
Entonces te miré, estabas preocupado.. tal vez tan preocupado que hasta me sorprendió ¿Por mi? ¿Acaso conseguí importarte de verdad por una vez en la vida? Y como siempre... me cegaste. Pensé que todo iba ir mejor desde ese mismo instante y me acerqué para besarte. Sonó tu movil, era tu novia. Nada había cambiado. Me puse en pié. Sonreí y te dije que estaba mejor, intentando preservar un pequeño trozo del poco orgullo que me quedaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario