miércoles, 19 de diciembre de 2012

Un té y a imaginar.

Hacía frío, el microondas sonó como el canto de un pájaro. Yo estaba sumergida en la lectura pero pude escuchar como resonaban sus ondas contra mis oídos. Me acerqué a aquel pequeño aparejo blanco y saqué mi taza de agua hirviendo del interior, la coloqué en la bandeja y tras coger una bolsita de mi té favorito me dispuse a tumbarme en el sofá con una manta como cada tarde de invierno. Cogí mi libro favorito, y me preparé para vivir de nuevo otra aventura más en la piel de su protagonista, Patricia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario