sábado, 4 de febrero de 2012

Bebí de ti el elixir.#

La luz me dañaba, tal vez mi interior vacío había creado esa oscuridad perpetua de mi al rededor. Me levanté de cama, llevaba 3 días allí tirada, un primer mareo me golpeo. Al cabo de un rato empecé a mirar con más claridad, me choqué con unas cuantas botellas vacías que estaban dispersadas por el suelo de la habitación; Wiski, bozca... y mi favorito, Ron. Intenté cerrar la persiana, pero estaba enganchada. Llevaba unos calzoncillos de corazones que Angel se había dejado en el piso, una camiseta antigua manchada de legía y una bata enorme de color rojo apagado. Las tripas me sonaban, hasta ahora me había estado alimentando de "panchitos" y otros productos embolsados. Fui hasta la cocina, me preparé un bocadillo y me dispuse a tumbarme en el sofá del salón, cuando miré un mensaje en el contestador. Como no, era de Angel.
Debía escucharlo, pero dudaba si quería o no hacerlo, y como sería mi reacción, asi que agarré con fuerza una botella aun sin empezar de ese preciado Ron que estaba de promoción en el supermercado y le dí al botón.
"Shopi!¿Qué tal va todo por allí? Llevo dos días aquí, me he instalado en un pequeño hotel de Zurich, cerca de su famoso lago. Es más bonito de lo que parece en fotografías..."Había comenzado fuerte, pero su voz empezaba a fallar" Lo cierto es que no te he llamado para contarte esto... te echo de menos, y no puedo dar un paso sin pensar que esto es maravilloso, pero que mejoraría si estuviras aquí a mi lado. Te amo, llamame cuando puedas". Después solo se escuchó un pitido, el mensaje había acabado. Yo miraba seria el conestador, pensativa. Entonces abrí la botella, le di un sorbo largo y borré el mensaje. Me levanté y fui a la ducha, no sabía que hacer, pero si el podía dar esos pasos, yo también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario