sábado, 31 de diciembre de 2011

Tres y cero.#

Solos, estabamos solos. Por primera vez no era yo y ese silencio. Eramos nosotros y esa locura. Me sentía viva, con ganas de vivir, probar, amar. Era un sitio pequeño miré a los lados y sí, era lo que yo imaginaba, no tenía ningún encanto. Pero era todo perfecto junto a el. Locura, amor, necesidad del uno por el otro. Quería respirar por el, quería vivir a base de su piel.

Me levantó, creí rozar el cielo mientras su aliento recorría cada centímetro de mi piel. Besos, mordiscos, caricias... todo quedó en mi memoria, gravado, para cuando necesitase recordar que era eso que algunos suelen llamar "felicidad".

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