Distinguir entre amor verdadero y un buen revolcón
jueves, 12 de julio de 2012
Yo me siento al fin... feliz?
Podía notar como cada lágrima expulsaba un problema distinto; miedo, inseguridad, gritos... Se iban de mi cuerpo al mismo ritmo que mi mente se bloqueaba. Mis palabras, en cambio, se negaban a abandonar mi cuerpo. Y mi garganta me impedía hablar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario