Despierto y miro todo borroso, estoy sola en el sofá y el teléfono no deja de sonar. Lo cojo y con un tono de voz suave y bajo pregunto quien es, pero el gran dolor de cabeza me impide entender lo que me dicen.
-Perdona, puedes repetir?
+Que te dejo.
Un soplo de aire puro cuando te estás ahogando, una carcajada en un silencio incomodo, una sonrisa entre llantos... eso buscaba, necesitaba algo, un cambio...pero para bien y sin más PUm todo roto.
-No lo entiendo Dani... yo...
+Tu estás resacosa, ayer bebiste hasta caer rendida. No quiero estar con alguien así..
-Alguien asi? A que te refieres?
+No paras de fallarme.
Reí, podía haber llorado hasta hidratar mi piel con mis llantos, podría haberme callado y pedir otra oportunidad, pero no... Sabía como era, sabía que no podía callarme.
+No ves? cuando necesito que estés seria tu te ries y...
-Sí, me río. Y sonrío cuando tengo que llorar. Me gusta robarte besos cuando no me quieres ver delante y me pareces irresistible cuando dejas de quererme, asi, sin más! Y sind ar explicación. Meto la pata 365 veces al año como mínimo y si alguien dice amarillo yo diré limón. Y a veces querré echarme a correr y gritar que te quiero... y otras necesitaré un día de tranquilidad callandome mis sentimientos. No, no soy perfecta... por suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario