martes, 25 de diciembre de 2012
...
Bailabamos sobre azoteas. Nuestros cuerpos se movían al compás de la
miradas de las estrellas, que aquella noche nos observaban. Los pájaros
alateaban sobre nosotros, creando figuras en manada, volando y
fundiéndose con el viento. Exactamente igual que cuando tu me besabas.
¿Sabes a que me refiero? Cuando rozas tus labios con los mios y empiezo a
escuchar tu corazón como si fuese la batería de un grupo de rock "Bom,
bom. Bom, bom" A su vez, mi mente crea una melodía, una pequeña canción
de amor. Y mientras nos deslizamos el uno sobre el otro mi ser
comienza a encajar con el tuyo. Siento magia. Y de pronto, un cosquilleo
leve pero intenso atraviesa mi cuerpo, desde la punta de los dedos
hasta la nariz. Recorriendo cada huequito de mi. Cuando la tormenta
amaina abro los ojos y ahí estás, con cara de enamorado perdido. Sonrío y
te vuelvo a besar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario