Las huellas que dejé al pasar se las llevo la lluvia que caía por tus ojos con dolor. Y mientras mi voz intentaba gritar el sufrimiento tus oídos intentaban silenciar mis palabras de odio y de perdón, y fue así como tras un silencio dañino mi voz llegó a ti y tu te abalanzaste sobre mis sentimientos rompiéndome el corazón.
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