Entré en casa, estaba oscura, imaginé que Angel ya no estaba allí, me equivoqué.
-¿Dónde estabas?- Parecía que seguía enfadado- Te parece normal!? Típico de ti! Discutimos y te escapas, como si nada! Todo te da igual!
Fui hacia la cocina, el me seguía a la vez que me gritaba. Abrí el armario de arriba y recogí una bolsita de té, puse el agua a hervir. El seguía detrás mia, gritando que quería explicaciones, que estaba arto, que se acabó. Me di le vuelta y me subí la manga de la camiseta.
-¿Qué es eso? ¿ Un 24?
Sonreí- Sí, me lo fui a tatuar al salir de casa hoy, es tu fecha no?
+Me estás diciendo que te haces un tatuaje por mi despues de discutir?
-Si me lo hiciera cuando las cosas van bien tendría riesgo de arrepentirme con el tiempo...
+Y si ahora lo hubieramos dejado?
-Angel, lo que me preocupa no es la huella que puedas dejar en mi piel, es más difícil de quitar la que has dejado en mi.
Me besó, dulce libertad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario