Segundos en un primero.#
Tic tack, tic tack. El reloj sonaba, jugaba conmigo, con mis pensamientos, con mis lágrimas, Cada tiempo era una vida, y cada vida una oportunidad perdida. Me levanté, lo recogí entre mis manos y lo estampé contra el suelo, entonces el ruido se hizo más fuerte, más doloroso, más agudo. Poco a poco se iba atenuando, calmando. A diferencia de mi dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario