domingo, 16 de septiembre de 2012

Mucho.


Nunca me habría atrevido a ponerte nombre, a resumirte en una palabra, a intentar expresar todos los años, toda la vida a tu lado. No podría decir un sujeto, un sustantivo posesivo para tu voz, tus caricias, tus abrazos. Fuiste tu, quien me enseñó a volar, a reír, a amar. Y es que, tu te sentías insultado por no tener nombre, cuando deberías sentirte afortunado por serlo todo.

Felix, felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario