viernes, 9 de diciembre de 2011

Perdida.#


Tenía la piel de gallina. El miedo a lo que fuese a ocurrir se palpaba en el aire y el... el me miraba. Yo era feliz, a pesar de todo esa sonrisa seguía en mi rostro. Sí, era completamente libre... estaba aferrada a el, pero era libre. Me besó. Besos cortos, sin sentido. Besos de miedo, besos de cariño, besos de confianza... y cuando pensé caer rendida se río. Mi extravagante risa también salió a relucir rompiendo por. completo cualquier momento entrañable. Me miró y me volvió a besar.
-Te quiero.
Y allí, entre la oscuridad de la noche... nos volvimos uno en dos.

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