
Y entonces se me crispó la piel, como cuando el frío ataca sin avisar, como hiciste tu en mi vida. Después de noches en vela discutiendo conmigo misma si valía la pena seguir teniéndote en mi mente, después de discusiones intimas entre mi cerebro y mi corazón llegas y sin darle importancia das la vuelta a todas mis opiniones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario