
Sí, te quiero por esas palabras que me dices de vez en cuando que cambian irremediablemente el color de mis mofletes. Por esos achuchones cuando hincho mis mejillas y esas conversaciones ilógicas que tenemos... Te quiero, con cada pelea o discusión. Porque ya me he acostumbrado a recordarte por la mañanas, a soñar contigo y a conectarme buscando tu nombre. Me acostumbre, a lo malo y a lo bueno e incluso a lo regular.. y lo hice porque esto funciona así. Y me encanta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario