi último amanecer junto a el.
Cuervo.
No me gustaba el olor de aquel lugar, ni los ruidos de mi alrededor. No me sentía agusto con el mundo, pero el estaba conmigo... y eso daba la paz que mi cuerpo pedía. Y la guerra que solo nosotros sabíamos luchar.
M.
Aunque la vida te de golpes, también te da caricias, aunque te haga sangrar, tu siempre cicatrizas. Por que si lo que sube baja, lo que te doy se olvida.
Miau.
Cuando abrí los ojos Mirlo ya no estaba enredado entre mis brazos, cubierto por mis sabanas.Miré mi habitación, sus maletas habían desaparecido, y la ventana estaba abierta de par en par. Como un fugitivo huyendo de su prisión. Se había ido. Las agujas del reloj controlaban el compás de mis lágrimas. Y mientras observaba la ventana,pensando que en estos momentos ya estaría surcando los cielos no pude evitar decir un te amo. Un te amo que jamás escuchó.
Mikel
Querido Cuervo;
Puede que no te lo diga siempre, que no te cuide todo lo que te mereces o no te demuestre día a día lo que vas siendo para mi. Pero, te quiero.
No soy la única, lo tengo claro. Quien no te querría? Pero algo me dice que, como siempre, en esto también soy la que gana. La que supera a cualquier otra persona en sentimientos hacia ti. Eres, una parte de mi vida, espero que algún día pueda decir que eres mi vida al completo, aunque ahora ya siento como si fuese así... Tienes esa voz que tranquiliza mis llantos... y esa calma que te impide enfadarte conmigo por muy mal que haga las cosas. Tienes ese poder de hacerme sentir especial, más guapa, mejor persona,... y de cierta forma, creo que hasta me haces serlo.
Tienes todas mis fuerzas, mis esperanzas te pertenecen. Mis te quiero son solo tuyos. Mis besos esperan cada día para llegar hasta ti. Porque, si algo tengo claro, es que verte, es algo que mis ojos, mi mente y mi corazón piden a diario. Porque si algo es importante en mi vida, eres tú. Somos nosotros.
Eres mi iglú, mi soporte, mi protección. Sin ti no hay yo. Me has cambiado, a mejor, eso lo tengo claro. Tal vez ahora sea algo más débil. Me rompe hacerte daño, fallarte, dolerte... pero me refuerzas en cada palabra de cariño que me dices. Me haces continuar, querer continuar.
Si me faltas, me falta el aire, me falta el sol, me falta el corazón, la sangre, la respiración... y si algo malo pasa... llega recordar una frase "Bakali, me gustas". Gracias, de verdad. Te quiero...
¿Qué porqué?
Por su amor incondicional y sus te quieros. Por la forma en la que se que mirará mis fotos poniendo cara de gatito gordo perdido. Por sus llamadas a cualquier hora y sus mensajes inesperados. Por su voz cuando está dormido, y por su voz cuando me dice cosas bonitas. Por sus cambios de tonalidad cuando habla con su familia. Por su forma de hacerme sentir especial. Por su sonrisa que le cubre media cara. Por sus rizos irregularmente perfectos. Por sus "saludos!" y sus despedidas. Por las preguntas que me resuelve y las que deja sin responder. Por sus inventos y sus verdades. Por hacerme saber que camino debo coger. Por entenderme siempre y por no juzgarme. Por llorar por mi y por reír conmigo. Por escucharme mis te amo, mis perdón y mis despedidas. Por sus problemas, y por los mios. Por agosto, y por gostar. Por las llamdas, los gastos tontos y los sacrificios que con el se hacen agusto. Por los gritos, las alegrías, por la felicidad... Por el cariño y ante todo por la paciencia. Por los kilómetros y por la cercanía. Por la luna y por los detalles. Por las canciones, por las fotos, por el porno y por los videos. Por los pum, y por los "is love". Por ver de pequeño Jonny Bravo. Por nunca dejarme caer. Por esa risa... sí, por esa risa que crea una melodía imposible de superar. Por los sueños... y por lo que queda por venir. Por los días malos y por los buenos. Por los secretos. Por su camiseta y sus pantalones rotos. Por sus formas de hacerme sonreír. Por los privados, los comentarios, los estados y los mensajes. Por los nervios de los primeros días. Y por las primeras veces. Por sus pies. Por su odio al queso, por su amor al chocolate. Por lo especial que hace todo. Por el ron. Por echarme de menos, por echarle de menos. Por querer saber hasta mi forma de respirar. Por no colgar cuando guardé silencio. Por tocarme el piano. Por cantarme esa canción y por escribirme aquella otra. Por sus gustos, por los momentos... por sus cabreos, y por su forma de desquiciarme. Por los privados en los que se intentaba hacer el dudo y de postada destacaba cuanto me amaba. Por sus silencios y por cuando no es capaz de hablar ni un poco. Por los celos, por las noches de dolor de garganta y tímpano. Por todo, por casi nada. Por su gran corazón... y por todas sus grandes cosas( PUAAAAAAAAAAAAJAJAJAJJAJAJA.) Ejem, por sus heridas, y por sus curas. Por sus clases de ingles en las que se acuerda de mi. Por su forma de vivir. Por los días en los que me lo demuestra todo más de lo normal. Por su forma en la que dice "que guapa eres". Por estar cada segundo en mi cabeza. Por el skype, por el tuenti, por el teléfono... Por sus abrazos interespaciales, por los besos que me debe. Por amar hercules y por no ver Moulin Rouge. Por comerse mis patatas. Por(no). Por los "joder que no". Por los te amo que me suelta cuando lloro. Por los te amo que me suelta cuando río. Por los te amo que me suelta cuando estoy despistada. Por los te amo que me suelta... Por lo nunca dicho. Por lo que dijimos pronto, y por lo que dijimos tarde. Por el 24, o por el nueve. Por esa sensación que crea en mi interior. Por hacerme volar. Por llevarme con el sin estar conmigo. Por estar ahí. Por las banderas que le gustan. Por lo que me cuenta. Por lo que me da. Por lo que jamás le podré agradecer. Por lo que nunca le dí las gracias. Por que me ama. Por eso.
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